El estado de UX para 2019, en México

¿Qué nos espera en la disciplina de diseño en este año que viene?

Como administrador de UX México y staff de UX Nights, dos de las principales comunidades del Diseño centrado en las personas, desde 2011, me gustaría compartirles lo que he visto que ha pasado con la disciplina a lo largo de este 2018 y lo que creo que va a pasar en este 2019.

Con este artículo busco 2 cosas: Mostrarles que lo que nos está pasando a nosotros también está pasando en otras partes del mundo, y compartirles algunos consejos que, desde mi óptica, pueden contribuir a mejorar eso que está pasando.

¿Qué pasó durante 2018?

Repasemos grandes hitos en la disciplina de diseño durante este año

1. UX está alcanzando masa crítica.

Hay vacantes de “UX” dónde antes ni siquiera sabían que era. Es más, puede que ni siquiera hagan productos pero una rápida búsqueda en cualquier base de posiciones laborales arroja decenas de puestos en todo tipo de organizaciones que describen el rol como “UX”. Incluso en organizaciones que ya en algún momento habían intentado tener el área, están volviendo a darle una segunda oportunidad, en algunos casos incluso con la apertura de que quede en manos de alguien más formarla bajo sus propios términos. Las consultoras de UX están trabajando a manos llenas con decenas de proyectos de algunas de las organizaciones más grandes del país mientras todos están tratando de integrar metodologías de diseño a su manera de trabajo.

Fuente: McKisney

Documentos como el lanzado por McKinsey se suman a otros previamente establecidos por Fjord o IBM en dónde muestran el enorme potencial de empresas que aplican roles y metodologías de diseño en términos de retornos de inversión y valor de inversionistas, lo cual únicamente continuará sumando a esta masa crítica que expresa una constante necesidad de roles de diseño con experiencia en el campo de UX.

2. Todos quieren ser ‘leads’.

Cómo bien se expresa en el documento de tendencias globales “The State Of UX Design 2019”, todos son leads. Esto viene como consecuencia del punto anterior, debido a que hay una gran cantidad de vacantes que llenar, se están contratando muchos roles en niveles “directivos” a abrir áreas o fundar metodologías de trabajo, aún en organizaciones que no tienen la cultura ni la madurez para implementarlas.

Fuente: Pablo Stanley

Como consecuencia de esto, la organización siente que “ya está haciendo UX” por tener un rol con título senior, aún sin importar la experiencia práctica que tenga dicho o rol, o si realmente el individuo asignado a ese rol tiene capacidad de liderazgo, mentoría y las herramientas para evangelizar a organizaciones o roles que no están familiarizados con nuestras herramientas de trabajo, o en el peor de los casos, que son activamente hostiles a nuestra manera de trabajar.

Sumados, este y el punto anterior nos llevan a una realidad que muestra un campo saturado de gente inexperimentada pero en roles de alto valor organizacional.

3. Todos quieren aprender UX, pero no tienen claro para qué.

En varios de los talleres y charlas que impartimos este año hubo gente que nunca había hecho diseño, ni quería hacerlo, pero que en su agencia o trabajo le pidieron que aprendiera habilidades de UX, así que iba con nosotros para aprender lo que tuviera que aprender.

En un ejemplo que me dejó marcado, tengo muy presente el caso de una diseñadora que de hecho ya tenía un año siendo la única UX en su agencia, pero que decidió que tenía que ir a uno de nuestros eventos para conocer “de qué se trataba”. Estos son roles que únicamente están enfocados en aprender el aspecto práctico de la disciplina, como hacer wireframes o prototipos, pero que, más allá de carecer los conceptos teóricos detrás de nuestros entregables, carece del principal motivador que debe estar presente en todos los que hacemos esto: establecer empatía con un usuario y encontrar la manera de generarle valor con una solución.

Fuente: Pablo Stanley

La discusión está centrada en Sketch vs Adobe XD o Axure vs InVision, o lo que hace cada herramienta. La discusión está centrada en “querer hacer investigación” pero no hay un claro entendimiento de para qué, o qué es lo que se espera validar, descubrir o probar. Peor aún, ni siquiera hay un entendimiento de para quién se está desarrollando una solución. Estos son roles que están siendo llenados por diseñadores que ven en UX el siguiente paso en su escala laboral, pensando que es un puesto de mayor “alcurnia” que diseñador gráfico. O peor aún, estoy viendo a UXers que se empiezan a autodenominar como Diseñadores de Producto o que quieren ser Service Designers porque a su ves piensan que son puestos de mayor prestigio. Parece que todo se trata del título y las herramientas que dicho título creen que realiza.

