Día de las madres

Llevaba desde el miércoles pasado (precisamente el Día de las Madres) pensando escribir algo para la fecha, pero la verdad, entre las prisas, el insomnio y, especialmente, la flojera; pues postergué la entrada hasta hoy. (Sí, porque luego pensé que si me espero poco más, lo voy a hacer hasta el miércoles si bien me va).

¿Por qué escribir sobre el Día de las Madres? ¿porque es una “fecha especial”? ¿porque quiero sacar a flote mis traumas de la infancia? ¿porque quiero hablar de mi experiencia como mamá? No lo sé, tal vez es una combinación de todas estas preguntas que me hacía mientras pensaba qué tanto incluir en esta entrada de mi blog.

Bien dicen que nosotros no escogemos a nuestras madres…pero todos decimos que es la mejor. Yo sé que mi mamá la tuvo difícil con tres hijos casi de la edad y que -nos repite hasta el cansancio — se dedicó en cuerpo y alma a nosotros y se olvidó por completo de ser ella. #TrueStory (eso nos dice SIEMPRE). No pienso recriminarle nada. Creo que hizo bien su labor porque, hasta donde sé, los tres hijos que tuvo no son unos delincuentes y, aquí hablo por mí porque desconozco la opinión de mis hermanos, personas que tratan de salir adelante, de ser mejores.

Sé que muchas veces en mi infancia, en mi adolescencia en incluso en mi vida adulta me he fastidiado de cómo es. Pero desde hace unos años he tratado de comprender el por qué hizo/ hace las cosas. Tres cosas me quedan claras: a mis ojos es la mejor madre que pude tener; cada vez me parezco más a ella, para ella siempre habrá espacio para mejorar.

Yo apenas llevo 3 años de ser mamá — bueno, cuatro si tomamos en cuenta el embarazo, pero luego hubo alguien por ahí (que no merece ser mencionado) que dijo que eso no contaba and that I was overreacting — y creo que he aprendido muchas cosas, pero a veces me desespero mucho.

Hay veces que sí, quisiera ser esa mamá perfecta que vemos en las portadas de libros y revistas sobre crianza, apego y maternidad. Quisiera ser como la mamá esa de Instagram que presenta los platillos para sus niños cual obra de arte (y yo que batallo tanto para que el Panqué coma). No sé, creo que me afectó leer tantos artículos y libros de maternidad en el embarazo para luego darme cuenta que en la práctica…¡nada qué ver!

Al pobre del Panqué no lo consolaba ni el ruido blanco, ni la música clásica (bueno, esa ya después, como a los 3 meses), ni nada…pero es que cuando él nació yo no sabía que era alérgico a la protenía de la leche (otra #TrueStory) y pues que el pobre bebé duró como mes y medio con cólicos terribles hasta que después de andar con casi 6 doctores, mi pediatra (sí, el que me atendió de niña) fue el que supo qué era lo que tenía mi hijo.

Me ha costado LITERALMENTE lágrimas comprender a mi hijo. Y no, no me estoy quejando, estoy simplemente hablando sobre MI realidad. Creo que por eso es que nos queremos tanto, porque a pesar de los corajes, los berrinches y sus amenazas de “ya no te voy a querer, ¡jum!”; al final del día no podemos perdernos nuestro cuento nocturno, nuestro abrazo y nuestro beso…y eso hace que para mí,la vida como mamá sea lo mejor.

Yo no me compro eso de que ser mamá “es el mejor trabajo” o es “lo mejor que te puede pasar en la vida”. No me malinterpreten. ADORO a mi hijo y me encanta la experiencia de ser madre, pero… yo no lo veo como trabajo.

De acuerdo a la RAE; trabajo es lo siguiente:

trabajo
1. m. Acción y efecto de trabajar.
2. m. Ocupación retribuida.
3. m. obra (‖ cosa producida por un agente).
4. m. Cosa que es resultado de la actividad humana.
5. m. Operación de la máquina, pieza, herramienta o utensilio que se emplea paraalgún fin.
6. m. Esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza, en contraposición acapital.
7. m. Lugar donde se trabaja. Vivo muy lejos de mi trabajo.
8. m. Dificultad, impedimento o perjuicio.
9. m. Penalidad, molestia, tormento o suceso infeliz. U. m. en pl.
10. m. Fís. Producto de la fuerza por la distancia que recorre su punto deaplicación.
11. m. coloq. Cuba, Ur. y Ven. Preparación por medio de poderes sobrenaturalesde una persona para protegerla o para perjudicarla, y de una cosa para usarlacomo amuleto.
12. m. pl. Estrechez, miseria y pobreza o necesidad con que se pasa la vida.

Creo, sin ser cursi, que ser madre no es un trabajo. Y no, no voy a decir “porque no es retribuida económicamente ñañañaña…” sino porque no es algo a lo que puedas renunciar (bueno, está bien…hay algunos que lo hacen, pero, bueno, eso es material para otro post)…es una ¿actividad? cuyas retribuciones van más allá de lo material. Sí, tal vez tiene sus partes como en la acepción número nueve de la palabra…o incluso la doce :’( (vuelvan a revisar las definiciones), pero es algo que no puedo explicar con facilidad. Sí, no voy a negar que es cansado y que a veces se te olvida que hay un YO detrás de la palabra mamá, pero es lindo y creo que me siento bien con ello.

Ya perdí el hilo…¡Ah, sí! También decía que eso que dicen que “es lo mejor que me ha pasado” ¡pfft! Digo, sí es de lo mejor que me ha pasado, pero no lo único que me ha hecho sentirme “especial” (la verdad, no es la palabra más adecuada, pero por el momento no encuentro otra). Y no, aquí no me voy a meter en rollos de feminismo vs. machismo. Así que este punto no pienso desarrollarlo más.

Ash, también quería decirles cómo me había pasado este día…estuvo bien. Gracias a la vida, aún tengo a mi madre y pues ella es la reina del festejo; porque pobres de nosotros que se nos olvide porque nos golpea con la chancla de su desprecio… Sólo me resta decir que estoy AGRADECIDA con lo que tengo y, claro, eso de ser madre es sólo una pequeña parte de todo lo que es Adriana (la que escribe y usa este blog como catarsis).

Aquí una foto en el festejo con mi madre
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