Sigrid Undset: La conversa
Noruega, Luterana. Premio Nobel de Literatura en 1928. La investigación medieval para sus novelas le lleva a descubrir el Catolicismo:

La muerte de su padre, un arqueólogo, cuando era una niña, dejó a la familia en una precaria situación, así que en cuanto cumplió la edad requerida, estudió historia y arte medieval y comenzó a trabajar en una oficina para mantener a su madre y a su hermana, mientras que durante la noche se sentaba en la cocina a escribir. Pertenece por derecho propio a aquella primera generación de mujeres emancipadas que percibían un salario por su trabajo.
Sus obras más conocidas son Kristin Lavransdatter (1920–1922) y Olav Audunssön (1925–1927), en las que trata el permanente conflicto entre el amor terreno y el divino. Otras obras que cabe destacar son la novelas La esposa fiel (1936) y Madame Dorothea (1939), su autobiografía, Los años más largos (1934) y su famosa biografía sobre Catalina de Siena (1951).

Se convirtió al catolicismo en 1924, experiencia que narró en Gymnadenia (1929) y en el La zarza ardiente (1930). Profesó en la Tercera Orden como Dominica Seglar.
“Y ya no dudé de que la Iglesia Católica era la que Cristo fundó; siempre consideré que la reforma protestante, aunque tuviera buenas intenciones, fue una rebelión contra el Cristianismo.
“En el catolicismo descubrí el verdadero sentido y misterio de la vida, el aprecio de la valoración católica de la familia, la maternidad y el protagonismo cristiano y mariano en la dignificación de la mujer. (“Yo que había sido liberal, socialista y feminista, comprendí que todo eso fracasaría, por empeñarse en no considerar al ser humano tal como es”). “Es difícil expresar lo que Dios me ha dado al entrar en la Iglesia Católica”.
En 1940 se trasladó a los Estados Unidos, a causa de su oposición a la Alemania nazi y la ocupación alemana de Noruega, en donde participó activamente en movimientos de lucha contra los nazis. Volvió a Noruega en 1945, tras la terminación de la II Guerra Mundial.