Salir de la sombra

La NBA y el fútbol europeo parecen no tener mucho en común. Pero en el ultimo tiempo, se encontró un punto donde las decisiones de dos jugadores cambian todo el tablero de juego.
Neymar Junior y Kyrie Irving son de los mejores exponentes del deporte que cada uno practica. Pero ambos tenían un problema: Eran la sombra de alguien más.
El fútbol y el básquet, son dos de los deportes más apasionantes, concurrentes y practicados del mundo, es por eso, que el revuelo no fue menor cuando se conoció la respuesta de Neymar al club francés, o el pase de Kyrie a Boston.
El brasileño, que entre críticas y acusaciones de traidor, se fue de Barcelona, club que le dio todo, para ser el único rey de París. El australiano, miembro de unos de los mejores equipos de la NBA en la actualidad emigró a los Boston Celtics. La pregunta es: ¿Ambición deportiva o financiera? La necesidad de emanciparse de los ídolos del club y la aparición de una oferta económica buena son la combinación ideal para un escape perfecto.
Neymar tenía que dejar de seguir las huellas de Messi y lograr una independencia necesaria tanto para él, como para Brasil, que disfrutara a Ney usando la 10 del PSG y creciendo futbolísticamente. Nadie en Barcelona, le va a sacar esa camiseta a Messi ni ese reconocimiento constante, algo que el brasileño asumió a la perfección.
Lo que sucede en Estados Unidos es similar. Kyrie Irving ha estado en Cleveland ayudando a Lebron James a ganar el campeonato de la NBA, haciendo todo el trabajo sucio, con muy poco mérito. La oportunidad de ir a otro equipo, donde la luz del reflector lo alumbre solamente a él, lo convenció. Boston decidió renunciar a su estrella, Isaiah Thomas, y traer a Irving para dominar la costa este.
Ambos han estado el tiempo suficiente bajo la sombra de dos de los mejores deportistas de la historia, creciendo sorprendentemente, pero con poco reconocimiento. Consiguieron títulos y en muchas ocasiones se pusieron el equipo al hombro sin llevarse crédito. De ahora en más, demostrarán de qué están hechos, y verán si la decisión que tomaron, valió la pena.
