Perspectivas inflacionarias para la Argentina

La inflación resultante del cambio de gobierno (por expectativas), de los desbarajustes producidos por el gobierno de Cristina al ver que perdían las elecciones y, principalmente, debido al tarifazo, han causado un gran desaliento en la población que ven los precios aumentar notablemente sin esperanza de que su sueldo aumente de manera de mantener el poder adquisitivo. Muchos creen que estos altos niveles de inflación son una nueva realidad que viene para quedarse.

El gobierno de Macri por otro lado, presenta los aumentos de tarifas como una necesaria parte del plan de estabilización, evitando mantener subsidios altos a costa de emisión monetaria y permitiendo que el mercado establezca las tarifas de acuerdo a costos y demanda. La teoría que sigue el gobierno establece que sin subsidios hay más incentivos a inversión y que con más inversión y competencia, los costos son más bajos y podemos tener tarifas razonables.

El objetivo de este artículo es establecer medidas de la situación actual y establecer pautas que permitan al autor y a los lectores evaluar el éxito o fracaso de las medidas económicas anti-inflacionarias a lo largo del 2016 y que sirvan de base para 2017 y años posteriores. La motivación para hacerlo es ver a mis compatriotas y a mí eligiendo creer una realidad alegre o fatal por pura afinidad ideológica sin prestar mucha atención a la realidad. Creo que vivimos tiempos donde las ideologías están quebrando por contraste con la realidad, al poder por primera vez en la historia humana tener suficiente información sobre la sociedad al alcance de un click, para como no tener que confiar únicamente en que nuestras creencias son las correctas. Espero que este artículo colabore en ese quiebre.

En la tabla que sigue más abajo muestro medidas de inflación desde el 2014 tanto para Inflación Verdadera como para el IPC-Congreso. Elegí Inflación Verdadera porque es mi principal fuente de inflación desde la intervención del INDEC. Fue la primera fuente de información que surgió de una entidad independiente de la política local, con criterios visibles. Agregué también el IPC-Congreso porque entiendo que por estos tiempos es la fuente más confiada de inflación. Recomiendo al lector comparar las tablas y notar las diferencias. Ambas creo que son bastante buenas fuentes de inflación y no creo que estén alteradas con algún fin particular. Simplemente, cuando se mide inflación siempre se tiene discrepancia entre distintos métodos.
Uno de los problemas que noto cuando participo de discusiones es la tendencia a buscar la fuente de información que mejor confirme la idea que cada uno tiene en la cabeza. Así una persona que quiere creer que hay mucha inflación, puede decir que Inflación Verdadera es más confiable en 2014 y cambiar por el IPC-Congreso en el 2016. Y al revés si prefiere creer que la inflación es menor. Este es un error importante: aunque pueda haber discrepancias entre distintas medidas de inflación, mezclar medidas produce errores mucho más importantes. Lo mejor es seguir la misma medida y analizar si hay alguna razón para desconfiar. Y si dos medidas confiables discrepan, analizar por qué puede ser.

En este caso, es posible que la medida de Inflación Verdadera sea menos sensible a servicios públicos. Es parte del Billion Price Project, el cual usa precios online para medir inflación. El problema de esta medida es que deja de lado componentes de la canasta básica como renta, transporte y servicios públicos. Los defensores del proyecto argumentan, con razón, que a la larga la inflación se traslada a los productos básicos, como alimentos y productos de limpieza e higiene. Por esto es que en muchos países se diferencia la medida de inflación principal de la “núcleo”: en la medida principal se cuenta todo el costo de vida en función de las necesidades básicas para superar la línea de pobreza. En la medida núcleo, solo se toma en cuenta productos de primera necesidad y algunos servicios que no fluctúan (como puede ser el transporte público). El objetivo de la inflación núcleo es evitar las fluctuaciones típicas derivadas del precio del petróleo y otros costos volátiles.

No es importante qué medidas de inflación se tome, mientras se las use y analice razonable y consistentemente. Si al lector no lo convencen estas medidas, lo invito a analizar otras. Personalmente, me conformé con estas dos ya que otras que considero confiables (como el IPC de San Luis) estaban entre las dos.

Situación actual

Si prestamos atención a comentarios en la calle o lo que argumentan algunos medios la situación inflacionaria actual es dramática y con pronóstico desfavorable. El titular de “Máxima inflación en 14 años” suena realmente fatal. Sin embargo, al observar los datos, la situación parece bastante menos preocupante. En la siguiente tabla se muestran las series mensuales, interanuales y acumuladas por año para Inflación Verdadera y el IPC-Congreso.

Inflación 2014–2016 (a partir de Julio 2016 es proyectado)

Si observamos la serie de IPC-Congreso y comparamos la evolución del 2016 con la del 2014, último año donde hubo un salto devaluatorio con pico inflacionario, podemos observar que el máximo interanual de 2014, 41.6, no está muy lejos del último interanual reportado de Junio de 2016, de 45.53. La inflación reflejada en IPC-Congreso es realmente la máxima en 14 años, pero no es mucho peor que la que sufrimos en 2014. Y por entonces no estábamos tan dramáticos. 
Si nos concentramos en Inflación Verdadera, podemos ver que la inflación interanual máxima de 2016, 37.43 todavía no alcanza la máxima de 2014, de 41.87.

