Buenas Andrés!
Jack Cavre
11

¡Hola Jack Cavre!

Empezaré por confesar que me tomó mucho tiempo llegar a articular esta respuesta por todos los puntos que planteas. Primero lo primero; la lectura furiosa.
Me parece un buen punto de referencia el que vos planteas porque al ser más alcanzable la meta se hace a su vez más constante. Sin embargo dado que me encuentro en los albores de esta guerra, me parece importante empujar los límites en todas las direcciones precisamente para encontrar algo que sea altamente eficiente y que se ajuste a mi forma de ver el mundo. En ese sentido lo que quiero encontrar es el punto medio entre una lectura intensiva y una de baja intensidad. Es decir un equilibrio que esté por encima de la vieja usanza bélica en términos de ejércitos formales o una guerra de guerrillas. Siendo esta última donde ubicaría tu aproximación, que se me hace muy interesante excepto porque no soy buen lector antes de dormir. Pero es un punto de vista que nutre estos esfuerzos bélicos y literarios. Más ahora que estoy abocado en conseguir militantes para esta innoble causa.

Segundo, los autores. Agendé Charlie y la fábrica de chocolates para este año. Siendo franco, tenía a Dahl totalmente fuera del radar. 
Opino igual que vos de los libros que te quieren vender/imponer su forma de ver el mundo; pero yo los llamo revistas y a veces son interesantes para leer en el inodoro.
Al contrario las lecturas tormentosas siempre me parece que tienen mucho valor intrínseco; porque exigen de uno como lector así que el simple hecho de devorar las frases es el equivalente a resolver ecuaciones matemáticas o jugar una gran partida de ajedrez. Que si tiene algo que ofrecer, ya como mensaje o conclusión, es un mate absoluto.

Te dejaré saber qué opinión me merece ese clásico.

Saludos.