El diseñador como pegamento

Entendiendo mi rol como diseñador


Esto no es más que una reflexión personal de cómo creo resultamos útiles los diseñadores. Escribir me ayuda a ordenar las ideas en mi cabeza, si además esto le resulta útil a alguien a la hora de entenderse como diseñador, me alegraré de haber contribuido a ello.

Análisis, autocrítica y responsabilidad

Cada vez que terminamos un proyecto en Kendo, nos gusta sentarnos para listar, discutir y entender nuestros aciertos y errores a lo largo del mismo. Ser analíticos y críticos con el trabajo que realizamos es clave para mejorar como individuos y como equipo. El proceso no es inmutable, si no que evoluciona a medida que adquirimos más conocimientos.

Esto me lleva a pensar que el análisis y la autocrítica son capacidades realmente importantes para un diseñador. Nos permiten mantener la objetividad mientras resolvemos el puzzle, sin engañarnos, sin caer en justificaciones absurdas, sin dejarnos pervertir por ideas maravillosas que hemos visto en otro proyecto o que se nos han ocurrido por el camino.

Es importante que no olvidemos nuestra responsabilidad a la hora de diseñar, estamos buscando una solución a problemas a menudo complejos que afectan a diversas partes: negocio, comunicación, ingeniería, marketing… en definitiva, no estamos diseñando para nosotros, estamos diseñando para resolver los problemas de otro.

Posiblemente no todos los proyectos a los que nos enfrentemos tengan un impacto a escala global, pero en la medida de lo posible, creo que es importante ser conscientes de que nuestro diseño será utilizado por una o varias personas a las que tenemos que facilitarles la vida, no generar nuevos problemas.

Resolviendo problemas complejos

Parece que a medida que pasa el tiempo nos enfrentamos a problemas más complejos: surgen nuevas necesidades, dispositivos, escenarios, plataformas, modelos de negocio, competencia, tecnología, etc.

Más variables encima de la mesa, que tenemos que entender y simular para dar con la solución apropiada para cada caso.

Tenemos que ser capaces de entender y organizar todo este caos, de forma que el conjunto funcione, tanto para los objetivos del proyecto como para las personas que interactúan con la solución final.

Actuando como pegamento

Estamos cansados de ver a diario en distintas galerías de “diseño” como se presentan pantallas de forma individual, sin contexto, conceptos atractivos que parecen grandes ideas. Y son sólo eso, ideas que no tienen en cuenta negocio, tecnología y otra serie de factores que sí están presentes en el mundo real, en proyectos reales.

Si bien a menudo empezamos trabajando a partir de una idea, esta va evolucionando, generando nuevas ideas, nuevos problemas y situaciones a resolver, aumentando la complejidad del puzzle.

¿Cómo podemos organizar todas las piezas para que encajen individualmente pero se mantenga unido y funcione el conjunto?

Con pegamento.

Somos muy buenos dando solución a pequeños problemas, utilizando distintos recursos: color, forma, movimiento, lenguaje… pero por encima de todo tenemos que hacer que todas esas soluciones encajen entre sí.

Todo organizado y funcionando de forma coherente a través de una capa de interacción que nosotros diseñamos para que otras personas la usen de forma fácil, sencilla y agradable.

Ejemplos donde las partes funcionan bien de forma individual, pero también como grupo son Material Design de Google o iOS 7.0 de Apple.
También me ha resultado interesante como Spotify ha sido capaz de diseñar una solución bastante evocadora y atractiva para la aplicación de streaming, generando un sistema que encaja en web, desktop y móviles, no creo que haya resultado nada fácil.


Sintetizando todo esto…

Y es que por encima de todo, los diseñadores somos problem solvers. Nuestras ideas, nuestro interés personal está fuera de la ecuación. Escuchamos, entendemos, pensamos y finalmente, comunicamos de una forma clara para que lo complejo resulte simple para otras personas.

Y eso es realmente jodido, pero por eso somos útiles y necesarios.