El mito de la historia del estudiante mexicano que iría a Oxford becado y apoyado por Stephen Hawking

(o de cómo a Chumel Torres se le olvidó hacer la tarea)

Hace un par de semanas, revisando material sobre ciencia y tecnología para un programa, me sugirieron revisar un video en YouTube donde se entrevistaba a un estudiante mexicano presuntamente aceptado en la Universidad de Oxford, y quien además tendría como una suerte de sponsor académico, al distinguido Stephen Hawking.

El video en cuestión aparecía como una sección especial (patrocinada) dentro de un episodio de inicios de junio del popular programa -principalmente entre audiencias jóvenes acostumbradas a consumir contenido en línea como alternativa a otros medios más tradicionales-, El Pulso de la República de Chumel Torres en YouTube.

Sobre el programa y la figura de Chumel debo señalar que entiendo su enorme popularidad en una plataforma como YouTube, pero encuentro al menos exagerado el comparativo de su proyecto con ideas como The Daily Show, Weekend Update o Last Week Tonight, por el mero parecido vía un formato de noticiero-sátira.

También porque cuando revisas las carreras profesionales de Jon Stewart o John Oliver, hay mucho más de una década de trabajo importante y de desarrollo. Y la falta de preparación en un campo, lo que lo quita de cualquier categoría cercana a lo que hacen Stewart, Colbert y Oliver, se nota en trabajos como este que me refirieron de su programa.

Para entender esta observación sobre el ejercicio del periodismo, y al mismo tiempo tratar de alejarnos del deporte nacional que es el maniqueísmo, puedo sin problema también asegurar que hay talento y creatividad en los videos de Chumel. Se entiende que divierta y atraiga a cientos de miles de jóvenes en youtube, pero a la hora de analizar a fondo el contenido… todo se queda en un divertido proyecto, con buenas ideas, pero que nada tiene que ver con los terrenos del periodismo mezclado con comedia que alcanzan los proyectos con los que simplistamente muchos lo comparan.

El caso en cuestión:

Así presentó Chumel su reportaje-historia. Flamante cierre de un espacio especial patrocinado.

Como jefe de información y ex editor en diversos medios, claro que una nota sobre un estudiante mexicano a punto de estudiar en Oxford, apoyado por Stephen Hawking, es algo como para pedir portada (o homepage) al coordinador o a los superiores.

Por cuestiones profesionales, suelo tener que estar informado y buscar información de ciencia y tecnología regularmente. Normalmente recibo información sobre investigaciones del IPN y la UNAM, estudios y proyectos del CONACYT. Conozco de cerca a colegas como Pepe Gordon, quien hace una excelente labor de difusión del conocimiento científico en La Oveja Eléctrica en Canal 22, o Leonora Milán en Creadores Universitarios de ForoTV.

Pero hasta que alguien me comentó del video de Chumel, nunca había escuchado de ese mexicano que iba a Oxford y que recibía cartas de recomendación de Stephen Hawking.

Pregunté con algunas fuentes y nadie sabía absolutamente nada al respecto. No había institución o dependencia que supiera de este brillante muchacho (cosa que tampoco podría sorprenderme del todo en nuestro país). Chumel había dado con una joya de exclusiva. Una nota interesante y sin duda atractiva: Un joven talento mexicano que recibe apoyo afuera para crecer.

Tras un par de días, dicho episodio de El Pulso de la República es editado, y la nueva versión que queda en youtube ya no incluye esos últimos minutos de entrevista. En la información del video, Chumel y su producción aseguran que esto se debió a que existe un NDA (Non Disclosure Agreement) entre Oxford y el joven mexicano, y que para no perjudicarlo, decidieron quitar esa parte del video.

Ahí es donde las cosas comenzaron a no tener lógica. Como periodista, y con cierta experiencia en el ámbito académico-universitario, en la preparación de entrevistas, la idea de un NDA en este terreno resultaba bastante extraña. Existe en periodismo, en el cine, y en procesos académicos, sobre todo cuando los trabajos presentados involucran ideas que pueden resultar en patentes. Un NDA sobre un trabajo teórico en física y agujeros negros no suena lógico. No se necesitaría esa clase de blindaje. Eso era lo que me parecía a mí. Y además, pensé que para cuando se hizo la entrevista, seguramente el entrevistado ya sabía de la existencia de ese supuesto NDA, dato que al parecer no es comentado o que es callado hasta después de la publicación del video.

