¿Qué le está pasando al mundo?

And what we CAN actually do about it.

No importa que tan enajenado estés de los acontecimientos actuales, (por distracción, evadir la realidad, desinterés o apatía) lo más seguro es que por lo menos una vez al dia veas alguna noticia local o internacional en redes sociales y/o medios de comunicación.

En las noticias principales hemos visto (tan sólo en los últimos 7 dias) un ataque de armas químicas en Siria que le quitó la vida a hombres, mujeres y niños por igual (haciéndonos pensar cuánto tiempo más le tomará a la comunidad internacional detener esta masacre); en respuesta a este ataque, un bombardeo de misiles por parte de EE.UU en una base aérea del ejército Sirio; un atentado terrorista que ha matado hasta el momento a 3 personas en Estocolmo (uno más de la lista de atentados perpetrados en Europa por presuntos yihadistas); en Venezuela el presidente Maduro removió al congreso de sus poderes como órgano legislativo, en los últimos dias ha habido enfrentamientos entre opositores y miembros del ejército (esto sumándose a la crisis alimentaria que desde hace años se vive en el pais sudamericano); en EE.UU un nuevo tiroteo que cobró la vida de 1 niño y una maestra, solo por resumir algunos acontecimientos que se añaden a los conflictos internos de cada Estado y las propias batallas que cada uno de nosotros vivimos diariamente.

Es bastante desalentador y desesperante ver estas situaciones de forma cotidiana, y sentir constantemente impotencia, coraje y tristeza de lo que nos hacemos entre nosotros y lo que le hacemos al planeta.

-¿Quien haria algo asi?, ¿Porque suceden estas cosas?, ¿Cómo es que el mundo está tan jodido?- Son preguntas recurrentes en nuestra vida, a menos de que haya llegado el punto en el que nada nos sorprende y ya hemos perdido el interés por lo que sucede fuera de nuestro circulo cercano.

Solo lo vemos y lo dejamos pasar.

Inclusive, estamos tan acostumbrados a ver este tipo de situaciones, que ya estamos desensibilizados, es decir, vemos en redes sociales o medios de comunicación imágenes de las víctimas y de la desolación que ocasiona el egoísmo y avaricia en el mundo y tan solo podemos sentir una pequeña punzada en el estómago cuando mucho, y decimos ‘Que mala onda’, ‘Que triste’,‘Chale’, y seguimos con nuestro día de forma rutinaria, llegando a olvidar lo que fugazmente nos hizo preocuparnos.

Pensamos que no hay nada en nuestras manos que podamos hacer.

Pero no es así.

Nos hemos acostumbrado a ver algo injusto, inclusive cruel, y no reaccionar de ninguna forma, tomarlo como algo más, algo que pasa en una parte lejana del mundo, algo que no tiene nada que ver contigo.

Y no me malinterpretes, yo también estoy consciente que, con todo lo que sucede, caer en la desesperanza o apatía no es una tarea difícil. Es bastante sencillo de hecho.

Pero resignarnos a que las cosas nunca cambiarán o que alguien más llegará a cambiarlo definitivamente es de lo peor (si no es que lo peor) que podemos hacer.

Como estudiante de relaciones internacionales, a lo largo de nuestra formación académica estudiamos desde diferentes perspectivas los conflictos internacionales.

Estudiamos historia para saber qué es lo que ocurrió, quienes estuvieron involucrados y cómo hemos llegado aqui; estudiamos teoría de juegos para saber las estrategias y los agentes en una negociación en la toma de decisiones; analizamos la política exterior de nuestro pais y de otros para poder predecir las posturas o acciones que los Estados toman, intentamos seguir patrones de comportamiento tal y como si fueran individuos; tomamos clases de derecho para poder saber el marco legal en el que se llevan a cabo las relaciones entre naciones; estudiamos la geopolítica para entender el vinculo que existe entre el hombre y la geografía, como la hemos modificado y como buscamos hacernos de cada vez más territorio; en resumen, llevamos un mix de materias y campos de estudio que nos hacen tener una visión multidisciplinaria y global de situaciones diarias.

Por ende, debemos de tener un análisis más completo de las situaciones.