4. Todos quieren aprender UX, nadie quiere enseñar.

Las consecuencias de tener un campo sobre saturado de diseñadores que quieren crecer por tener mejores puestos, pero que carecen de los motivadores necesarios o el entendimiento teórico detrás de la práctica, es tener un campo de gente que no sabe enseñarle a los demás cómo crear soluciones de Diseño. Es un campo saturado de gente que toma decisiones de manera “intuitiva” porque ellos a su vez aprendieron así, leyendo cosas en Google o consumiendo cursos en plataformas de educación online que les brindaron conocimiento de herramientas, pero no entendimiento de por qué utilizamos esas herramientas.

Básicamente, nadie quiere enseñar porque nadie considera que sabe. Y eso a su vez da pié a creer que eso que sabes es “tu propiedad intelectual” porque llegaste a ese aprendizaje por tu cuenta y compartirlo con alguien más te hace vulnerable a la copia o a que te cuestionen.

Oferta de cursos de UX en Platzi

Las ofertas de aprendizaje de UX, irónicamente, cada vez son más limitadas y aún dentro de los mismos equipos, que deberían estar recibiendo conocimiento de sus “líderes” no se está transmitiendo porque los líderes en cuestión tampoco tienen entrenamiento o conceptos teóricos que compartir. Hemos decidido quién es capaz de tener a cargo a un equipo con base en la experiencia que un diseñador tiene en un producto específico o en una organización, pero no si sabe compartir conocimiento, liderear o resolver los problemas de la gente que tiene a cargo.

Se está perdiendo conocimiento base que esta disciplina necesita, porque no le enseñamos a nadie que es una heurística, qué es un Affordance, qué es un sesgo y cómo no sesgar una prueba con usuarios. Ya hay suficientes cursos de Sketch, pero hasta ahorita no he visto un solo curso de cómo crear un inventario de contenidos para crear una arquitectura de información o cómo generar hallazgos a partir de una evaluación con usuarios ¿No creen que es más importante enseñar conceptos que se puedan utilizar en cualquier herramienta por encima de enseñar la herramienta en cuestión?

5. El UX de la disciplina de UX sigue estando mal diseñado.

Empecé UX México en 2011 justo porque mi experiencia de onboarding a la disciplina había sido una pesadilla. Nadie te dice qué leer, qué hacer o qué entender y en qué orden. La información está regada en cientos de libros, sitios y artículos que, conforme la disciplina ha ido evolucionando, se ha multiplicado en millones de opciones y maneras de aprender los mismos conceptos.

Hemos llegado a un punto donde los diseñadores pueden tener literalmente años de experiencia y nunca haber leído algunos de los “libros básicos” de algunos de los mentores de la disciplina como Norman, Nielsen, Moreville, Garett, Krug o Gothelf, entre muchísimos tantos otros, cuyos conceptos repetimos de manera cotidiana y cuyas bases teóricas son fundamentales para entender por qué hacemos las cosas que hacemos.

Formamos UXers en masa, con currículum incompletos (porque no hay manera de aprender todo lo que tenemos que aprender en semanas) enfocados en herramientas y no en bases teóricas, y por lo tanto no tienen el conocimiento necesario para poder adaptar las herramientas a la enorme cantidad de contextos, proyectos y problemáticas a las que nos enfrentamos. Además, carecemos de una industria motivada para generar cambios trascendentes, porque nuestra misma inexperiencia no nos ha dado las herramientas necesarias para incentivar una cultura de cambio en nuestros equipos de trabajo y nos forma como diseñadores conformistas, que toman pedidos y siguen las instrucciones de directivos que creen que por tener a un UX en la nómina ya están cumpliendo con lo que necesitan para competir contra los titanes de la tecnología que todos quieren copiar.

Por nuestra necesidad de capacitar muchos diseñadores, que tomen decisiones, hemos convertido esta disciplina en un piso de fábrica, en la que metemos gente, les forzamos metodologías y herramientas y esperamos que en semanas dominen conceptos que toman años y cientos de proyectos entender, asimilar y poner en práctica. No tenemos capacidad de autocrítica, ni introspección porque no cuestionamos realmente por qué queremos hacer UX, ni si tenemos el perfil correcto para hacerlo.

2018 se ve mal, porque estamos mal.

