Formando grandes pensadores en la infancia

La educación parvularia busca favorecer aprendizajes de calidad y el bienestar integral de los niños y niñas (MINEDUC, 2001), siendo el principal garante de derechos de los párvulos. Uno de estos derechos, es el acceso a la educación de calidad. Este derecho explicita que la educación ofrecida al niño debe estar orientada a “Desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades” (UNICEF, 2006, p. 23).

Como educadora en formación, debo velar por que este derecho sea realidad diariamente en mi aula, es decir enseñar a los niños y niñas del grupo curso, para mejorar el desarrollo y el aprendizaje de cada uno de los educandos (Bredekamp, 2011). Es por lo anterior, que una de las grandes responsabilidades que tengo es “estimular, dirigir, apoyar el desarrollo del aprendizaje de los niños ofreciendo las experiencias que cada niño necesita.” (NAEYC, 2009, p. 20). Para que lo anterior ocurra, es necesario primeramente observar y denotar cuáles son las necesidades de cada uno de los párvulos que componen este grupo. Posteriormente, se diseñarán e implementarán experiencias de aprendizaje para ir en pos del desarrollo y potenciación de habilidades y destrezas, además de la construcción de nuevos conocimientos. Sin embargo ¿Cómo un educador o educadora de párvulos promueve el desarrollo de estos aprendizajes? ¿Qué estrategias debe utilizar para hacer estos aprendizajes efectivos?

De acuerdo con los Estándares Orientadores de Educación Parvularia, un educador de párvulos debe conocer “el desarrollo evolutivo de las niñas y niños y sabe cómo ellos aprenden” (MINEDUC, 2008, p. 17). En la última frase quiero poner énfasis “sabe cómo ellos aprenden”, al observar mi práctica en una experiencia sobre rimas, pude darme cuenta que las estrategias que empleé ese día no fueron las más apropiadas para desarrollar y promover los aprendizajes de ese grupo de niños y niñas, que ponen día a día su confianza en mí para que les enseñe. La mayoría de las preguntas que utilicé fueron de carácter cerrado, imposibilitando el desarrollo de su pensamiento ¡no pudieron esclarecer porqué hueso y gato no suenan igual! Si bien es sabido por mí y gran parte de la comunidad educativa que el aprendizaje del niño es bastante diferente al de un adulto, y necesita de mayor reflexión y apoyo por parte del adulto, ese día lo obvié.

El aprendizaje efectivo se produce cuando el docente emplea estrategias para promover el aprendizaje de sus párvulos, elicitando su pensamiento e ideas, y de esta manera, apoyar en la construcción del aprendizaje por parte de ellos (Bredekamp, 2011; NAEYC, 2009). Existe una serie de estrategias para promover la construcción y consolidación de los aprendizajes en los niños y niñas. Con la finalidad de mejorar mis prácticas pedagógicas, a continuación se presentarán tres de estas poderosas herramientas para desarrollar y potenciar al máximo las habilidades y destrezas de los párvulos de mi grupo curso.

La primera de ellas es realizar más preguntas (Bredekamp, 2011; NAEYC, 2009; Pianta, La Paro, & Hamre, 2008), de esta manera se estimula el pensamiento de los niños y niñas. En específico, CLASS expone que al realizar preguntas del tipo abiertas, las párvulos “generan ideas, información y razones cuando se les hace una pregunta que no tiene una respuesta conocida” (Pianta, La Paro, & Hamre, 2008, p. 23), así da oportunidad al niño o niña de usar el lenguaje de forma más sofisticada además de desarrollar el pensamiento.

La segunda estrategia para desarrollar y promover el pensamiento, es entregar comentarios de calidad, pues los niños y niñas aprenden más cuando el educador aporta a su aprendizaje brindando comentarios de manera constante, que amplían su conocimiento o desarrollan su desempeño en una tarea dada (Pianta, La Paro, & Hamre, 2008). En lugar de solo centrarse en aquella acción que es correcta, cuando el docente entrega refuerzos como “muy bien”, o por el contrario focalizarse en el error mediante comentarios como “te equivocaste”; los párvulos pueden centrarse conscientemente en su proceso de aprendizaje cuando el educador otorga comentarios de calidad. Por ejemplo, si el contenido a revisar son las rimas, el educador puede decir “supiste organizar las palabras que poseen sonidos parecidos al final”, en vez de solo decir “buen trabajo”.

