hernán

a hernán lo conocí en agosto de 1998. los dos teníamos 14 años. lo recuerdo perfecto. íbamos en el mismo salón de una escuela para corridos en la colonia condesa. los primeros días casi no hablábamos. un día, regresando de la escuela alcancé a verlo caminando y lo alcancé. le pregunté que para dónde iba. me contestó y era a una cuadra de casa de mi abuela, donde yo comía todos los días. supe que íbamos a ser amigos de inmediato cuando, seis o siete cuadras después, nos separamos en la esquina en la que yo daba vuelta siempre.

los siguientes dos años nos volvimos muy cercanos. nos la vivíamos en la casa del otro. viendo tv (los dos somos televidentes adictos irreparables desde siempre), escuchando música (hernán lo medio niega, pero tenía un gusto musical terrible y yo le prestaba discos que tardaba siglos en regresarme hasta que se los aprendía de memoria), echando las primeras chelas y luego los primeros gallos. nuestras mamás se conocieron y también se cayeron bien, mi madre en particular lo adoraba por su sentido del humor. hernán, desde los 14 años (quizá desde antes), siempre ha tenido un punto de vista único sobre todo lo que sucede a su alrededor. siempre ha sido implacable y crítico hasta la médula con un particular resquemor a todo lo que huela a autoridad. autodidacta donde los haya, es un lector voraz que no desprecia nada de lo que caiga en las manos.

durante 19 años hemos tenido altas y bajas en la amistad, por supuesto. hace poco dijo en una reunión cuando le hice notar lo que llevábamos de conocernos: “pues sí, pero si la amistad ha seguido, ha sido gracias a mí”. y sí. ha habido épocas en las que hasta nos (me) hemos (he) cruzado la calle para evitar saludarnos (saludarlo). pero hernán siempre está ahí. no sé si es mi mejor amigo, pero sí el más longevo, el que más me ha aguantado, el que hace como que no pasó nada cuando nos encabronamos (por pendejadas, siempre) y me abraza siempre que me ve. hernán es mi amigo el que desde el temblor del 7 de septiembre ha estado ahí para llevar donaciones y ayudar en juchitán y luego en el del 19 de septiembre se ha partido la madre llevando alimentos, comida caliente, ofreciendo información oportuna y veraz de cualquier actualización que surja, a los sitios afectados (en la ciudad y fuera de ella) prácticamente todo el día y toda la noche.

hernán, hoy, además de mi amigo, es mi héroe. debería serlo el de ustedes, también.

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