Perdona si este artículo se ha vuelto en exceso pesimista, querido lector. Debo decir que mi diagnóstico de la escena de diseño es en extremo pesimista. Me parece natural que una disciplina como la nuestra eventualmente se viera plagada de aquello que se supone que estamos combatiendo: ignorancia, sobre-simplificación, exceso de atención en el qué y no suficiente en el cómo, además de una falta de auto disciplina, ambición de aprender, crecer y nutrirnos de las experiencias de nuestros colegas. Eso suele pasar en las industrias que dependen de las ideas, no de las herramientas, que además se vuelve en extremo popular por lo aparentemente simple que es aprenderlo, y el poco criterio que existe para evaluar lo que se implementa.

Necesitamos cambiar nosotros como diseñadores, si es que queremos que el entorno en el que nos desempeñamos cambie.

It’s about time we embrace a more open approach to the way we design. — The State of UX Design 2019

¿Qué podemos hacer en 2019 para corregir lo que hay que corregir?

Aquí algunas cosas que creo que todos en conjunto debemos trabajar si es que queremos salvar nuestra disciplina.

1. De vuelta a lo básico.

Toda disciplina tiene una serie de principios básicos que se tienen que entender antes de pasar a conceptos mas avanzados. En alguna ocasión escribí:

Ser UX es como cualquier otra profesión, si no te gustan las matemáticas, no vas a estudiar ingeniería. Si no te gusta dibujar, no vas a estudiar ilustración. Si no te gusta estar en el calor de una cocina 10 horas diarias, no vas a estudiar gastronomía. De la misma manera, si no te gusta hacer investigación, resolver problemas de negocio y validar opiniones de otras personas, no vas a ser UX. No importa cuanto lo fuerces o cuanto quieras engañarte pensando que porque hiciste un ‘wireframe’ ya estás haciendo UX, si no validaste con usuarios, no hiciste Personas, no tienes un proceso cíclico de mejoras incrementales, si no tienes métricas de éxito, no puedes ni debes usar UX en tu título; y eso no tiene nada de malo. — “¿Quieres ser UX?”

Antes que herramientas, antes que metodologías, antes que títulos, nuestro oficio tiene conceptos elementales que tienen que ser comprendidos, porque van a ser aplicados cientos de veces en cientos de contextos diferentes. Estos conceptos son empatía, diseño de solución, pensamiento crítico y pensamiento estratégico.

Saberte los pasos de Design Thinking no significa absolutamente nada si no puedes, en primer lugar, entender qué significa tener empatía con otras personas, ni ponerte en lugar -deja tú de tus usuarios- de la gente con la que trabajas, tus compañeros de equipo, tus jefes, tus clientes.

Sobre nuestra capacidad de investigación, ¿Cuándo fue la última vez que leíste un documento sobre los últimos sesgos cognitivos en ser validados? ¿Cuándo fue la última vez que compartiste experiencias de Diseño con un colega y aprendiste una manera nueva de trabajar? ¿Cuándo fue la última vez que buscaste cómo alguien con un problema similar al tuyo lo resolvió?

Sobre el pensamiento crítico ¿Cuándo fue la última vez que te cuestionaste si estás interpretando correctamente un hallazgo? ¿Cuándo fue la última vez que trataste de identificar tus propios sesgos y tu propia manera de pensar para poder ser más objetivo con tus resultados? ¿Cuándo fue la última vez que te preguntaste ‘por qué’ haces UX y qué esperas lograr en el futuro con lo que sabes?

Estas son habilidades que tenemos que practicar todos los días, son esenciales para nuestro día a día y no están reservadas para unos cuantos. Es como esperar que un ingeniero sepa matemáticas, cómo esperar que un desarrollador entienda la lógica de un lenguaje de desarrollo. Exigimos que nos respeten como diseñadores pero nosotros mismos no respetamos el conocimiento que tenemos que adquirir para ponernos la medallita y el título de “Diseñador de Experiencia” ¿Cuántos proyectos tuyos han dado resultado? ¿Cuántos han contribuido al éxito de un producto? ¿De tu equipo de trabajo? ¿Cuantas veces has visto realmente el impacto de tu trabajo, de evaluar con un usuario y escuchar “si, si usaría esto y me resolvería mi problema”?

Esto es lo que deberíamos estar trabajando por encima de saber Sketch o InVision. Las herramientas solo son una extensión de lo que sabemos. Aún la herramienta más poderosa, en las manos de alguien sin experiencia, no es más que un artículo de vanidad. Dominemos primero lo básico, luego vemos lo demás.

2. Líderes que sepan más de liderazgo que de política.

Adoptar un rol de ‘lead’ o de liderazgo en una organización implica que ese rol tiene como principal prioridad la de apoyar y complementar la experiencia de la gente que tiene a su cargo. Eso implica que ese rol no necesariamente sabe más en términos de conocimiento teórico, sino que tiene una habilidad implícita de liderazgo.