Subsidios, tarifazos y sus efectos sociales

Hago un paréntesis en esta sección para hablar sobre el impacto de los aumentos de tarifas en la sociedad.
Para una persona de clase media viviendo en el Gran Buenos Aires, el impacto de los aumentos de tarifas parece ser enorme. Una familia tipo de 4 personas en un departamento de 7 a 15 mil pesos de alquiler puede haber visto aumentado sus gastos en 10 a 30% del valor de su alquiler. Suponiendo el alquiler entre 1/3 y 1/2 de sus gastos totales, la inflación producida por aumento de tarifas puede ser entre 3.5% y 15% en un par de meses. Realmente un aumento enorme si encima sumamos inflación de otros gastos.
El problema de esta visión es que es auto-centrista (digamos, mirándose el ombligo). Hay dos factores a considerar para medir impacto social (y, por lo tanto, electoral): el primero es que una parte importante del país ya tenía bajos o nulos subsidios, con lo cual estos aumentos les es más un retorno a lo justo que un problema. El segundo factor tiene que ver con subsidios sociales. Cuando el gobierno anunció los aumentos de transporte en el AMBA, acompañó con una campaña de difusión de la tarifa social (medida implementada por el gobierno anterior pero no muy difundida en la población). Los beneficiarios de la tarifa social pasaron de menos de 80 mil a más de 150 mil en menos de una semana. Para los nuevos beneficiarios, en vez de un aumento de tarifas tuvieron una reducción. 
Algo parecido pasa con la electricidad y el gas. Con la tarifa social, los nuevos beneficiarios pagan menos que antes; y si se mantienen abajo del consumo subsidiado (150 kWh por mes para electricidad, sin límites para gas), el costo es irrisorio.
Más información sobre las tarifas sociales en http://www.casarosada.gob.ar/tarifasocial/

Los detractores del gobierno podrán descreer de estas medidas o calificarlas de insuficientes. Pero si realmente alcanzan a quien califica, el impacto social y electoral de los tarifazos puede ser muy reducido. Más teniendo en cuenta que hay una parte grande de la clase media “cómoda” que nunca estuvo de acuerdo con los subsidios indiscriminados y están satisfechos, si no contentos, de pagar su parte (entre los que me incluyo). Para la mayoría de la población, el impacto negativo del tarifazo será el traslado a precios generales, mejor reflejado en la inflación “núcleo” y los números de Inflación Verdadera.

Perspectivas 2016

¿Qué pasará con la inflación el resto del año? Si tomamos la visión fatídica, podemos extrapolar el aumento interanual de la inflación hasta ahora y pensar en una inflación para todo el año de más del 60%.
Si, por otro lado, creemos que las políticas anti-inflacionarias del banco central y el gobierno nacional son efectivas y que el efecto inflacionario del aumento de tarifas ya está mayormente en el pasado, podemos especular con que la inflación para el resto del año no será peor que la que tuvimos en promedio en 2015, de 2% mensual. Teniendo en cuenta que las perspectivas económicas para este año no son las más favorables, con precios de commodities bastante deprimidos (pero mejorando) y Brasil en la peor recesión en quizás más de 100 años (que parece empezando a mejorar), la inflación tendrá una presión hacia la baja. Sin aumento de gastos financiados con emisión monetaria, no encuentro justificativo para una inflación creciente. Mi pronóstico es quizás uno o dos meses (hasta Agosto) de inflación arriba de 2% y luego por debajo, con un promedio para el segundo semestre de 2016 de 2% o menos. Teniendo en cuenta que 2% es el promedio mensual de 2015, un real éxito de la política anti-inflacionaria implicaría una inflación de ahora en adelante bastante menor a 2% mensual. Si extrapolamos la inflación mensual de la tabla usando 1.5% mensual en vez de 2%, la inflación de 2016 quedaría en 30.9% para Inflación Verdadera (comparando a 37.58% en 2014) y 39.22% para IPC-Congreso (comparando a 38.49% en 2014).

Perspectivas 2017

Si la recesión brasilera queda atrás y los precios de los commodities (particularmente la soja) siguen subiendo, las perspectivas económicas para 2017 son muy favorables. De ser así, el freno de 2016 nos puede servir para parar la inflación y apuntar al 2017 a reducirla a abajo de 20%. Inflación superior a 25% para el 2017 implicaría una falla en la política económica del gobierno.
El problema más importante será el déficit fiscal, que para 2016 estará en torno del 5% del PBI y para el 2017 convendría reducirlo. Volver a un crecimiento sostenible nos permitiría reducir el déficit sin necesidad de ajuste fiscal ni demasiado endeudamiento. La alternativa de emisión monetaria para cubrir déficit y aumentar gastos, tan común en años anteriores, pronostico que será completamente abandonada para el 2017.

Referencias

Inflación IPC-Congreso mensual: http://www.lanacion.com.ar/1659525-inflacion-los-precios-y-su-evolucion-mensual-en-la-argentina

Inflación IPC-Congreso Interanual: http://abeceb.com/web/content/show/667991

Inflación Verdadera: http://www.inflacionverdadera.com/

Déficit primario 2016 (4.8%): http://www.lanacion.com.ar/1911204-fuerte-alza-del-deficit-fiscal-en-mayo