Dos años.

Siempre serás una persona importante en mi vida pero eso no te da el derecho de hacer con ella lo que quieras.

Han pasado dos años sin saber nada de ti. La última vez que nos vimos fue en aquella fiesta de tu hermano, fue un caos pero al mismo tiempo me hiciste recordar porque me gusta estar contigo.

Me plantabas esos besos que tanto me gustan, me abrazabas como si me estuvieras protegiendo de algún mal, me celabas como antes pero sobretodo me decías que me amabas con lágrimas en los ojos, me pedías que no te dejara, que te diera una oportunidad más; yo muy segura de mi misma te dije que no, que ya no te amaba. Que buena soy para mentir.

No volvimos a hablar. Al parecer para ti fue muy fácil dejar de quererme, hasta novia tuviste; me partió el corazón saber que estabas con alguien más pero me hizo feliz saber que alguien te estaba cuidando.

Dos años sin saber nada de ti, dos años preguntándome si todavía me pensabas aunque sea en las madrugadas. Sí, dos años en los que me han pasado muchas cosas y tú no haz estado presente y por siempre me preguntaré si fue gracias a mi mentira.

Es Viernes, estoy emocionada porque por fin es fin de semana. Estoy en mi clase de ética esperando a que las horas acaben para poder irme a casa, cuando de repente me llega un mensaje de tuyo, mi corazón empezó a latir como nunca antes, mis manos temblaban y no sabía cómo actuar; estas en Querétaro, me quieres ver.

Pase todo el Viernes pensando que es lo que debía hacer, si ir corriendo a tus brazos sabiendo que al irte de aquí me dejarías sola y con el corazón roto, una vez más o hacerme la fuerte y no verte. Opté por la segunda, decidí irme con mis amigos y esperar que el alcohol me hiciera olvidar tu existencia, pero no fue así.

No te vi y aún así me dejaste con el corazón roto, una vez más.

    Mariana Aboitiz Fletcher

    Written by

    Te sigo amando pero ya no estoy enamorada de ti.