En esto de la labor periodística, una de las tareas obligatorias es tener que corroborar la información, buscar fuentes que confirmen esta. Sobre todo cuando descubres, al poner atención, que parte de lo presentado por el presunto futuro alumno de Oxford, parece, por decir lo menos, sospechoso.

Estas son las cartas de las universidades de Oxford y Cambridge que aparecen en el video de esta cápsula-reportaje-historia.

To whom it may concern:
I am writing this letter to recommend Mr. Rodriguez in his masters in physics.
I am pleased to see the work of Mr Rodriguez through the Department of Physics of the University of Oxford.
When I read his work on quantum gravity of Black holes I seemed impressive and knowing that he started to write his work at the age of 15 years left me even more impressed.
From that moment I had a great feeling about Mr. Rodriguez and now I was not wrong.
Probably he is the great physicist who… waiting for years the physicist that can discover the truth about the origin of the universe including the origin of life.
Destiny put him on my way to something.
For that reason I am writing this letter to recommend Mr. Rodriguez.
Yours sincerely,
PH. D. Stephen William Hawking.
Dear Mr. Rodriguez…
Confirmation of offer.
I am very pleased to inform you, that was accepted at the institution getting 40 hits in the PAT, that means you scored 100% correct.
Thus apart to get their place in Oxford and through the interview conducted with the head of the physics department Dr. J. Weather, you are awarded a scholarship, the scholarship incluyes lodging within the institution and paid the entire course.
The only drawback is that the institution, as a rule, call on students from Mexico who are credited with at least 2 semesters in a degree in Physics and Mathematics, but do not worry your place in Oxford is secured and we calculate your entry is in october 2015.
Later you receive more information by email or in your institution about the stops you need to perform to be enrolled in the institution. Please do not hesitate to contact us if you have any queries about this offer.
Welcome to Oxford.
Yours sincerely,
Mr. M. Bradbury
Undergraduate Administrator

Las cartas provocan duda. Ninguna está fechada. Tanto la redacción como la gramática resulta extraña. Y aquí aparecen las preguntas que hay que responderse ante la oportunidad de una historia así.

Recabando y confirmando información sobre la nota, leí una columna de Chumel para ADN Político donde habla de su personalidad nerd/ñoña.

“Príncipe de los Nerds”, se lee en su biografía en Twitter. Y en dicha columna hablaba de cómo en su adolescencia fue parte de ese grupo de renegados sociales, a los que los populares solo se acercaban cuando necesitaban que les ayudaran con la tarea. Reconoce la importancia de la ñoñez y su popularidad actual. Lo aplaudido por la cultura pop que es el dominio y la aceptación pública de este antes oscuro mundo subterráneo de gustos de unos cuantos. De los que hacían la tarea. De los que podían sobrevivir al ecosistema de la secundaria porque sí sabían hacer la tarea y esa era su aportación.

Quizás Chumel sin darse cuenta pasó del club de los nerds o ñoños al club de los populares. El número de seguidores en YouTube (y hasta algunas anécdotas de conocidos en medios y empresas que lo han tratado desde su adquirida fama) o su presencia en un evento como los MTV Millenial Awards podrían servir para dar argumento a esta idea.

O el desatino de afirmar que “Internet es un arma muy poderosa en manos de la generación más estúpida de la historia”, sin caer en cuenta que la generación de la que habla es justo la que lo ha hecho popular en youtube (ironía que le molestó fuera señalada por algunos en twitter).

