Un gran artículo, colega. Yo también pasé por una situación parecida, también sentí la presión de la falta de dinero, de la falta de crecimiento de la empresa. Ahora no es que esté para tirar cohetes, pero tengo unos ingresos “estables” que me cubren los gastos,y poco a poco vamos a más. No es lo mejor del mundo, ya lo sé, pero también tiene cosas buenas. Trabajo desde mi casa, cuidando a mis niños, y si quiero salir a tomar algo al mediodía lo hago, si me levanto pronto y a media mañana tengo sueño, me echo una siestita…
Ahora mismo no cambio mi situación actúal por la mayoría de trabajos por cuenta ajena. Puede que me quedase algo más dinero libre descontando gastos nuevos que ahora no tengo (coche, comidas fuera, guardería de los niños, etc), pero tal y como está la situación laboral ahora mismo, creo que es lo mejor que me pudo pasar.