El coche eléctrico

Desde Octubre estoy estudiando en La Nave Nodriza su Gran Curso de Diseño de Productos Digitales. En diciembre empezamos con el primer proyecto individual y el tema era la automoción, yo me decanté por el coche eléctrico. Hay dos motivos por los que elegí el coche eléctrico. El primero de ellos es que, en realidad, no sabía mucho del tema. El segundo motivo es que parece evidente que el futuro de la movilidad va a girar en torno a los medios de transporte eléctricos.

Inicialmente el objetivo era saber cuales son los problemas a los que se enfrentan los propietarios de los coches eléctricos, sobre todo por la autonomía y la recarga de baterías, pero al final la cosa derivó en una investigación mucho más amplia en la que aprendí muchas más cosas de las esperadas. Algunas eran obviedades pero otras no tanto, algunas de las cosas que descubrí resultan realmente interesantes así es que he decidido escribir este artículo para compartirlo con todo el que quiera leerlo. Hay muchas cosas que se me quedan en el tintero, suficientes como para escribir otro par de artículos, pero aquí pongo lo que a mi me pareció más relevante.

Desde que Tesla presentó el Model S muchas otras marcas han apretado el acelerador y si hay que destacar alguna de ellas diría que Nissan y BMW están a la cabeza a día de hoy. Pero aparte de los coches también hay autobuses y motos. De lo primero que aprendí es que la movilidad eléctrica es mucho más que hablar de puntos de recarga, tarifas de la luz y autonomía de las baterías; es necesario hablar de enchufes, de cargadores, de la legislación, del regulaciones del sector eléctrico, de movilidad urbana, de sostenibilidad, del clima, de orografía del terreno…

Pero empecemos por la pregunta clave ¿está lo suficientemente avanzado el coche eléctrico como para plantearse adquirir uno? La respuesta rápida es sí, pero con matices. La mayoría de coches eléctricos no tienen una autonomía que permita hacer viajes más allá de pequeñas excursiones, por tanto si haces más de 200Km al día mejor que lo olvides. Si usas el coche sobre todo para ir al trabajo y trayectos dentro de ciudad la respuesta es que no lo dudes. Pero te aviso que como me dijo José Luis Rodriguez, orgulloso propietario del segundo taxi eléctrico de Madrid, prepárate para la gymkana. Pese a que han quitado barreras legislativas, instalar el cargador en tu parking suele ser bastante difícil salvo que vivas en una vivienda unifamiliar con tu propio aparcamiento.

Como todo esto es un poco lío voy a ir contando las cosas por partes

Autonomía

La mayoría de coches eléctricos a día de hoy tienen poca autonomía. Son utilitarios como los Smart de Car2Go, o los Citroën CZero de Emov. Pero también tienes el Nissan Leaf, el BMW i3 (y algún otro) y muy alejado de estos el Tesla Model S.

El segundo taxi eléctrico de Madrid repostando en la Metrolinera

El primer tramo, los utilitarios, solo te sirven si realmente haces tramos cortos, ya que su autonomía ronda los 80 Km. El Leaf y el i3 ya están en el segmento medio, en el que más avances en la autonomía se están viendo. Este año sacarán actualizaciones que los llevarán ya a rondar los 400Km de autonomía teórica. Muy lejos aún de los 600Km que ofrece Tesla pero ya muy respetables. Algo muy importante a tener en cuenta es que con los eléctricos pasa lo mismo que con los térmicos, esos consumos son como los unicornios, solo existen en la imaginación del fabricante. Ni de casualidad puedes conseguir la autonomía declarada, lo normal es que sea un tercio menor.

Lo curioso aquí es que, como los repostajes no son muy factibles, los conductores que se compran un eléctrico se vuelven mucho más conscientes de los consumos y conducen de manera más eficiente. Por ejemplo, dado que consumen mucho en carretera la velocidad máxima se mantiene por debajo de los 120Km/h, no se pone el aire acondicionado a no ser que haga mucho calor, o la calefacción si no está pelando de frío, y no se conduce pegando tirones.

La autonomía de un coche eléctrico es aún más difícil de calcular debido a que las baterías se ven muy afectadas por la temperatura. El rango óptimo de funcionamiento son los 25º, temperatura no muy habitual en Madrid, donde pasamos de los 10º del invierno a los 30º en primavera en apenas un par de semanas. Otra cosa a tener muy en cuenta es la orografía del terreno, ya que las subidas a los puertos de montaña consumen mucho. Así es que si pretendes ir de excursión a Segovia tendrás que tener en cuenta que hay que subir bastante.

