Despertando al gigante interior

Actualmente me encuentro disfrutando del verano rodeado de sol, playa y libros. Leyendo poco a poco el fantástico libro de Tony Robbins Despertando al gigante interior, el cual me engancha cada día más. Y es por esto que me gustaría compartir algunos de los conceptos que se muestran en el primer tercio de la obra.

La obra se centra en el autodescubrimiento y la realización personal, específicamente en el cambio que todos podemos generar en nuestras vidas. Y precisamente ese es el mensaje que se proyecta desde el principio…todos somos capaces de cambiar nuestras vidas desde nuestro interior.

Son nuestras creencias las que nos mantienen anclados a nuestros hábitos diarios. Hábitos y realidades como pueden ser la necesidad imperiosa de fumar, la baja autoestima, el sobrepeso o nuestras relaciones sociales. Es por ello que la primera creencia en nuestra vida tiene que ser que podemos cambiar. A partir de aquí necesitamos realizar un cambio perdurable del que sólo nosotros somos los verdaderos responsables. Y nadie más.

Uno de los componentes clave para crear el cambio es cambiar las creencias que uno tiene

A partir de aquí es cuando se introduce el uso de la ciencia del condicionamiento neuroasociativo. En la cual vinculamos una experiencia con nuestro sistema nervioso. Es decir, vinculamos dolor a aquel comportamiento que queremos modificar, y placer a la nueva conducta.

Se puede estructurar el proceso de cambio a través de este sistema en seis pasos, los cuales nos permitirán despojarnos de aquello que no queramos seguir aceptando en nuestra vida.

Aquí van los pasos:

1.- Decide lo que deseas realmente y qué te impide tenerlo ahora

En muchas ocasiones no somos conscientes realmente de aquello que no nos permite avanzar. No es de extrañar que nos sorprendan comentarios y opiniones sobre nosotros que previamente no considerábamos de tal manera. Es necesario encontrar el foco sobre el que queremos actuar.

2.- Consigue apalancarte: Asocia un fuerte dolor a no cambiar ahora y un gran placer a la experiencia del cambio

A partir de entonces conseguiremos reducir las tentaciones de la recaída en nuestro día a día, y al mismo tiempo potenciar el proceso que cada vez nos acerca donde queremos estar. Sólo generaremos un cambio real si este nos producirá placer.

Un ejemplo claro son aquellas personas que se aficionan profundamente al gimnasio después de haber realizado un cambio físico importante a través de él. La autoestima generada, y la mejora de otros aspectos de su vida como las relaciones sociales les produce tanto placer que continúan entrenando a pesar de haber cumplido los objetivos que inicialmente se marcaron.

3.- Interrumpe la pauta limitadora

Por otro lado tenemos que considerar el hecho de que muchos de estos hábitos negativos en nuestra vida nos reportan cierta cantidad de placer, es por lo que nos cuesta desprendernos de ellos. En este caso es cuando necesitamos interrumpir esa pauta de forma brusca. Una forma de hacerlo sería realizando cosas que no nos gustan o nos dejan en un mal lugar. Por ejemplo, gritando y ridiculizándonos en medio de un restaurante cada vez que nos demos cuenta que nos hemos pasado con las cantidades ingeridas.

La mayoría de la gente desea un nuevo resultado, pero continua actuando de la misma manera

Algunas de estas apreciaciones parecen un poco extravagantes, pero si nos paramos a pensar en el tiempo que llevamos intentando cambiar ese aspecto de nuestra vida quizá las tendríamos en consideración.

4.- Crea una alternativa nueva

A continuación necesitaremos sustituir nuestra adicción o hábito por otro que nos motive y nos permita recibir placer. No podemos esperar cambiar así por que así un aspecto de nuestra vida si no viramos en otra dirección. La adopción de nuevas conductas es de suma importancia.

En el caso de los ex-fumadores no es de extrañar que se pasen el día comiendo pipas, ya que esto les mantiene las manos ocupadas al mismo tiempo que les aporta placer.

5.- Condiciona la nueva pauta hasta que sea consistente

El camino del cambio puede resultarnos arduo y cuesta arriba. No debemos olvidar que somos seres humanos. Debemos ofrecernos una recompensa inmediatamente después de conseguir algún hito en nuestro proceso. De otra manera, cualquier pauta que no recompensemos se verá disipada y nos hará retroceder.

Al igual que a los delfines se les recompensa con pescado después de realizar las acrobacias nosotros debemos marcarnos recompensas positivas.

En el otro lado de la balanza tenemos las recompensas negativas. Las respuestas negativas en nuestras relaciones sociales pueden desembocar en el desgaste de las mismas.

6.- Pruébalo

En último lugar es necesario ponerse a prueba tras un período de cambio y verificar si realmente hemos superado aquello que nos tenía anclados fuera de donde queremos estar.

Estos y otros son grosso modo los conceptos que aparecen en el libro. En mi opinión es una lectura cien por cien recomendada para todo el mundo. El cambio en nuestras vidas es posible en todos los ámbitos, y lo tenemos al alcance de la mano. Sólo tenemos que tomar acción, todas las herramientas necesarias las podremos encontrar en nuestro interior.

Para cambiar hay que querer cambiar