Y la última estrategia para mejorar mis prácticas pedagógicas, es dar señales, consejos y ofrecer asistencia (Bredekamp, 2011). Esta estrategia consiste en “recordar lo que los niños ya saben y pueden hacer, y ayudarlos a usar ese conocimiento para nuevos aprendizajes” (Bredekamp, 2011, p.12). Es decir, activar sus conocimientos previos para luego facilitar la conexión con los que aprenderán o están aprendiendo. Un ejemplo para mis prácticas (respecto al contenido de rimas) sería decirle a un niño “¿recuerdas que hace un tiempo atrás me dijiste una adivinanza? ¿Qué palabras de esa adivinanza suenan parecidas al final?”.

Cabe mencionar que estas sugerencias para mi práctica son absolutamente aplicables en los mismos conflictos que diariamente se producen entre los niños y niñas. Esto queda claramente evidenciado en la propuesta de Razmilic (2008), en la cual plantea 6 pasos para la resolución de conflictos. En ellos, prima la reflexión por parte de los educandos respecto a las acciones que realizaron durante el altercado, dando su postura frente hecho. Por lo cual el rol adulto, es ser mediador y dar andamiaje mediante el uso de las estrategias para desarrollar el aprendizaje que se mencionan con anterioridad: realizar preguntas, entregar comentarios de calidad y dar señales consejos.

Al momento de solucionar situaciones conflictivas, el adulto hace preguntas (abiertas principalmente) para desarrollar e indagar en el pensamiento de los niños/as involucrados (por ejemplo ¿qué pasó? ¿Por qué actuaste de esa manera?), con la finalidad que los niños/as puedan expresar lo sucedido (un párvulo a la vez). Asimismo, este método implica que los niños y niñas propongan soluciones a este conflicto, y nuevamente el adulto debe estimular la cognición del párvulo mediante preguntas y comentarios que hagan pensar y reflexionar sobre posibles soluciones al problema (por ejemplo “¿qué podemos hacer?”, ¿de qué manera resolverían este conflicto?”, “¡qué gran idea la que propusiste para resolver el problema!”). Finalmente, el adulto debe estar disponible y apoyar a los párvulos en este proceso, “observando cómo retoman sus actividades y ver si existe alguna confusión con la decisión tomada o si vuelven a aflorar algunos sentimientos no resueltos” (Razmilic, 2008, p. 7). Si esto vuelve a ocurrir, el educador puede acudir a la estrategia “dar señales, consejos y ofrecer asistencia”, recordando al o los implicados en las situaciones anteriores en las cuales tuvieron un conflicto, reflexionar acerca de cómo lo resolvieron y qué tan efectiva fue la resolución anterior.

Al incorporar estas estrategias en el aula, han sido de gran ayuda para mí como educadora en formación, y así como para cada uno de los párvulos que componen el grupo curso, puesto que he podido evidenciar más su pensamiento, las conexiones que realizan de los conocimientos previos a una experiencia, con los nuevos. Un ejemplo de ello, es cuando en una experiencia de elaboración de hipótesis, Facundo toma un globo que en su interior estaba relleno de azúcar y dice “es sal”, y yo pregunto “¿por qué crees que tiene sal adentro?”, él responde “porque cuando meto la mano a la sal se siente así”, luego vuelvo preguntar “¿cómo lo supiste?” y él responde “porque tiene cositos chiquititos”. Este tipo de interacción permitió que el niño pudiera establecer, a partir de conocimientos anteriores, cuál era el contenido de este globo, buscando sobre posibles respuestas a la interrogante.

En conclusión, las estrategias de elicitación del pensamiento, me han permitido evidenciar de mejor forma el modo en que los niños y niñas aprenden, estimulando sus habilidades cognitivas como relación entre conocimientos previos y nuevos, emplear el lenguaje de modo más sofisticado, aumento de la motivación y participación activa en el aprendizaje. Mediante el uso apropiado y efectivo de ellas, les brindo educación de calidad, lo cual es uno de los derechos que ellos y ellas poseen, y que yo sin intención privé en alguna medida, al desaprovechar una oportunidad de desarrollar de manera más eficaz su pensamiento.

Bibliografía

Bredekamp, S. (2011) Effective Practices in Early Childhood Education. Building a Foundation. Traducción no oficial.

MINEDUC (2008). Estándares orientadores para carreras de Educación Parvularia. Santiago. Chile.

NAEYC (2009). Declaración de Posición: Práctica Apropiada para el Desarrollo en Programas para la Primera Infancia para la Atención de Niños desde el Nacimiento hasta los 8 Años de Edad.

Pianta, R., La Paro, K., & Hamre, B. (2008). Sistema de Calificación para la Evaluación en el Aula- CLASS. Guía de Dimensiones Pre- K. Baltimore: Brookes Publishing.

Razmilic, T. (2008). ¿Cómo solucionar los conflictos entre niños? Niños que se equivocan en su comportamiento. Vitamina.

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