The Next Big Thing… is about to be here.

Mobile devices will be more powerful than PlayStation 4, Xbox One in 2017, ARM forecasts” dice el título de un artículo en Venture Beat, citando a ARM, la empresa encargada de la arquitectura de procesadores que se utiliza en toda la infraestructura computacional. Esta es una de las noticias más importantes de la década, porque indica el fin del paradigma actual de la tecnología de consumo.

2007 y 2008 fueron los años en los que inició la generación en la que estamos actualmente, específicamente con dos productos: El iPhone y Facebook, que construyeron los cimientos para los siguientes 10 años con dos conceptos que hasta ese momento no habían madurado por completo: la web móvil y la web social.

Todos saben que el iPhone y Facebook no fueron los primeros en sus segmentos, al contrario, como muchas invenciones que los preceden, son dos plataformas que están implementadas en los hombros de gigantes. Pero eso no les quita méritos, porque ser el primero no siempre significa ser el mejor. iPhone y Facebook eran las implementaciones más maduras y más fáciles de adoptar, con sutiles diferencias a sus competidores de ese momento (Tienda de Apps para caso de Apple y API abierta en caso de Facebook) que eventualmente les terminó ganando la corona de los siguientes 10 años, de la misma manera que Microsoft y Nokia, o BlackBerry y MySpace la tuvieron en la generación que les precedió.

Cuando hablamos de adopción tecnológica, por lo general se tienen que tomar en cuenta una enorme cantidad de variables, siendo una de las más importantes el contexto social y cultural de los usuarios y su disposición y apertura a un nuevo cambio generacional. US Robotics es el antecesor de la computación móvil, pero hoy en día ya ni siquiera existen, porque el contexto social aún no estaba preparado para la adopción masiva de esta tendencia. El ‘timing’ es fundamental para cada cambio generacional. Mi predicción es que 2017 verá el nacimiento de los que serán los líderes y referentes de la industria para la siguiente generación: Inteligencia Artificial + Realidad Virtual.

El ciclo de adopción tecnológica

Como humanos, no podemos evitar adaptar los nuevos avances tecnológicos a los paradigmas prevalentes al momento de su invención, al menos durante un plazo determinado (mientras hay un cambio de generación entre las personas que nacieron con la nueva tecnología y las que simplemente se adaptan a ella). La radio era vista como la versión audible de un medio escrito, la televisión era la versión en video de un programa de radio, el internet, en sus versiones más básicas, se sigue considerando un equivalente a la radio o la televisión, los smartphones eran considerados “computadoras de bolsillo”. Sin embargo, asistentes virtuales como Siri y Google Now han fallado en generar tracción entre los usuarios actuales, porque no están acostumbrados aún a utilizar comandos orgánicos de voz para obtener información o realizar tareas, sin embargo, este futuro es inevitable.

Tenemos un par de años ya viendo a empresas como Facebook, Samsung y Google haciendo inversiones importantes en plataformas de Inteligencia Artificial y Realidad Virtual. Iniciativas como Facebook M, Google Now on Tap, Siri, Cortana, Google Cardboard, la adquisición de Facebook en Oculus Rift, el fuerte impulso que Samsung realizará con el lanzamiento de su nueva generación de Smartphones para incluir también su Galaxy VR, Leap Motion comenzando a experimentar como una interfaz de Realidad Virtual, así como la implementación de videos 360 en Facebook, YouTube son todas señales de que la industria está empezando a dar sus primeros pasos. Estamos viendo la fase de experimentación de lo que en su momento fueron las Palms, las interfaces ‘touch’ capacitivas e incluso plataformas como Friendster, quienes sentaron precedentes para la tecnología que usamos actualmente.