Un rol de liderazgo puede tener a su cargo roles que ni siquiera empalmen con su perfil profesional. Yo no tengo un perfil de diseño visual, pero en una función de liderazgo puedo ayudar a que un diseñador visual encuentre la mejor solución a un problema porque asumir una posición de liderazgo no implica saber más, implica aplicar empatía para poder ayudarle a los que poseen el conocimiento a aplicarlo de la manera que sea más eficiente y que mejor genere el resultado deseado. Estamos ahí para desatorar problemas, para facilitar comunicación, para inspirar, complementar conocimiento y brindar las herramientas necesarias que nuestros equipos requieren para que sean ellos los que generen el trabajo que se tiene que entregar. A mi cargo he llegado a tener desarrolladores y hasta a actuarios; y el no ser un experto en sus áreas no me ha sido un impedimento para brindarles las herramientas que ellos necesitan para poder sacar adelante su trabajo.

Una de las lecciones que siempre tendré más presentes de mi padre es que a mayor “jerarquía”, mayor responsabilidad se tiene hacia el equipo y hacia el producto final. ¿Qué gana tu equipo con tenerte a ti en una posición de liderazgo? ¿Qué aportas tú a tu equipo? ¿Qué soluciones pones tu en la mesa para ser ese líder que el equipo necesita? ¿Cuánto tiempo dedicas al desarrollo de esos individuos que tienes a tu cargo? No necesitamos más Leads, necesitamos mas gente que esté dispuesta a desarrollar empatía por su equipo y a darles las herramientas que necesitan para desarrollarse personal y profesionalmente.

3. Tenemos que compartir lo que sabemos

UXers. Hay mucho mercado. Mucho, más del que podríamos imaginar. La cantidad de problemas que quedan por resolver en este mundo es virtualmente infinita. Compartir tu experiencia, tus metodologías, tus propuestas de solución no genera competencia, no estás perdiendo valor y no estás perdiendo el tiempo.

El ‘sabor’ que cada consultor de UX pone a sus proyectos es único. Cada uno de nosotros tiene una manera de resolver problemas, tiene una manera particular de aplicar el mismo set de conocimientos (que no tiene nada del otro mundo) y una combinación única de herramientas para generar miles de propuestas de solución para un mismo problema. Los clientes tienen derecho a elegir el tipo de consultor que mejor consideran se acopla a sus proyectos, y todos, absolutamente todos, podremos encontrar un proyecto en el que somos afines.

A mi nunca me ha detenido dar un curso de introducción a UX a un bajo costo, porque yo tengo la firme creencia de que mientras más seamos, mientras más gente tenga acceso a las herramientas que nosotros tenemos, mejor vamos a poder crecer nosotros y más valor va a encontrar el mercado en lo que nosotros sabemos. Compartir conocimiento empodera a los demás, no solo a otros diseñadores, sino también a nuestros clientes potenciales, colegas, compañeros de otras disciplinas, jefes y hasta a gente que no sabe qué hacemos, pero que puede empatizar e identificarse con los problemas que nosotros resolvemos.

La apatía no nos lleva a ningún lado. El no escribir, el no documentar, el no compartir nuestras problemas, vivencias y aprendizajes hace que ese conocimiento se pierda para siempre y que tengamos que recorrer los mismos caminos una y otra vez. Si compartiéramos más, tal vez más gente estaría acostumbrada a buscar respuestas, a conectar los puntos, a consultar información generada por los demás. Si compartiéramos más tal vez podríamos acortar las curvas de aprendizaje de los demás y generar mejor diseño más rápido, que genere más impacto y sea más trascendente, que a su vez sube la vara para todos los demás. Solo necesitamos una empresa haciendo trabajo de diseño estelar para que todos los quieran seguir y encontrar su propia manera de comenzar a diseñar generando soluciones de valor. ¿No quisiéramos todos estar trabajando en proyectos más interesantes? ¿No quisiéramos dormir todos los días sabiendo que estamos haciendo del mundo un lugar mejor con las herramientas que tenemos a nuestra disposición?

Pues esto solo se logra con la participación con todos. Todos tenemos que colaborar con lo que sabemos, compartiendo, escuchando, discutiendo, cuestionando y complementando. ¿Quién más que nosotros lo va a hacer?

4. Quitando el valor a los roles y puestos, valorando más la experiencia y el conocimiento aplicado

Ser Diseñador Visual, Front End, Service Designer, Product Designer, Lead UX, UX UI…. Colegas, necesitamos de todos los perfiles.

