Júlia Ist
Tarde de domingo de julio. Calles de Valencia vacías. He ido a ver ‘Júlia ist’. Resulta que está rodada en catalán, español y alemán: rezuma realismo hasta en el idioma. Me ha gustado mucho, la verdad. Muy breve y muy cruda. Un Erasmus en Berlín en 90 minutos. No tiene la alegría postiza que muchas veces directores experimentados se empeñan en aplicar a la juventud. Por nostalgia, tal vez. Júlia se va jodida porque no se quiere ir, Berlín tampoco le sienta bien y, pese a todo, se asienta y no quiere volver. Vuelve y es peor, se siente fuera de lugar. Nunca vuelve a casa la misma persona. Yo todavía no me he acostumbrado y ya hace 7 meses. No me voy a acostumbrar nunca, claro.
Y todavía habrá quien piense que es una historia aburrida. Incluso un poco sosa.
