La “última” semana en Singularity University

Exponential Kid

Yo vine a Singularity University pensando que aprendería sobre tecnología, acerca de deep learning y data science. Pero alegremente (apesar de que aprendí y investigué mucho durante este tiempo) esto no fue lo más importante que aprendí. Aprendí acerca de las personas y la capacidad colectiva que tienen para transformar el mundo que los rodea.

Cada verano, 80 personas de alrededor de todo mundo, 45 países este año, son aceptados para pasar un verano en las instalaciones de Singularity University, en el parque de investigación de la NASA en California. Un espacio en donde puedes ver el futuro del pasado. Lo genial de este verano es que cada una de todas estas personas es impresionante en una manera muy particular. Algunos son profesores en universidades, otras han iniciado empresas, otros organizaciones, otros son investigadores o inventores, otros son actores, activistas, incluso directores de cine. Son 80 personas fascinantes por descubrir. En Singularity se habla mucho del síndrome del impostor, esta sensación de no merecer estar aquí pero cuando el verano va terminando te das cuenta de que nadie esta aquí por suerte que todos se lo merecen y que todos tienen una lección por enseñar, una experiencia que compartir. Y todos (TODOS) están peleando por algo.

Los latinos

Lo especial es que toda estas personas son el tipo de personas que conocerías porque las escuchaste hablar en alguna conferencia internacional y quizás intercambiarían tarjetas y quizá emails. Pero esta experiencia te permite que estas personas sean tus amigos de verdad. En muchos casos super amigos.

Lo más importante de SU es descubrir que todo es acerca de personas y que entenderlas es poder. Que la tecnología es acerca de personas. Que tus héroes, algunos de los cuales puedes conocer durante el verano, son personas. Y que las personas, incluso en grupos pequeños, con la mentalidad apropiada, tienen el poder de cambiar el mundo.

Adios y hasta pronto GSP 2015.

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