Voy tarde para la oficina.

Voy tarde para la oficina. La puta alarma no sonó. No sonó hoy cuando era hoy el día que tanto la necesitaba. La puta madre. Alcanzo a poco menos que bañarme. Me visto mal secado, con la camiseta pegándose sobre mi piel. Ortencia levanta su mirada llena de furia. Me apresuro a amarrarme los zapatos antes de que empiece a gritar. Salgo sin decir nada. Entro en el ascensor. Siento que floto; estoy flotando. Hay agua alrededor mío. Me voy a ahogar. No, a mis pies se abre una perilla como si fuera un inodoro. Estoy en un inodoro de cabeza bajando al mar azul. Hay peces de colores y hay mucha luz. Hay un barco pirata en el fondo y siento que soy una fotografía tropical que suena a ritmo de Ukelele. Decido llegar a la playa, estoy en una escena predeterminada; algo así como The Truman Show.

Miro hacia arriba y veo que el cielo es un cartón mal pintado y veo gente pasar por un agujero. Son infinitamente más grandes que yo.

Todo se pone en rewind, se deforma como una cinta de vídeo y vuelvo al ascensor, antes del agua. Estoy seco, de nuevo.

You’ve to ride your own dragon.