¿Realmente se ha privatizado la seguridad aeroportuaria en España?

Foto: Michael Sauers en flickr.com (CC BY-NC 2.0)

La huelga de los trabajadores de seguridad privada del aeropuerto de El Prat y la decisión del Gobierno de reforzar o aumentar los efectivos de guardias civiles en dicho aeropuerto están siendo objeto de debate en los últimos días tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales, consistiendo una de las acusaciones lanzadas al ejecutivo la de haber privatizado la seguridad de los aeropuertos.

Realmente, en España no se ha privatizado la seguridad de los aeropuertos, como algunos afirman, pues es competencia de la Guardia Civil la custodia de tales instalaciones, conforme al artículo 12.1.B.d de la Ley Orgánica 12/1986, de 13 de marzo, sobre Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

La presencia de seguridad privada en los aeropuertos se haya destinada a prestar auxilio y colaboración a las Fuerzas y Cuerpos de seguridad, conforme a su estatuto general previsto en la Ley de Seguridad Privada y, en particular en los aeropuertos, según lo dispuesto en el Convenio de Colaboración, suscrito entre el Ministerio del Interior y el Ente Público AENA con fecha 29 de junio de 1999, en el que se establece que “la prestación de los servicios que correspondan a AENA, se realizará por vigilantes de seguridad, integrados en su Departamento de Seguridad, quienes ajustarán su actuación al ejercicio de las funciones que les asigna el artículo 11 de la Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad Privada”.

Por lo tanto, la actuación de los agentes de seguridad privada en los aeropuertos está subordinada siempre -tanto antes como durante esta crisis de El Prat- a la fuerza pública competente, debiendo ceñir su actuación a las indicaciones que de esta reciban.

Quien recuerde como era el control de acceso a los vuelos hasta la primera década de este siglo, podrá acordarse como tales servicios estaban prestados en exclusiva por guardias civiles en la mayoría de aeropuertos. Ahora bien, el notable incremento del número de vuelos en los últimos años y las nuevas medidas de seguridad a partir de 2001, así como, sobre todo, su endurecimiento a partir de 2006, llevaron a un notable aumento del personal de seguridad privada para poder atender debidamente la seguridad aeroportuaria mediante los sistemas de control de pasajeros y su equipaje.

Este aumento del personal de seguridad privada ha podido apreciarse tanto entre aeropuertos españoles como extranjeros.

Por lo tanto, en nuestra opinión, ni se ha privatizado la seguridad aeroportuaria (se ha aumentado, notablemente, eso sí, el número de agentes de seguridad privada, por los motivos expuestos); ni los guardias civiles son esquiroles, pues cumplen su labor y el Gobierno con su obligación del mantenimiento de la seguridad pública.

Eso sí, este episodio nos ha servido para comprobar, una vez más, la eficacia del Cuerpo de la Guardia Civil, que en pocas horas desde la decisión gubernativa, ya había ampliado la presencia de agentes en El Prat. Piénsese ahora en el esfuerzo personal que ello supone (dejar atrás a la familia, la comodidad del hogar, los amigos, el entorno…); y piénsese en que ese Cuerpo que -una vez mas- nos demuestra su valía -fruto del sacrificio de sus componentes- es el Cuerpo peor pagado de España y el que peores condiciones laborales tienen sus miembros.

Esperemos que estos “vivas” a la Guardia Civil se vean reflejados algún día como mejoras en su estatuto profesional y en los presupuestos generales del Estado.

Para saber más sobre seguridad aeroportuaria:

*Funciones de la seguridad privada en aeropuertos: http://www.belt.es/expertos/HOME2_experto.asp?id=3300

*Seguridad: Safety o Security?: http://www.enaire.es/csee/Satellite/SeguridadOperacionalNA/es/Page/1228215516978/1228215409300/Monograficos.html

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