AOC2016: ¿Quien dijo que las segundas partes nunca fueron buenas?

Pónganse los anteojitos 3D y ajústense los cinturones porque esto es el AOC 2016, un evento que en solo 2 ediciones aprendió a brillar con luz propia, generando un campo gravitacional impresionante, que mantuvo a casi 100 almas, durante 3 días, orbitando atraídos por una fuerza sobrenatural e inexplicable. Una energía intensa que nos atrajo y nos movilizó en completa armonía con la naturaleza.

Para mí el Agile Open Camp 2016 fue como un mundial de fútbol, uno lo espera como loco, se ilusiona, lo vive intensamente…y cuando se termina, enseguida pensamos “Uh… pero falta un montonazo para el próximo!”. Hasta podría decirse que tuvo su especie de “pre-clasificación” con el método San Saru este año.

De ahora en más, cuando me pregunten cuál es la mejor forma de entrar al mundo del Agilísimo, de entender la mística de la Agilidad, ya no voy a pensar en bibliografía, en dinámicas, en Scrum, Kanban o Lean….”Anda al AOC!” es el mejor consejo que se le puede dar a una persona que quiere entrar al universo del Agilismo y tratar de entender qué es lo que hacemos o intentamos hacer.

Es tan difícil de explicar lo que vivimos que sinceramente creo que solo los que participamos vamos a poder tomar real dimensión de lo que significan estas notas.

El AOC es la prueba fehaciente de lo frágiles y débiles que somos como individuos, y a la vez de la fortaleza que podemos tener como comunidad. Es la prueba de que las personas somos capaces de generar energía de la nada, mágicamente.

¿Qué cosas pasaron en el AOC? Hablando con algunas personas nos reíamos de lo difícil que es a veces explicarle a los “jefes” que venimos a hacer acá, que es el Agile Open Camp…¿Como es eso de campamento ágil? Pero creo que más difícil sería explicarles qué fue lo que pasó en el AOC… si miro hacia mis adentros y me preguntan qué hice yo en esos 3 días, tendría que decir que hubo charlas muy interesantes de las que participe, que di un par de charlas, que aprendimos y compartimos muchas experiencias, que fuimos parte de la escritura de un libro, etc….pero eso sería ser injusto con el AOC, porque pasaron tantas otras cosas más importantes….hubo música, fogones, fotografía, un documental, katas de todo tipo, un corderazo… amistad, colaboración, solidaridad, integración, emoción, motivación… como decirlo….VALORES?…además hubo caminatas, conexión… conexiones… interconexión…para paraaaa! mi cabeza no puede procesar tanto!!! Hubo sentimientos encontrados también, la angustia de no poder participar de todas las actividades…la “frustración” de no poder estar en todas las charlas…de no tener tiempo para hablar con todas las personas, pero a la vez, la paz de estar realmente presente en momentos sublimes, el paisaje….la alegría de poder vivir un momento único…de sentirlo en los huesos…de vivirlo con el alma. Les parece poco? Bueno, también hubo magia, si, en el AOC pasan cosas mágicas señores, no me refiero a la ilusión que presenciamos en uno de los Keynotes, con todo respeto, me refiero a magia de la de verdad, como diría la genia de mi compañera, “de la que hace Harry Potter”. Magia de la que no se puede explicar. No hay truco aca.

Cuando tuve que seleccionar a mis dos postulados por la gracia divina del gran San Saru, pensé en dos personas, pero para mi sorpresa ya habían sido seleccionadas, con lo cual revise la planilla y encontré a Nacho, mendocino él, con una propuesta interesante. Apenas recordaba su rostro del AOC 2015, pero cuando vi su nombre me acordé que había tocado con la guitarra unos temas de Luis Eduardo Aute en aquella edición, y eso fue lo que me terminó de convencer. Las ganas de volver a revivir ese momento en el AOC 2016.

Quién podía imaginar que una canción de Aute interpretada por el desataría un coro de voces desafinadas y efusivas que se escucharían más allá de la medianoche del sábado, llegarían a los oídos de Juan Daza, y lejos de aturdirlo, servirían para desatar un tremendo nudo que luego permitiría que nos regale semejante charla inspiradora a la orilla de un río? La magia existe. La energía está presente. Las cosas se conectan. Las cosas pasan en el AOC.

Y hay mucho más. ¿Qué te dejó el AOC? ¿Valio la pena? me preguntaron varias veces en mi empresa, y mientras comentaba sobre las sesiones, los keynotes y las charlas relámpago….pensaba en el mejor cielo estrellado de mi vida, en el exquisito sabor del cordero entre amigos, en la extraña sensación de visitar una destilería en el medio de la nada y sentir que ahí hay agilidad en su estado más puro, en canciones cantadas “a capela”, en la mermelada más rica del mundo, en el canto de los pájaros a la mañana, en cruzar un arroyo de agua helada descalzo, en estrellas fugaces, en una caminata nocturna en complicidad con amigos, en la risa constante, en la emoción hasta el llanto presente en varios momentos, en la conexión, en la magia….y me di cuenta de lo que tenemos que hacer…claramente tenemos que compartir todo esto, tenemos que divulgarlo, no podemos ser mezquinos y que quede solamente en los casi 100, tenemos que lograr que los demás entiendan lo que hacemos, lo que estamos intentando hacer, lo que pasó en el AOC. Creo que esa es nuestra misión, nuestro deber. Tenemos que lograr que las demás personas entiendan que la ilusión existe, pero que lo que realmente importa, lo realmente poderoso, es la magia.

Como dijo Thomas, el aleteo de una mariposa puede originar un Tsunami al otro lado del mundo. Cuidado que el AOC está aleteando cada vez más fuerte, está agitando, un vendaval asoma desde el horizonte, desde las montañas del sur, vientos de cambio están soplando cada vez más fuerte.