top 30 all time favorite records

siempre es bien tramposo hacer una lista, pero la verdad es que me encantan, ¿para qué le hago? después de varios años de darle vueltas al asunto, decidí hacer la ultimate list. es decir, creo que a mis 30 años (y aproximádamente 20 de escuchar rock) puedo decir que estos son mis 30 discos favoritos de todos los tiempos.

  1. the beatles — rubber soul (1965). podría ser cualquiera dependiendo del momento de mi vida en el que esté parado, pero rubber soul define muy bien al cuarteto de liverpool. la felicidad está encapsulada en estos 35 minutos.
  2. bob dylan — blonde on blonde (1966). siempre tengo conflicto en decidir si este es mi disco favorito de dylan o desire (1976). desire fue con el que le entré por primera vez a los 14 años, pero blonde on blonde me vuela la cabeza siempre que lo escucho.
  3. throwing muses — limbo (1996). pocas cosas me movieron el suelo a los 14 años como escuchar el riff de “buzz” por primera vez. cuando escuché la voz de kristin hersh, en ese momento, caí fulminado.
  4. the clash — london calling (1979). la primera vez que lo escuché completo fue en 2002 porque un crush me lo regaló y me cambió la vida (el disco, no mi crush).
  5. the smashing pumpkins — mellon collie & the infinite sadness (1996). era 1997 y yo sentía que nadie entendía mi enojo adolescente ante el mundo como billy corgan.
  6. blur — parklife (1994). antes me gustaba más oasis, aunque blur nunca me desagradó. cuando uno crece y pone las cosas en perspectiva se da cuenta de qué lado se inclina más la balanza.
  7. oasis — definitely maybe (1994). la primera vez que lo escuché quise tener una guitarra en mis brazos y a un chingo de fans a mis pies. sólo he logrado tener una de esas dos cosas.
  8. kraftwerk — trans europe express (1977). de los discos a los que llegué muy tarde (hará unos 10 años), pero que tienen el tino de cambiarte la vida no importa cuándo los escuches por primera vez. al igual que con los beatles, en realidad, podría ser cualquiera de ellos.
  9. david bowie — hunky dory (1973). el primero que escuché de bowie fue el ziggy stardust (a finales de 1996), pero conforme me fui adentrando en su discografía, me di cuenta que de este me gustan absolutamente todas las canciones por alguna u otra razón.
  10. the velvet underground — white light/white heat (1968). hasta el año pasado, mi disco favorito del velvet era el loaded, pero en nyc me compré este en una edición en vinil blanco y lo revaloré por completo.
  11. iggy pop — lust for life (1977). desde que vi la portada por primera vez sabía que me iba a encontrar con algo muy diferente. el riff de “sixteen” sigue siendo muy emocionante. “the passenger” ha sido parte fundamental de mi soundtrack de vida los últimos 6–8 años.
  12. portishead — dummy (1994). mucha gente empieza a entender nociones de sampleo con los beastie boys o con la escena neoyorquina. mi primer contacto con el scratch vino con este disco en 1997.
  13. björk — homogenic (1997). a veces me gusta más el post, a veces me gusta más éste. como sea, homogenic me remite siempre que lo pongo al verano de 1998 que fue uno de los más definitorios de mi vida.
  14. tom waits — rain dogs (1985). tengo la sensación de que este es el disco que partió a la mitad la carrera de waits (a quien escuché por primera vez en 1997 con “i don’t want to grow up” y como todo mundo que lo escucha por primera vez creyó que estaba oyendo a su tío borracho cantar). tiene la exacta dosis de rareza y melodía y es el que generalmente le pongo a la gente cuando quiere conocerlo.
  15. johnny cash — at folsom (1968). a cash lo conocí por dylan en el nashville skyline (1969). siempre me voló la cabeza que el disco estuviera grabado en una cárcel. hoy lo damos por sentado, pero sí fue un shock, y lo sigue siendo si uno lo piensa tantito.
  16. miles davis — kind of blue (1959). lugar muy común, pero fue mi primera incursión en otra cosa que no fuera rock, country o folk.
  17. spiritualized — ladies and gentlemen we are floating in space (1997). cuando salió lo odié. se me hacía demasiado largo, demasiado espeso, demasiado complicado. hoy lo amo justo por eso.
  18. radiohead — the bends (1995). fue el disco con el que los conocí en 1996, con “high and dry”. la portada fue lo que me terminó de ganar.
  19. joy division — unknown pleasures (1979). también llegó tarde a mi vida, por ahí de 2002, pero desde entonces no lo dejo de escuchar. me encanta que sea tan corto y conciso, pero no por ello menos doloroso.
  20. kula shaker — k (1996). el disco con el que inauguré formalmente mi colección de discos en abril de 1996. es decir, fue el primer disco que compré específicamente porque yo lo quería y que no iba a parar en la sala en la colección familiar, sino en mi cuarto, al ladito de la grabadora que tenía. guarda un lugar muy especial en mi corazón.
  21. pixies — surfer rosa (1988). fácilmente intercambiable con el doolittle, pero me gusta ligeramente más por el sonido rasposo que no tiene el otro. a los pixies llegué porque throwing muses siempre les agradecían en sus liner notes y porque el empleado de tower records casi me obligó a llevármelo en marzo de 1998.
  22. prince & the new power generation — diamonds & pearls (1991). escuché por primera vez tres discos de prince de golpe: 1999, sign o’ the times y éste. de los tres, diamonds & pearls me sacudió por completo.
  23. abba — the definitive collection (2001). en este greatest hits están las 37 canciones que hay conocer de abba antes de odiarlos. si después de escucharlas, no se les ablanda un poquito el corazón, entonces lo suyo no es la música pop.
  24. beck — sea change (2002). siempre me gustó beck por desmadroso y funky, pero cuando escuché “lost cause” en el radio corrí a comprar el cd y lo amé como amo pocas cosas en esta vida.
  25. nirvana — in utero (1993). cuando descubrí quién era steve albini y lo que había hecho, empecé a ponerle más atención a lo que hacía un productor (o recorder, como él mismo se define).
  26. the cure — disintegration (1989). a the cure le entré por el staring at the sea (eso fue en 1997) y de ahí me fui revisando sus discos de los 70s y 80s. ninguno me atrapó tanto como disintegration, de esos discos que si los pongo, tengo que escucharlos completos sin interrupciones.
  27. the rolling stones — some girls (1978). estaba en mi casa desde que era niño, a los 13 lo puse por primera vez y recuerdo que pensé: “mierda, ¿estos son los rolling stones?”. me voló la cabeza que pudieran tener algo tan guitarrero como “when the whip comes down” y al mismo tiempo algo tan hermoso como “beast of burden”.
  28. the flaming lips — yoshimi battles the pink robots (2002). ya los conocía por “she don’t use jelly” y “race for the prize”, pero este disco me hizo verlos completamente bajo otra luz. de la poca psicodelia que me gusta en general.
  29. beastie boys — the sounds of science (1999). los beastie boys es de esos grupos que tienen una discografía perfecta. no tienen un disco malo o mediano. por eso es tan útil esta antología. 42 canciones perfectas (dos de las cuales no se consiguen en ABSOLUTAMENTE ningún otro lugar).
  30. green day — nimrod. (1997). de esos discos que escuché tanto cuando salieron que ahorita resultan inescuchables de lo maltratados que los dejé. algunos odian a green day, yo les debo haber entrado al punk.
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