¿Cómo es posible que durante años hayamos criticado el concepto del “unicornio de UX” para terminar tratando a roles con ciertas especializaciones como diseñadores de segunda categoría? Por definición, un UX no puede hacer el trabajo de un UI, ni de un IXD, ni de un AI, ni de un Dev UX, o de un UX Writer. ¿De dónde salió esta idea que la única manera de crecer es haciéndose UX? ¿Y que luego la única manera de crecer es adoptando títulos cada vez más rimbombantes? Un título no te hace trascendente y tener 15 años de experiencia en diseño visual no te hace automáticamente UX. Lo que tenemos que entender es que eso está bien. Lo que está mal es que no hemos planteado rutas de crecimiento y madurez para estos roles hiper especializados que pueden hacer cosas en una tercera parte del tiempo de lo que un rol más rimbombante pero que no tiene el número de horas de especialización en esa disciplina en particular.

El diseño de experiencia de usuario es una disciplina que requiere horas de vuelo. A mí me encantaría un sistema en donde los títulos se ganaran como con los pilotos, con horas aplicadas. ¿Quieres ser UX? ¿Cuántas horas has dedicado generado creando entregables y entendimiento centradas en las personas? No sentado en clase, no escuchando a un instructor. Yo voy a confiar muchas veces mas en un diseñador visual que ha pasado mil horas diseñando logos, interfaces y botones por encima de un UXer que tiene 120 horas sentado frente a un instructor aprendiendo conceptos teóricos sin aplicación práctica.

Aprendamos a valorar todos los perfiles, todos los antecedentes de experiencia, aprovechando el talento donde más falta se tiene. El título no importa en absoluto, no significa nada. Yo nunca en mi carrera he tenido el título de “UX Designer” ¿Y? ¿Eso me ha detenido de hacer pruebas, investigación y estrategia centradas en las personas? Por supuesto que no. ¿Por qué tendríamos que obligar a un Diseñador Visual a tender que aprender de investigación para obligarlo a crecer profesionalmente? ¿El mundo de diseño no necesita diseñadores visuales altamente experimentados? Esta mentalidad tiene que cambiar.

5. Aplicando UX a la disciplina de UX

UXers. Los primeros con los que tenemos que ser empáticos es con nosotros mismos. Diseñadores más capacitados, más experimentados, con mejor conocimiento y acceso a mejores recursos de capacitación significa que todos, como disciplina, podemos crecer.

Crecer significa mejores vacantes, mejores salarios, mejores productos en los que trabajar. Mayor confianza por parte de nuestros empleadores y acceso a mejores oportunidades dentro y fuera de la disciplina de diseño. Dejemos de ser activamente un obstáculo a nuestro propio desarrollo y al desarrollo de nuestros pares. El mundo nos está observando y así como ya sabe que no hay un futuro sin gente especializada en lenguajes de programación, también debería saber lo esencial que es el conocimiento que nosotros manejamos día a día. Y dejar de estorbar no solo implica dejar de sabotear el esfuerzo que tengan diseñadores aspirantes, también implica el tener que dejar de ser apáticos al estado de nuestra industria, implica entender que todos tenemos una responsabilidad de aportar a la disciplina, porque UX no va a cambiar ni a crecer solo, no va a suceder por intervención divina.

La disciplina solo va a cambiar si dejamos de tratar nuestras herramientas y metodologías de trabajo con desidia y faltando al respeto de los principios que tienen que ser dominados para implementarse correctamente. Si no quieres hacer UX, está bien, no necesitas hacer UX para crecer como diseñador, pero si vas a portar el título, pórtalo con el respeto que merece y requiere, porque tú representas a todos los demás diseñadores, no solo del país, sino del mundo entero. Solo hace falta que uno de nosotros haga trabajo mediocre para que alguien ajeno a la disciplina se convenza de que nuestro trabajo es puro aire caliente, mame y una moda. ¿Eso es lo que realmente queremos para aquello a lo que dedicamos nuestras vidas?

Ojalá este 2019 sea el año dónde nos tomemos en serio nuestro rol y nos tomemos en serio ese espacio que tanto hemos luchado por ganar en las mesas de producto, en las mesas estratégicas y en las mesas de negocio. ¿Tanto que nos hemos quejado para que esto sea lo que queremos entregar? Podemos ser mejores. Tenemos las herramientas, tenemos el conocimiento, lo único que falta es entender que nuestra motivación, nuestra capacidad de resolver problemas y nuestras herramientas metodológicas también esconden las respuestas a todos los lastres que continúan estorbando para que UX sea la mentalidad que cambie al mundo.

Y créanme, el mundo necesita ese cambio. Desesperadamente.

Feliz 2019, UXers.

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