En teoría

Es por esto que personalmente siento una responsabilidad por informar y compartir, una responsabilidad por empoderar a otros con la información y el análisis que podemos realizar, porque las herramientas que yo he recibido y desarrollado a lo largo de mi carrera universitaria, no las posee el ciudadano promedio, las amas de casa que desde sus televisores ven las noticias con tristeza, los niños que se preguntan el porqué de estos acontecimientos, o los que comparten noticias en facebook sólo porque leyeron el encabezado sensacionalista y decidieron iniciar una cadena de desinformación. (Los odio un poquito, debo de admitir)

Aun así, considero que lo peor que podemos hacer al ser testigos de lo que sucede alrededor del mundo es cerrar los ojos, taparnos los oídos e ignorar la situación. No reaccionar, pues al no hacerlo, el acto pasa desapercibido, al no ser digno de generar alguna acción proporcional.

Y el reaccionar puede ser demostrado de diferentes maneras, ya sea opinando, compartiendo informacion a otros, tomando la iniciativa y reuniendo a personas con nuestras mismas preocupaciones, haciendo alguna donación, incluso firmando una petición en Change.org or Avaast (si, yo si creo en esas cosas) o donando en GoFundMe o Kickstarter, o simplemente tratando de equilibrar todo lo que nos hace perder la esperanza en la humanidad con nuestras propias acciones, con nuestro trabajo o con la forma en la que nos desenvolvemos en nuestra comunidad.

Your choice, but DO SOMETHING.

Tal vez no es una opción viable para todos el dejar nuestras vidas e ir a ayudar a los voluntarios de Médicos sin Fronteras en Siria, o acabar con el Estado Islámico desde la comodidad de nuestros hogares, pero lo que sí podemos hacer es no permitir que acciones que atentan en contra de los derechos humanos, el bienestar y desarrollo de personas como nosotros, pero en una situación más compleja en alguna otra ciudad del mundo, se torne algo cotidiano y pasen desapercibidas, hasta que llegue el punto en donde nada nos sorprenda y que nada nos cause algún tipo de emoción.

Y tal vez opinar y estar al tanto de lo que sucede en nuestro entorno no hará que el mundo cambie y sea mejor, pero el ignorar y tapar el sol con un dedo, ver mientras todo arde, dentro de nuestra propia zona de confort solo incrementa la posibilidad de encontrar soluciones.

Empatía.

La empatia es una de mis cosas favoritas en el mundo.

NO JOKE

El ser empáticos (tener la capacidad de ponernos en el lugar de otro, no importa si estamos de acuerdo con el o no para entender su situación o su punto de vista) y tener sensibilidad por los conflictos (tanto locales como internacionales) no nos hace débiles, por lo contrario, es una cualidad que no todos poseen, que nos fortalece y que es una herramienta difícil de desarrollar, pero que bien aplicada nos puede hacer entender desde diferentes puntos de vista lo que sucede a nuestro alrededor e incluso descubrir puntos en común que lleven a una solución.

Funciona muy bien en cuanto a relaciones personales e incluso diseño gráfico, negocios y otras áreas laborales en las que se necesitan interpretar las necesidades de un cliente para elaborar un resultado.

Pero mi parte favorita de la empatía es cuando la usamos para tratar de entender situaciones de conflicto.

Hay muchos que consideran la empatía un arma de doble filo, ya que nos hace demasiado vulnerables a las opiniones externas, pero para mi es una gran virtud, porque nos permite realizar autocríticas y llegar a puntos de acuerdo que lleven a soluciones reales, ya que se trata de aceptar que nuestra realidad no es universal y que en cada persona existen ideas y sentimientos diferentes.

En conclusión, si todos nos viéramos a nosotros mismos como agentes de cambio desde nuestra propia trinchera, persiguiendo nuestras metas propias, pero conscientes que podemos sumarnos a lograr objetivos en común, si ‘nos la creyeramos’, podríamos lograr aquello que se ve imposible.

Un cambio.

Aquí o allá.

Otros lo han logrado y nosotros también podemos hacerlo, pero jamás si dejamos de percibir lo que sucede alrededor y hacemos oídos sordos de las necesidades de los demás.

Y algo muy importante que no hay que olvidar es que así como hay catástrofes y sufrimiento de inocentes, también diariamente ocurren cosas que nos alientan a seguir adelante (sobre todo a nosotros los idealistas y eternos optimistas que soñamos con un mundo mejor) y nos indica que no todo está perdido. Que siempre hay esperanza de superar la adversidad.

You may say I’m a dreamer, but im not the only one.

Espero que te haya sido útil este desahogo de mi semana laboral.

Much love,

Ada xxx