Con la historia de la entrevista al estudiante mexicano, a Chumel se le olvidó hacer la tarea. Se le olvidó que la tarea básica, la que sabemos hay que hacer en una historia tan buena como esa, la que hay que hacer cuando se cuentan historias en el terreno del periodismo, de la difusión-divulgación de historias, es preguntarnos más a lo largo de la misma, ser escépticos y revisar todo antes de jugar a ser fans o ser mecenas regalando un boleto de avión y un teléfono (¿qué pensará telcel, marca que patrocinaba el espacio, de todo esto? curioso, además, que para ser youtuber, en lo que Chumel haya decidido parecerse a las televisoras que tanto ha sabido/disfrutado criticar, sea en anunciar a una de las empresas más poderosas y dominantes del país como patrocinador de sus secciones especiales).

¿No le llamó la atención la redacción en las cartas?

¿No encontró extraño lo ambiguo de las cartas, cuando al tratarse de procesos de admisión tan específicos, dicho tipo de documentos van destinados a alguien, al menos a un Departamento académico… pero no “A quien corresponda”?

¿en verdad no le resultó extraña la forma en que está redactada la carta de recomendación de Stephen Hawking y la de admisión de Oxford?

¿Nadie le comentó que es un error que en inglés el crédito académico vaya antes que el nombre… no sería ‘Ph. D. Stephen Hawking’, sino ‘Stephen Hawking, Ph. D’.?

Un detalle menor, dado que (esto pasa porque he investigado previamente sobre la carrera de Hawking) Stephen Hawking firma los documentos como “Professor Stephen Hawking”.

Cualquiera de estas preguntas da para una tarea obligatoria en el ejercicio de este tipo de trabajos periodísticos. Y aquí la enorme diferencia con The Daily Show o Last Week Tonight. Lo correcto era darle seguimiento a la historia, confirmar un poco más de esta información y entonces publicarla.

El argumento del NDA solicitado por la Universidad de Oxford según la historia, y su desaparición del video original resultó una invitación a tratar de confirmar qué había detrás de la entrevista. Y todo lo que tuve que hacer fue escribirle directamente al Departamento de Física de la Universidad de Oxford, contándoles la historia del video, la rectificación, las cartas presentadas, etc.

La respuesta, de Stephen Rouse, Director de la Oficina de Información de la Universidad de Oxford, a los pocos días de enviado el mail, fue clara:

La carta que el presunto estudiante muestra en el video no es de la Universidad de Oxford, y el título de quien firma dicha carta, “Undergraduate Administrator”, no existe en el departamento de Física de la Universidad.

A Chumel se le pasó hacer esta parte. La tarea de un mail.

Lo que quedaría por saber es si él fue la víctima de una soberbia broma que lo hizo publicar esa entrevista completamente convencido de que todo lo que le contaron y mostraron, incluido lo del NDA que provocó re-editara su video, era verdad. Si quizás fue un intento de contenido de marketing a viralizar, un experimento de qué se puede creer la gente, o de qué es capaz de venderle a una marca como Telcel.

¿Decidió dejarlo todo por la paz vía el argumento del NDA como salida por la tangente ante la posibilidad de tener que admitir que la información y entrevista que le hicieron llegar para hacer ese reportaje era falsa?

¿Pedirá al estudiante entrevistado que le aclare por qué la Universidad de Oxford asegura que esa carta no es de ellos y que el puesto académico que firma la carta no existe?

Eso es lo que probablemente harían los programas con los que lo comparan. Ahí radica la diferencia del siguiente nivel de inteligencia, coherencia y profesionalismo en esos terrenos entre la comedia y el periodismo en los que le gusta ser observado.

Ojalá el lado ñoño lo invite a hacer la parte pendiente de la tarea sobre esa historia que presentó y que no llevó al final, cuando esta tiene obvias señales y características para investigar más. Si no, será que simplemente abandonó al gremio nerd para abrazar el mundo de los populares.

“(Twitter) es una aldea de tuertos, en donde al ciego, preferimos ayudarle a caminar. Y sobre todo porque nosotros, somos los ñoños que sí hicieron la tarea.”

Eso escribió Chumel hace un par de años. Hoy, uno es el ñoño que sí hizo la tarea sobre una historia que él contó. Para, digamos, ayudarle a caminar al príncipe ciego de los nerds. Si aún sigue viendo twitter e Internet como un espacio para ayudar a quienes dejan de ver con claridad en medio de tantos tuertos con apenas mejor vista, entenderá de donde viene el exponer lo que le faltaba de tarea a su trabajo.