Y después de soltar todo este chorro de información os preguntaréis, ¿pero me da para lo mío o no? Pues os pongo varios ejemplos. Jorge, conductor de Cabify, me contó que los BMW i3 tienen unos 160Km, y con esa autonomía hace su turno, carga 2 horas con las que recargan hasta el 80% y luego un compañero hace el turno de tarde. Si tiene un par de servicios al aeropuerto que entonces le toca ir a recargar a la base. Jesús por su parte, otro chófer de Cabify pero del Tesla S que tenían de promo, me dijo que para hacer viajes largos hay que planificarlos bien para hacer las paradas intermedias oportunas y recargar en alguna electrolinera. José Luis, me dijo que el suele tener que hacer una recarga rápida por la mañana y una lenta mientras come a mitad de jornada, dependiendo de los clientes que haya cogido. Pablo vive a las afueras y usa su BMW i3 para ir y volver de la oficina que está en el centro y para desplazarse a reuniones, siempre le sobra batería. Tanto es así que no lleva el cable para enchufarlo en el coche, se lo deja en casa.

Jesús, dándome una vuelta con el Tesla Model S.

Recarga de baterías

Lo primero que tienes que tener claro es que debes tener el coche en un parking e instalar ahí un cargador, es lo que se llama punto de recarga vinculado. Este es el punto de recarga habitual, en el que se tirará el coche toda la noche conectado para recargarse hasta los topes. El coche lo podrías conectar en algunos casos directamente a la pared si tienes una toma de 10A (algo habitual en viviendas unifamiliares) pero iría muy despacio y no cargaría más que para hacer 100Km. Lo lógico es instalar un cargador que nos permita cargar una batería como la del Leaf o la del i3 de una tirada por la noche. No voy a entrar en detalles técnicos al respecto pero aquí algunos tips:

  • Puedes contratar un servicio con empresas gestoras de cargas, como IBIL o GIC, y de las que hablaré después, que te instalan el cargador y son los que te proveen de la energía para la carga del coche. Incluyen la posibilidad de cargar en los puntos de recarga de oportunidad (los puntos repartidos por la ciudad) de forma gratuita.
  • Puedes comprarte un cargador, llamar a un electricista para que te lo instale y hablar con tu proveedor de energía y contratar una tarifa adecuada. Mejor si la contratas con 3 tramos (Punta, Valle y Super Valle) para que la carga durante la noche te salga más barata.
  • Si el garaje es comunitario tendrás que lidiar con la resistencia de tu comunidad de vecinos. Pero tienes que tener claro que no te pueden impedir instalar el cargador, hay un nuevo marco legislativo que elimina las barreras legales. Eso sí, el coste de instalación lo pagarás tú. Un consejo, a la primera pega que te pongan los vecinos burofax que te crió, no te compliques. Por cierto, es igual que estés alquilado o la plaza sea tuya.
  • Los puntos de recarga de oportunidad repartidos por Madrid no son gratuitos a no ser que tengas contrato con IBIL o GIC. De todos modos no son muy útiles ya que son de recarga lenta, necesitas 5 horas para cargar un 80% de tu batería. Como me dijo Juan Azcárate, Subdirector General de Energía y Cambio Climático del Ayuntamiento de Madrid, esos puntos de recarga deberían haber sido de recarga rápida. Existen dos electrolineras con puntos de recarga rápida en Madrid más la Metrolinera de Sainz de Baranda.
  • Las recargas rápidas te cargan un 80% en 20 o 30 minutos, pero perjudican mucho a las baterías. Por eso, el punto vinculado debería ser de carga lenta y solo eso puntos de oportunidad deberían ser de carga rápida.
  • Descargar demasiado la batería reduce su vida útil
  • Según un estudio de la Asociación Automovilística Estadounidense, la autonomía de un coche eléctrico puede reducirse a menos de la mitad con temperaturas muy frías y hasta en un tercio con temperaturas muy elevadas.
La recarga es gratuita en la Metrolinera porque la energía se recupera de las frenadas de los metros en la estación de Sainz de Baranda. ¡Mola!

