Otra vez
Otra vez me veo envuelta en la misma situación, el mismo miedo y el mismo dolor. Es difícil ser optimista cuando ya se ha recorrido este camino anteriormente, un camino que no lleva a ningún lugar seguro.
Reconozco la batalla que se aproxima como reconozco una pesadilla recurrente; conozco los estragos que va a causar y las pérdidas que va a dejar. No se como detenerla, no se como luchar, ni como defenderme, ocultarme.
Me mantiene alerta, a la defensiva, recordando de manera febril las batallas perdidas, analizando cada aspecto de ellas para encontrar una respuesta o una salida de esta, quizás.
No encuentro nada, solo me encuentro a mi misma, desnuda ante la gigantesca ola de pensamientos que me encaran, desafiando mi cordura.
No tengo otra opción más que someterme a su inmensidad, anhelar y mantener la esperanza de no perderme a mi misma otra vez, de no perder a la gente que amo.
