Adios, teleoperadores. Hola, twitteros.
¿Quién no ha recibido una llamada publicitaria extremadamente molesta a las cuatro de la tarde? ¿Quién no ha esperado minutos y minutos a que un teleoperador te atienda al otro lado del teléfono? ¿Quién no se ha llevado las manos a la cabeza cuando ha visto la factura después de hablar con un 902? El teléfono fue, es y será, aunque no durante mucho tiempo, el rey de la Atención al Cliente.
Pero esto está cambiando. Primero, desde dentro: las grandes empresas están reforzando cada vez más sus equipos de Atención al Cliente en Redes Sociales en detrimento de los canales habituales. Segundo, desde fuera: los ya clientes y los clientes potenciales ven cada vez más a las Redes Sociales como una canal de atención igual o más efectivo que la llamada telefónica, además de ser mucho más barato y funcional. Los usuarios y los proveedores están, como pocas veces, reaccionando uno al otro.
¿Cuándo daremos el salto definitivo? Es imposible de decir un momento exacto pero el cambio ya ha comenzado. A medida que las generaciones con conocimientos digitales innatos crezcan, estas generaciones que casi no usan el teléfono fijo y que usan su teléfono móvil casi exclusivamente para actualizar sus Redes Sociales y hablar por Whatsapp y Telegram, los tradicionales Call Center se transformarán. ¿Dejar de existir? Por supuesto que no. Pero seguro que los telefonistas ocuparán ese puesto residual que hasta hace unos pocos años ocupaban Twitter, Facebook y Whatsapp, en un rinconcito de los grandes locales de Atención al Cliente.
Pero no solo la comunicación con el usuario está cambiando. La publicidad no llegará en forma de llamada molesta a la hora de la siesta, sino como post patrocinado en tu Muro o tweet publicitario en el Timeline. Ya está pasando.
Hola al teclado, al RT y al Me Gusta, al Share y al Like y, por supuesto, al doble check. La ola digital ha llegado.