Las aportaciones de Richard Thaler

Nos detenemos en este nuevo post en algunas de las aportaciones específicas de Richard Thaler en cuanto a la economía conductual. Lo hacemos utilizando sus dos libros más destacados y alguno de sus numerosos artículos. Nos interesan especialmente las relaciones que el autor establece con la teoría económica tradicional, de la cual no reniega, ni mucho menos, aunque considera que se necesita un enfoque de mayor riqueza en las investigaciones económicas.

(Imagen del principio tomada de la presentación de SlideShare “Aprendiendo economía con The Simpsons”: https://es.slideshare.net/aracelisala/aprendiendo-economa-con-los-simpson-37697977)

Racionalidad limitada

acandas Economía Conductual
Richard Thaler. Premio Nobel de Economía de 2017

En cuanto a las aportaciones de Richard Thaler (nacido en 1945) se me ocurre en primer lugar citar la noticia publicada en El País del día 9 de octubre tras el anuncio del otorgamiento Premio Nobel de Economía a este profesor norteamericano. Es un buen trabajo periodístico en el que se resumen sus aportaciones más importantes.

Sólo por motivos de precisión deseo indicar que el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel (1833–1896), también conocido como Premio Nobel de Economía, fue instituido en 1968 por el Banco de Suecia el más antiguo de los bancos centrales, para celebrar el tricentésimo aniversario de su fundación.

Los verdaderos u originales premios Nobel se instituyeron en 1895 como última voluntad de Alfred Nobel, industrial sueco inventor de la dinamita. Comenzaron a entregarse en 1901 en las categorías de Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura y Paz.

En el reportaje de El País se mencionan los tres rasgos que Thaler considera que influyen en las decisiones económicas y a los que ya hemos hecho referencia en posts anteriores. Se trata de la racionalidad limitada, la percepción de justicia, y la falta de autocontrol.

Más adelante veremos que la “racionalidad limitada” es un concepto muy rico introducido por primera vez hacia 1947 por Herbert Simon (1916–2001), un genio muy prolífico y muy activo en áreas diversas, premiado también con el Nobel de Economía en 1978.

La psicología humana y el análisis económico

Otros juicios positivos recogidos por el acta de concesión del Nobel indican que los trabajos de Thaler, “han construido un puente entre el análisis económico y psicológico de la toma de decisiones por parte de los individuos, explorando aspectos cómo la racionalidad limitada, las preferencias sociales y la falta de autocontrol afectan a las decisiones de las personas y los resultados de los mercados.”

También que “Richard Thaler ha desempeñado un papel crucial en el desarrollo de la economía del comportamiento durante las últimas cuatro décadas”

Thaler además, según el Comité del Nobel, ha aportado los cimientos empíricos y conceptuales de la Economía del Comportamiento, como también dijimos que habían hecho Kahneman y Tversky. Todos podemos imaginar que si no hay demostraciones empíricas sobre estas cuestiones es difícil avanzar en ellas.

Juicios adicionales señalan la gran importancia de la obra de Thaler como el siguiente: “Al incorporar nuevas ideas sobre la psicología humana al análisis económico, ha dotado a los economistas de una mayor riqueza de herramientas analíticas y experimentales para comprender y predecir el comportamiento humano”.

El enfoque conductual, sabemos y así lo confirma el Comité del Nobel, que aporta a la economía: “un análisis más realista de cómo piensan y actúan las personas cuando están tomando decisiones económicas”, lo que ayuda a “diseñar medidas e instituciones que incrementan los beneficios para el conjunto de la sociedad.”

Todo esto puede verse en diversos resúmenes periodísticos publicados estos días y muy particularmente en Wikipedia.

En el libro de Thaler mencionado en posts anteriores, Misbehaving, y en su traducción al español, La Psicología Económica, se explican la mayor parte de las ideas, conceptos y herramientas creadas por él mismo, y en parte por sus colegas y maestros, Kahneman y Tversky.

Las aportaciones de Richard Thaler

Hay en la actualidad una larga lista de investigadores en estos terrenos constituida por nombres como: Baruch Fischhoff y Paul Slovic (nacido en 1938), estudiosos del juicio humano, la toma de decisiones y la percepción del riesgo; Samuel Bowles (nacido en 1939) y Herbert Gintis (nacido en 1939), investigadores de la reciprocidad humana; Bruno Frey (nacido en 1941) y Ernst Fehr (nacido en 1956), especialistas en cooperación, sociabilidad y en la llamada economía de la felicidad; Dan Ariely (nacido en 1968), conocido por sus escritos sobre irracionalidad; y Sendhil Mullainathan, y Eldar Shafir, analistas de la escasez y la pobreza en el Poverty Lab del MIT..

