the last of the time lords

hace poco más de un año una de mis alumnas me dijo que no podía seguir siendo el fan de la ciencia ficción y la fantasía que soy si no había visto nunca doctor who. y sí, nunca la había visto. sabía de su existencia y que llevaba 50 años en las ondas televisivas de la bbc. pero pues nunca me clavé porque básicamente qué hueva 50 años de una serie, ¿a qué hora la iba a ver? mi alumna me dijo: “no hace falta que veas todo, empieza con la serie que arrancó en el 2004”. y me fue prestando los dvds, temporada por temporada. desde la primera con christopher eccleston, el noveno doctor, hasta la quinta con el onceavo doctor, matt smith. luego de eso ya me las fui procurando yo solo porque sí me clavé y porque no me gusta mucho dejar cosas sin terminar (excepto por house of cards. no me hagan entrar en eso). hoy llegué al último episodio hasta la fecha, la octava temporada con peter capaldi como el doceavo doctor. como impresión general puedo decir que entiendo el fandom que ha generado esta nueva corrida de temporadas. vamos, me siento parte de él, incluso, aunque no tanto. no he visto los spin-offs que ha habido en estos once años, pero la historia me parece algo fabuloso. el último de una raza alienígena, que viaja por el universo en una caja azul, que todo lo resuelve con su ingenio y un desarmador mágico (ya sé que no es mágico, per se, tranquilos), acompañado de humanos que siempre lo regresan a un plano terrenal. la serie tiene un tono inocentón que a veces es necesario para recordarnos que no todo en la vida tiene que irse por lados oscuros y densos (aunque hay momentos oscuros y densos a lo largo de la serie, no muchos y no muy profundos, pero se asoman). muchas veces el humor es como de roberto gómez bolaños, pero no es una constante. hay episodios que son completamente desechables y líneas narrativas que tienen huecos brutales en la trama, pero nunca deja de lado el sentido de asombrarnos como si nosotros fuéramos el acompañante del doctor (recordemos que es su nombre, no su profesión). ahora, haré una pequeña guía de cada uno de los cuatro doctores en donde daré mis impresiones respecto a sus arcos y lo que orbita a su alrededor.

  • el noveno doctor (christopher eccleston). sólo duró una temporada. no estaba hecho para el papel así que no es de extrañarse. demasiado serio, demasiado oscuro y demasiado denso, pero no en un buen modo. como que ni él mismo se lo tomaba bien. la serie aquí no tenía el presupuesto en efectos visuales que ahora tiene y se las tenían que ingeniar. eccleston se notaba incómodo y desentonaba con rose tyler (de una vez lo digo, la mejor acompañante de la historia del doctor), que era inteligentísima, guapísima y, ahí nomás, absorbió todo el poder de la tardis para salvar al universo. igual, en esta temporada y durante la presencia de este doctor, se presentaron a casi todos los enemigos con los que hasta la fecha se enfrenta y se establecieron las reglas en el universo narrativo de la serie (la regeneración, lo que la tardis hace y no hace, todo el desmadre que implica viajar en el tiempo).
  • el décimo doctor (david tennant). discutiblemente el mejor doctor de esta nueva serie. tennant agarró la onda de inmediato sobre el personaje: le puso sentido del humor, agilidad, afabilidad y un estilo propio. el escoger su vestuario es la norma, gracias a él. la personalidad de tennant es compatible con todas las acompañantes que tuvo durante su encarnación. es tan emocional que sientes el nudo en la garganta cuando no le queda de otra que encerrar a rose tyler en un universo alterno para salvarla, por no hablar de “i don’t want to go”, el momento en el que se comienza a regenerar. hasta hace que funcione el plomazo que resultó donna en la cuarta temporada. durante las 3 temporadas (más la de los especiales) de tennant sucede el mejor episodio de toda la serie: “blink” y la gran catchphrase, “time is more like wibbly-wobbley, timey-wimey”. se empieza a dibujar el arco de las temporadas 5, 6 y 7 con la presentación de river song (“no spoilers!”) y presenta al que, creo, es el enemigo más brutal y desquiciado que el doctor haya tenido: the master.
  • el onceavo doctor (matt smith). la encarnación más joven del personaje. y el momento en el que steven moffat tomó el mando de la serie. y casi la hecha a perder. no es que matt smith haya sido un mal doctor, es todo hiperactivo, la mente le gira a mil por hora, todo lo quiere resolver de golpe. es un arco narrativo interesante, pero matt smith… no logro hacer que me caiga bien. amy pond como acompañante está bien en la quinta temporada (que es la primera de esta nueva etapa) porque lo calma y le dice que le baje a su desmadre. se sigue construyendo el asunto con river song a niveles desquiciantes. pero la 6a temporada en donde se les une rory, el marido de amy, es donde todo empieza a decaer. no hace meterle una tercera pata a una dupla que siempre ha funcionado bien. sí, rory es noble y es bueno, pero hace que algo se quiebre entre el doctor y amy. para terminar, la revelación de quién es river song. supongo que es un gran shock descubrir que es la hija de amy y rory, pero el arco duró demasiado y al menos a mí me hizo perder el interés y para cuando se revela yo sólo dije: “ah, va”. además, la trama se enredó tanto que está llena de huecos que se quedan sin resolver.
  • el doceavo doctor (peter capaldi). casi a la altura de tennant. es diametralmente opuesto a matt smith: es neurótico, grosero, oscuro y funciona a la perfección como lo opuesto de su acompañante, clara oswald. clara también está increíble y es la mejor desde rose tyler, pero se debe en gran parte a la química entre ella y capaldi. esta octava temporada fue como un borrón y cuenta nueva después del desastre que se había armado en las temporadas anteriores con las líneas temporales volando por todos lados. yo le tengo mucha fe a lo que vaya a venir después y espero que de verdad expliquen quién es clara oswald.
  • the war doctor (john hurt). en la cronología del universo de doctor who es el que está antes del noveno, pero no es el octavo. aparece en the day of the doctor para primero destruir gallifrey y luego salvarlo con la ayuda del décimo y el onceavo doctor. hurt lo hace muy bien y adelanta la personalidad de capaldi: se burla de, y lamenta, las vestimentas y las maneras de actuar de sus regeneraciones futuras, entra en conflicto al saber el poder que tiene en sus manos y se sabe responsable de él.
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