La nueva generación

¿Por qué el incremento en la capacidad computacional móvil es indicativo del nuevo salto generacional? Obviamente Smartphones con la capacidad equivalente a algunas de los dispositivos más poderosos actualmente representan la oportunidad de crear una web cada vez más compleja, que puedan, por ejemplo, procesar gráficos de manera intensiva, en tiempo real y de manera más eficiente o la realidad de que incrementar el poder computacional incrementa a su vez, la capacidad de procesamiento disponible para los motores de inteligencia artificial, dependiendo menos de servicios “en la nube” que significará una reducción en los tiempos de espera de peticiones cliente — servidor y depender más de la capacidad local de procesamiento disponible a cada usuario, aún sin conectividad (que con las redes 5G también a la vuelta de la esquina, puede termine dejando de ser un problema).

Curiosamente al principio de está semana di con este artículo: Why we don’t take Siri seriously

So, where does this leave us? Right now, we’re in a fragmented landscape, at the bottom of the uncanny valley of virtual assistants. I can speak to some, but only text others. I can do things with some but not others — until they add that feature (and then it’s up to me to keep up with release notes). Almost none of them will do anything for me proactively beyond reminders.

Una conclusión total y absolutamente cierta, que se resolverá cuando haya mayor poder computacional en la nueva generación de dispositivos.

¿Esto qué significa para los líderes del paradigma actual? La respuesta, como siempre, está en la ciencia ficción.

El futuro de la Inteligencia Artificial

“Her” (2013)

En la película “Her”, Spike Jonze nos planeta un mundo hiper conectado por una inteligencia artificial tan avanzada, que puede conectar con los humanos a nivel emocional. Esta fantasía es posible gracias a la interconectividad de todos los dispositivos que utilizamos de manera cotidiana y que en ciertos aspectos es técnicamente posible al día de hoy. Un mayor poder computacional en el bolsillo de todos representa la posibilidad de decentralizar también el procesamiento de la interpretación de todas las instrucciones (como un Peer 2 peer de inteligencia) convirtiendo a los dispositivos de los usuarios en nuevos nodos.

El futuro de la inteligencia artificial no solo significa que las nuevas interfaces entiendan nuestro lenguaje, nuestras inflexiones o vean más allá de las instrucciones para entender el objetivo final de la solicitud que estamos haciendo. El futuro de la inteligencia artificial habla de una integración absoluta en nuestra realidad, siempre tomando en cuenta el contexto de nuestras acciones y proporcionando una respuesta en función a las necesidades y que no es dependiente de un comando de voz o una instrucción de texto.

El avance de la inteligencia artificial implica que un algoritmo como el que Facebook utiliza para determinar qué contenido nos es relevante se expandirá a todas nuestras actividades, integrándose a nuestra vida de manera sutil y no intrusiva, dependiente del contexto. Y, al menos a nivel personal, me agrada la idea que tenga la voz de Scarlett Johansson.

El futuro de la Realidad Virtual.

Sobre la Realidad Virtual, un posible futuro es el que plantea “Ready Player One”, una novela de ciencia ficción del autor Ernest Cline.

“Ready Player One” (2011)

En la novela, el autor plantea la existencia de una Realidad Virtual que suplanta la realidad física. Un mundo en el que la gente trabaja, socializa y vive dentro de un universo denominado OASIS, en dónde cada usuario, representado por un avatar, puede caminar, sentir, escuchar y disfrutar de mundos limitados únicamente por la imaginación y capacidad técnica de los desarrolladores.

En un futuro muy cercano, la plataforma que reemplace a Facebook podría no ser ni siquiera una plataforma, podría ser una serie de interfaces con las que interactuamos, conjuntando nuestra realidad, realidad aumentada y realidad virtual, sin tener que aislarnos de nuestro contexto o entorno. Un mayor poder computacional en el bolsillo de todos, y la aceptación masiva de dispositivos de Realidad Virtual hace ‘realidad’ un mundo en el que Facebook sea un espacio que literalmente se pueda recorrer a pié, explorando contenidos, escuchándolos de viva voz de sus autores, en vez de simplemente leerlos.

“Subir de nivel” en el mundo ‘real’ (¿Qué es real?) y luchar con espadas flameantes virtuales puede suceder más pronto de lo que nos imaginamos.