Gestores de carga

El gobierno anterior aprobó en el Real Decreto 647/2011 una regulación de las recargas de los coches eléctricos. Y algunos se preguntarán, yo al menos me lo pregunto, que qué hay que regular. El coche lo enchufo y lo que consumo lo pago, punto. Bueno pues no, lo han regulado del mismo modo que el sector de las gasolineras (más o menos). Si quieres poner electrolineras tienes que darte de alta como empresa gestora de carga de coche eléctrico. Hasta aquí medio bien, aunque no termino de entenderlo puesto que la luz no me la traen en camiones peligrosos, ni tengo depósitos que explotan…, pero bueno, aceptamos barco. El problema está en que si yo soy un restaurante que tengo contratada una buena acometida de red y me sobra luz, podría perfectamente ofrecer el servicio de recarga a mis clientes mientras comen, pero resulta que no podría a no ser que la regale porque solo me dejan cobrar por la luz si soy una empresa gestora. Genial, ¿verdad? ¿A que no sabéis quienes están detrás de las empresas de gestión de cargas? Lo habéis adivinado, las empresas energéticas. ¡Tachán!

Me alucina que regulen, creando las condiciones para la aparición de nuevos oligopolios, la recarga de un aparato. ¿Qué lógica tiene crear esa figura y no la de Gestoras de Carga del Teléfono Móvil, o del Portátil, o de la Roomba? Lo mismo hay un motivo, pero yo no lo pillo.

Tesla es a GM lo que Apple fue para Nokia

El iPhone no tenía nada que no existiese de antes. Varios teléfonos tenían pantallas táctiles, varios permitían enviar emails y navegar. Tesla, con su Model S, ha hecho lo mismo que el iPhone en su día: ha conseguido juntar las cosas mejor y quitar otras cosas que molestan para que la experiencia de uso del coche vuelva a ser agradable.

A todas las personas a las que he preguntado les ocurre lo mismo; consideran que las ventajas del eléctrico son tantas que no piensan en volver a comprar un coche con motor térmico jamás. Y aunque el ahorro en combustible podría parecer el punto más importante, sobre todo para José Luis que le hace muchos Km al taxi, lo que más destacaban eran otras cosas. De repente conducir es una experiencia agradable otra vez: no hay ruido de motor, no hay que preocuparse de revisar niveles de líquidos, el coste de mantenimiento se reduce drásticamente, el coche es mucho más amplio al no necesitar cosas extrañas de las que preocuparse como sistema de refrigeración, caja de cambios, depósito de aceite, filtro de combustible… Por no hablar su agilidad en la conducción con una respuesta al pedal que no tendrías con un coche térmico del mismo precio. El coche vuelve a ser divertido y cómodo de conducir. Y encima abandonas la necesidad de ir a las gasolineras, con su suciedad, sus olores…

A la hora de la verdad, la experiencia de uso del coche eléctrico es tan buena y genera emociones tan positivas que el argumento económico parece no ser tan importante.

Pero no todo es coche privado

Aunque el coche eléctrico llegará más pronto que tarde, lo que no está tan claro es que sea en régimen de propiedad individual. Empiezan a plantearse nuevos modelos de “propiedad” como el programa Select de BMW por el cual pagas una entrada y luego una especie de leasing. Al finalizar un periodo de 4 años te ofrecen comprar el coche pagando un valor que suele ser algo menos de la mitad. Y aquí nos plantamos en la coyuntura, que no es tal, de quedarnos en propiedad con un coche que tendrá unas baterías viejas y cascadas o repetir la operación pero con la nueva versión con más autonomía y seguramente más barato.

Además aparecen dos actores más en escena: el vehículo autónomo y el car-sharing. Car2Go y Emov ya están funcionando y si vives o trabajas en el centro es una solución de movilidad eficiente y eficaz. El coche autónomo no ha llegado, pero cuando lo haga vendrá de la mano de nuevos servicios de movilidad, como por ejemplo una tarifa plana por una cantidad de Km al mes o de trayectos, car as a service.

Desde las instituciones europeas la decisión está tomada hace tiempo: recuperar las ciudades para la gente quitándole espacio al coche privado. Juan me contaba que desde el ayuntamiento el plan de acción se basa en incidir en flotas clave, aquellas que realizan más Km en la ciudad: taxi, autobús, reparto de mercancías y car sharing. El objetivo es facilitar la transición a sistemas más sostenibles de movilidad y por ende, desincentivar el uso del coche privado.

Este nuevo modelo de ciudad, más amable con las personas, no es un capricho del gobierno de turno, responde a una estrategia europea para la transformación de las ciudades en entornos más sostenibles. Esta búsqueda de una mejor manera de relacionarnos en la ciudad contrasta con la visión americana sobre el futuro de sus ciudades, que se podría resumir en que el único plan es que no hay plan. Cambiará el coche pero no la sociedad americana, la cual seguirá apostando por el vehículo privado.

