El último Genio
Llegó casi sin hacer ruido, por la puerta de atrás, cómo lo hacen los grandes, con humildad. Habló con Balbi, su amigo, y le dijo que venía a jugar a Nacional. No puso condiciones; no quería plata. Incluso cuando le dijeron que iba a cobrar 3 mil dólares, preguntó “pesos, ¿no?”. Porque el no venía…