Scott Pilgrim vs. the World (2010)

Realidad virtual puede significar también el final de los diferentes ‘silos’ de información en los que se ha convertido el Internet, no dependiendo de una URL o de que la información se encuentre en un servidor específico, sino, literalmente, del espacio en dónde nos encontremos en determinado momento, lo cual habla de una manera absolutamente diferente de consumir contenido e información a la que tenemos actualmente. Calidad ha superado a la cantidad como una prioridad en el paradigma actual, gracias a los diversos algoritmos y plataformas que nos ofrecen la capacidad de filtrar información y navegar el océano de Petabytes disponibles en cualquier momento al alcance de nuestros pulgares, en el futuro, contexto y el concepto de ‘platform agnostic’ serán las convenciones para el consumo tecnológico.

Y todo esto ¿Qué significa para nosotros?

La tecnología, irónicamente, mientras más avanza, más nos regresa a nuestras raíces. La invención de la escritura, por ejemplo, es simplemente una solución temporal al problema de que el lenguaje hablado era imposible de almacenar para futura referencia. El teléfono (reemplazando al telégrafo) era una solución temporal para nuestra incapacidad física de comunicarnos a la distancia. Las Redes Sociales son una solución temporal a nuestra incapacidad de compartir nuestros intereses con un círculo cercano de personas o de comunicar una idea en un paradigma de muchos a muchos. Los Smartphones nos liberaron de tener que estar atados a un escritorio, el WiFi de tener que estar atados a un cable. Podemos pasar menos tiempo lidiando con interfaces, y más tiempo creando, podemos pasar menos tiempo buscando información y más tiempo consumiéndola, actualmente, gracias a servicios como Netflix o YouTube podemos consumir el contenido que queremos, cuando queremos, en dónde queremos, sin tener que depender de un horario o espacio específico.

Irónicamente, el siguiente paso en tecnología nos liberará de aún más cadenas. Nos liberará de depender de aplicaciones o sitios específicos, porque si algo es relevante para mi, no me importa si me entero en Facebook, en Twitter, en Google, por WhatsApp o por “X” servicio. No me importa si lo recibo en mi Smartphone o en mi Laptop, todo es dependiente del contexto e independiente de la plataforma o medio utilizado. La integración y adopción masiva de la Realidad Virtual y las nuevas capacidades de la Inteligencia Artificial significarán que ya no tendremos una barrera física que indique dónde termina y empieza “online”. Todo estará interconectado todo el tiempo, constantemente filtrando y personalizando información a nuestro alrededor según nuestro contexto, ya sea ubicación física, estado de ánimo, actividad, momento del día o incluso la gente que tengamos a nuestro alrededor.

Como publicista, creo que los próximos 10 años serán el último clavo en el sarcófago del modelo actual de la publicidad, que se fundamenta en una estrategia de interrumpir a los usuarios en momentos “clave” y que, aún con la tecnología actual, es cada vez más fácil de evitar, porque es una estrategia completamente contraria a nuestra naturaleza y que hemos sido entrenados para evitar o ignorar. En un mundo gobernado por inteligencia artificial y un filtro permanente de nuestra realidad, las interrupciones no solo serán aún más desagradables, puede que sean técnicamente imposibles.

¿Qué podemos hacer para prepararnos para este nuevo cambio? Lo mismo que hemos buscado implementar los últimos 10 años: Entender el contexto del usuario para determinar el momento más oportuno, valioso y relevante para comunicarnos con el, entendiendo que esta es una comunicación dos vías, en tiempo real y, desde la perspectiva del usuario, con un tono cercano y familiar, en el que los muros de los canales de atención, las filas, los tiempos de espera, no existen. Los usuarios cada vez van a considerar a las empresas y productos como “una persona más”, esperando capacidad de acción inmediata y atención personalizada.

Nos espera un futuro realmente fascinante. Es un gran momento para ser un usuario y al mismo tiempo un momento muy escabroso para ser una empresa poco abierta al cambio y consciente del contexto de sus consumidores.