El plan del ayuntamiento de Madrid está descrito en el plan “Mas aire, aire +” y propone 30 medidas entre las que destacan el restringir cada vez más las zonas de circulación del coche privado, eliminar carriles convirtiéndolos en carriles bici en calzadas separadas, reducir las zonas de aparcamiento, convertir los aparcamientos públicos en aparcamientos para residentes, reducir la velocidad máxima, etc. Todas estas medidas que ya se están tomando y que irán ganando más y más terreno, tienen por objetivo fomentar el uso del bus, taxis y bicis y desincentivar el uso del coche privado. Pero plantean una excepción y es que si tienes un coche eléctrico (no contaminante para ser exactos) muchas de las limitaciones desaparecen. Por ejemplo en Madrid se puede aparcar sin limitación y gratis en las zonas SER y también se permite circular por las zonas de tráfico restringido y circular cuando se activen los escenarios por contaminación excesiva.

El Ayuntamiento, para el fomento de la transición a la movilidad eléctrica cede terrenos e incluso paga la parte de obra civil que corresponda, para fomentar el desarrollo de una red recarga rápida de oportunidad. El objetivo de facilitar la transición del taxi al coche eléctrico y de ofrecer nuevas alternativas a las empresas de car-sharing. La idea es tener 12 puntos de recarga rápida de oportunidad en breve.

¿Y qué hay de los autobuses? Pues que se están realizando avances para hacer las líneas más eficientes. Se están planteando poner cargadores por inducción en las cabeceras de las líneas para que no tengan que ir a la estación a cargar. Se está trabajando en optimizar las líneas y mejorar el servicio mediante Big Data. Trabajos sobre autobuses autónomos… etc.

Quizás el punto más negro es el del reparto de mercancías. El reparto de última milla es más sencillo, mucho se hace en bici y algunos incluso con motos eléctricas. Pero cuando hablamos de furgonetas de más peso nos encontramos con que aún no hay soluciones eléctricas adecuadas. Además a esto hay que sumar que la mayoría de los repartidores son autónomos con su propio vehículo, por lo que la transición a una flota menos contaminante será lenta.

Conclusiones

La sensación es que estamos en un punto de ruptura del mercado y que no vamos a tardar mucho en ver como las ventas del coche eléctrico se disparan. El freno en este caso es que las empresas automovilísticas invierten ente 3 y 5 años en diseñar un motor térmico y necesitan entre 5 y 15 años en amortizarlo, por lo que aquellas marcas que acaben de sacar motores tratarán de retrasarlo lo máximo posible, pero corren el riesgo de llegar tarde como les pasó a Nokia y Blackberry.

Para resumir pongo mis 10 conclusiones:

  1. Si vives en el centro de una gran ciudad y no te desplazas habitualmente a las afueras no te compres coche. Ya era una memez antes y cada vez lo va a ser más.
  2. Si vives a las afueras con mala comunicación por transporte público y trabajas en Madrid coge un coche eléctrico, no lo dudes. Cuando te vayas de vacaciones te alquilas uno de motor térmico que sale mucho más barato. Echa números y lo comprobarás
  3. Si no tienes plaza de aparcamiento ni te lo plantees. O haz números contando con el alquiler de una.
  4. Antes de coger un coche eléctrico echa números. Pero de verdad. Tienes que incluir lo que te ahorras en aparcar en la zona SER, incluye lo que te ahorras en mantenimiento, incluye lo que ahorras en combustible, y en horas de tu vida al no tener problemas con los cortes de circulación. Y las subvenciones, claro.
  5. Antes de pillarlo infórmate bien. Asociaciones como la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos, AUVE, te pueden dar mucha más información.
  6. Cuando digo que lo pilles no me refiero a que lo compres, es ridículo comprar un coche. Busca soluciones como el BMW Select y cambia cada 4 años a un modelo más moderno y eficiente.
  7. El sector de la automoción se encamina a un punto de ruptura, si trabajas en innovación dale una pensada, hay muchas oportunidades. Desde planificar rutas dinámicas de bus, a rediseñar los espacios del coche ahora que el capó ya no alberga motor, ni caja de cambios, ni refrigeración…, o rediseñar las electrolineras de manera que no sean una copia de las gasolineras.
  8. Conducir un coche eléctrico mola mucho. Solo tiene un problema y es que si vas muy ajustado de autonomía crea mucho estrés porque no hay plan de reserva. El resultado es que para aumentar la autonomía te volverás un conductor más eficiente y menos agresivo, mejor conductor.
  9. Las ciudades van a cambiar así es que no os pongáis a gritar cuando empiecen a cerrar calles, es inevitable.
  10. No, esta no es la solución
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