¿”Inspirarse” o diseñar?

En el día a día, es común escuchar dentro del desarrollo de un proceso creativo la palabra Inspiración para aludir al común ignitivo de la identidad , propósito y esencia de la propuesta sobre la que hemos de trabajar. Creemos que esa chispa no puede forzarse, pero en realidad tal vez ni siquiera exista.

Una de las mayores “fuentes de inspiración” creativas.

En desarrollos de diseño, la mayoría de las ocasiones pensamos que recurrir a fuentes de inspiración con referencias visuales (Pinterest, Tumblr, Behance, etc.) nos ayudará a encontrar una respuesta a ese proyecto que debemos resolver, pero la mayoría de las veces es contraproducente, ya que con estas herramientas nos empapamos de resultados, y cada proceso de ideación fue distinto. Por esto en ocasiones se crean falsas identidades sólo para encajar en la tendencia en turno, limitando las nuevas ideas.

Al ser representantes de un proceso creativo, los diseñadores debemos manifestar cierto profesionalismo al idear soluciones de diseño a través de un manejo estructurado de la información que se nos proporciona y queremos comunicar. Por eso, es complicado explicarle al cliente la mayoría de las veces de donde surgió la “inspiración” para esa maravillosa idea que le proponemos, a menos que recurramos a la siempre confiable analogía formal. Hoy en día no bastan metodologías clásicas como Design Thinking o las proyectuales de Munari para lograrlo, se requieren también nuevos métodos complementarios para procesar la información a la que se tiene acceso, dejando de lado contaminación visual y obviedades. En pocas palabras, una vez que obtuvimos todos esos datos con Post-Its, hay que saber qué hacer con ellos, configurarlos de manera que funcionen.

Parte de uno de los ejercicios de conceptualización del Masterclass “Diseño Configurativo”

¿Como lo resuelvo? ¿De donde saco un concepto? ¿Lo diseño fácil antes y me saco de la manga una justificación conceptual después? ¿Como simplifico y otorgo identidad a un proyecto sin que luzca forzado?

¿Cómo lograr más con menos?

El Diseño configurativo, es prácticamente eso. Un método, un esquema cognitivo para llegar a la resolución funcional de distintas tipologías de proyectos de diseño (gráfico, arquitectónico, de producto, de interiores, etc) mediante la detección y configuración de algunos factores presentes en todos ellos. Con esto, logramos simplificar y justificar costos, tiempos, procesos, identidades y conceptos, dandole una dimensión profesional a nuestro pensamiento creativo que sobrepase a la inspiración y la magia.

El próximo Sábado 23 de Júnio, estaré impartiendo un Masterclass en Guadalajara, en donde revisaremos muy a fondo este método, a la par de otros principios y procesos creativos bastante útiles.

Toda la info Aquí.