ICOs: La espada de Damocles de la criptoeconomía.

En las últimas semanas ha habido un gran revuelo por el Ether y, principalmente, por esas ya famosas ICOs de las que cada vez se escucha más pero que se sabe cada vez menos. Lamentablemente los artículos y preguntas que se hacen al respecto tienen el único fin de obtener beneficios rápidos y vender la moneda en un futuro muy próximo, convirtiéndolas en el principal motor a corto plazo de la criptoeconomía, a costa de una ideología muy distinta a la que tenían sus fundadores cuando crearon estas nuevas lanzaderas, con cuales soñaban instaurar una economía mucho más limpia y colaborativa.

Pero ¿qué son las ICOS?

Una ICO es una herramienta de recaudación de fondos que comercializa criptomonedas propias a futuro, a cambio de criptodivisas de valor inmediato líquido, es decir, que los inversores entregan criptomonedas que tienen actualmente en su poder a cambio de la nueva divisa que se generará con esta ICO y que podrá ser utilizada dentro de la propia plataforma para los fines que los lanzadores de la ICO ofrezcan.

Habitualmente, se trata de derecho a voto, participación en la repartición de dividendos o monedas que pueden ser usadas dentro de la propia plataforma para la compra de productos (Game Coins).

¿Que diferencia hay entre las ICOs y el crowdfunding o los sistemas actuales de financiación?

Lo que convierte en especial a las ICOs es que da la posibilidad a la gente de ser parte del proyecto y apoyarlo, no solo en búsqueda de beneficios, sino por ayudar a levantar un sistema o idea en la que realmente se cree y se espera poder ser parte de su progreso.

Cuando se compra la moneda de esta nueva ICO lo que se hace es dar un dinero actual con el fin de ser parte del proyecto o de utilizarla dentro de la plataforma en un futuro, como puede ocurrir hoy en día con juegos como LOL o Steam, donde la compra de la moneda del propio juego solo tiene el fin de ser utilizado en el mismo y no con la intención de que en un futuro esa divisa o participación se aprecie contra el USD o el EUR y de esa forma ganar dinero especulando.

Esta filosofía hace único a este método, convirtiéndola en una nueva forma de llegar tanto a clientes como a personas que realmente apoyan el proyecto sin el fin de conseguir un reconocimiento a cambio (como pasa en kickstarter) con la única finalidad de tornar un planteamiento en realidad tratando de crear un sistema mejor y pudiendo apoyar en menor o mayor medida una idea en la que se confía.

La principal ventaja que ofrece este método en comparación a los actuales es que las personas que habitualmente compran esta moneda no desean cambiarla en un futuro próximo por otras divisas, generando de esta forma un mercado interno de larga duración, formado por personas que creen en el equipo y que apoyan la idea.

Además, dado que los equipos que lanzan la ICO saben que los compradores son fieles a la marca, tratan de ser lo más transparentes posibles, tanto con las cantidades necesarias para llevar a cabo el proyecto como en la futura repartición de los beneficios, así como en el funcionamiento que tendrá la nueva criptomoneda en el universo que se está creando, lo que genera un cambio en la actual cultura de financiación donde lo que prima es el marketing y saber venderse, desconociendo en mayor o menor medida, cómo serán utilizados los beneficios obtenidos por la financiación.

Futuro de las ICOs

Lamentablemente, aunque este pensamiento suene tan idílico para muchos de los partidarios de las ICOs y de la criptoeconomía, con el gran boom mediático y financiero de las últimas ICOs esta filosofía está desapareciendo, dando lugar a una economía de especulación donde lo importante a la hora de lanzarse, ya no es ni el producto ni el cliente, sino hacer un buen marketing y pedir cantidades ingentes de dinero muy superiores a las que realmente se necesitan para llevar a cabo el proyecto…

De esta forma se está poniendo fin a un estilo de pensamiento y de cultura que de mantenerse limpio y fiel a sus principios, puede llegar a cambiar el mundo, pero que con los últimos acontecimientos está desapareciendo para convertirse en un mercado más, lleno de gente en búsqueda de riqueza rápida a costa del sistema y muy alejados de aquellos soñadores que se imaginaron un mundo mejor y que cada vez parecen más dormidos.

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