Te sientes generoso o vacío?

descubre cómo eres al dar…

Habla San Alberto Magno que existen tres géneros de plenitudes: “la plenitud del
vaso, que retiene y no da; la del canal, que da y no retiene, y la de la fuente, que
crea, retiene y da”. ¡Qué tremenda verdad!

José Luis Martín Descalzo, escritor y sacerdote, describe tres tipos de hombres que expresan la generosidad con el conocimiento de varias maneras.

1.Los Hombres-vaso. Son gentes que se dedican a
almacenar virtudes o ciencia, que lo leen todo, coleccionan títulos, saben cuanto
puede saberse, pero creen terminada su tarea cuando han concluido su
almacenamiento: ni reparten sabiduría ni alegría. Tienen, pero no comparten.Retienen, pero no dan. Son magníficos, pero magníficamente estériles. Son simples servidores de su egoísmo.

2.Los hombres-canal: es la gente que se desgasta en palabras, que se pasa la vida haciendo y haciendo cosas, que nunca rumia lo que sabe, que cuando le entra de vital por los oídos se le va por la boca sin dejar pozo adentro.
Padecen la neurosis de la acción, tienen que hacer muchas cosas y todas de prisa,creen estar sirviendo a los demás pero su servicio es, a veces, un modo de calmar sus picores del alma. Hombre-canal son muchos periodistas, algunos apóstoles,sacerdotes o seglares. Dan y no retienen. Y, después de dar, se sienten vacíos.

3.Qué difícil, en cambio, encontrar hombres-fuente, personas que dan de lo que han hecho sustancia de su alma, que reparten como las llamas, encendiendo la del vecino sin disminuir la propia, porque recrean todo lo que viven y reparten todo cuanto han recreado. Dan sin vaciarse, riegan sin decrecer, ofrecen su agua sin quedarse secos. Cristo -pienso- debió ser así.

Cataratas del Iuazú , Misiones , Argentina

El era la fuente que brota inextinguible, el agua que calma la sed para la vida eterna. Nosotros -¡ah!- tal vez ya haríamos bastante con ser uno de esos hilillos que bajan chorreando desde lo
alto de la gran montaña de la vida.

Adaptación de un texto de José Luis Martín Descalzo