La verdad es que la crítica al concepto de Homo œconomicus iniciada por los economistas conductuales ha disparado la investigación económica en áreas inimaginables hace unos años.

Thaler ha acuñado el término “Econ” para referirse a la abstracción del ser humano hecha por los economistas, una figura ficticia que dista mucho de lo que realmente es un Humano. Ni los hombres son siempre racionales en sus comportamientos, ni los mercados en los que actúan son perfectos y tienden a la estabilidad, ni la información es simétrica, ni los resultados son previsibles. Nuestro mundo es más volátil de lo que pensamos sobre todo en temas como la inversión financiera.

Nuestro autor, sin embargo, no es enemigo de la teoría económica tradicional y no se considera otra cosa que un economista. En su libro Misbehaving dice, por ejemplo, lo siguiente: “El lector sabe tan bien como yo que no vivimos en un mundo de Econs. Vivimos en un mundo de Humanos. Y dado que la mayoría de los economistas también son humanos, también ellos saben que no vivimos en un mundo de Econs”

Y también que, “Los Econs no tienen pasiones, sino que son fríos optimizadores, al estilo del señor Spock de Star Trek”.

La teoría económica tradicional y la economía conductual

Pero Thaler afirma al mismo tiempo que, “Es hora de dejar de inventar excusas. Lo que necesitamos es un enfoque mucho más rico a la hora de llevar a cabo investigaciones económicas, uno que reconozca la existencia y la relevancia de los Humanos. La buena noticia es que no es necesario echar por la borda todo lo que sabemos sobre el funcionamiento de las economías y los mercados. Las teorías basadas en el supuesto de que todo el mundo es un Econ, no deberían ser descartadas, pues siguen siendo un punto útil de partida para la creación de modelos más realistas”

Pero más importantes que esas concepciones son las ricas y novedosas contribuciones de Thaler. Especialmente las relacionadas con lo que llama, “efecto dotación”, “preferencias invertidas”, “tendencia al status quo”, “contabilidad mental”, “autocontrol”, “transacciones económicas justas” y otros términos.

En relación con el primer efecto, la gente tiende a dar más valor a lo que ya tienen (su dote) que a las cosas que podrían formar parte de ellas, disponibles pero no adquiridas. Los costes de oportunidad no funcionan como sugiere la teoría económica.

En cuanto al segundo, se relaciona en parte con la función del valor subjetivo creada por Kahneman y Tversky, ya mencionada en este blog, Según ella la aversión al riesgo es diferente en cuanto a las ganancias que en cuanto a las pérdidas y está más unida al cambio de valor que al nivel de un determinado valor. La aversión a las pérdidas es mucho mayor que el placer de las ganancias.

La contabilidad mental

La tendencia al status quo tiene que ver con la resistencia de los Humanos al cambio en cuanto a lo que poseen. Las personas se resisten muchas veces a vender la casa en la que han vivido toda la vida por mucho que le ofrezcan en términos económicos. Comportamiento que la teoría económica no tienen en cuenta.

Sobre el autocontrol, Thaler simplemente identifica las dificultades de los hombres en temas, no sólo de dieta o de abandono del tabaco, sino en planes de jubilación y en controlar el consumo y repartirlo entre el presente y futuro. La teoría económica no presta atención a la fuerza de voluntad necesaria en muchos aspectos relacionados con el consumo, la inversión y el ahorro.

Y en relación con la contabilidad mental, nuestro autor la relaciona con las sensaciones de los consumidores de ser timado o de encontrar una ganga según lo se tiene en mente. Considera que en el consumo de cosas corrientes existe la “utilidad de adquisición” y la “utilidad de transacción”. La primera es la de los Econs, o de la teoría económica, es decir, la que presupone la curva de utilidad y las curvas de indiferencia en el consumo. La segunda es la de los Humanos y se basa en la intuición y en la “calidad percibida de la transacción”.

Finalmente, en cuanto a la justicia de los transacciones, la cuestión es responder a la pregunta de ¿qué es lo que un Humano considera justo a la hora de pagar?.


Originally published at Economía y Futuro.

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