Es hora de que se ponga a hacer la tarea. Cuando se juega en los terrenos del periodismo, esa ya no es una opción, es una responsabilidad y una obligación. Y como parte de este gremio, a quien está haciendo algo en las fronteras de esta profesión, a Chumel, hay que recordarle que le urge reconectar con su lado ñoño, y dejar descansar al tuitstar de alfombra roja de algo llamado los MTV Millennial Awards, a la hora de contar historias.

ADENDUM

Ante las animadas reacciones al texto. Agrego unos puntos más.

La disculpa de Chumel

No había visto la ‘disculpa’ de Chumel porque así como editó el video original, imaginé le daría respuesta en ese mismo espacio a lo sucedido, o que quizás lo haría como un video independiente. Al parecer eso hubiera sido pedir demasiado.

En un programa posterior al video editado, Chumel, atinadamente, se burla de lo ocurrido. Pero no pasa de ahí. No hay admisión de responsabilidad. De hecho, comenta que seguirán buscando historias así por buenas gentes. No hay intención de retomar la historia y convertirla en algo aún más interesante (¿alguien ha visto el documental Catfish?) buscando ir a confrontar al entrevistado. Es cuestión de lavarse las manos, asumirse como víctima de la mala leche de alguien más y punto.

Y ahí radica el punto real-central de mi texto.

Queridos fans de Chumel: Esta historia, aunque protagonizada por este personaje, no es sobre él. Es sobre las tareas del periodismo, algo a lo que me dedico y sobre lo que doy clases a nivel universitario. Ahí mi interés.

Sé que Chumel jamás ha dicho que sea periodista, pero eso no tiene nada que ver. Cuando Jorge Ramos tras una entrevista con él, en una nota para Univsión, dijo que Chumel era un comunicador y ejercía como periodista por la reputación que tenía con un amplio público a través de Internet, obviamente no lo desmintió. No es por el término ‘periodista’ que se esperaba hiciera bien la tarea de la historia del presunto estudiante de Oxford, es porque ha permitido se nutra esa imagen de comunicador y líder, y la ha aprovechado, que uno podría esperar un mejor trabajo, asumiendo una mayor responsabilidad, a la hora de armar un reportaje.

Le guste o no le guste, le resulte cómodo o no, parte de lo que hace en esta nueva etapa profesional de su vida, está en los terrenos del periodismo y la comunicación. Una labor que en los últimos años ha vivido una profunda transformación, y donde el término periodista ya resulta inadecuado o limitado para referirse a quienes realizan de alguna manera esta actividad.

Los Nerds de esta actividad, los que hacemos la tarea, no tenemos bronca con que más gente venga a ejercer la profesión, a sacudirla y modificarla, a sacarla de una definición cerrada, a charlas con públicos de temas importantes, a presentar historias. Sólo esperamos quienes quieran hacerlo, lo hagan bien. No admitir que un programa que parodia a un noticiero, que presenta historias y reportajes, está en los terrenos del periodismo, así su principal intención sea entretener o divertir (¿les suena Last Week Tonight o The Daily show?), es fingir demencia y querer salirse por la tangente.

De nuevo, es la diferencia de actitud entre un nerd y un popular. El nerd sabe y admite que en cualquier actividad, hay tareas que cumplir y hacer; el popular dirá que hay alguna otra razón para que eso no aplique a él y que es responsabilidad de alguien más hacer esa tarea. ¿Les suena?

Según Chumel y sus propios fans, el conductor de El Pulso de la República jamás ha dicho querer ser John Oliver o Jon Stewart. Simplemente ha dejado que otros los digan sin corregirlo. En entrevistas o notas que él mismo ha compartido (CNN, Expansión, Univisión).

Y mientras en la arena pública Chumel se excusa bajo el argumento de que él directamente nunca ha dicho nada de eso, la agencia que lo promueve como creador de contenido hacia diferentes espacios y marcas (de nuevo, también hay fuentes), sí lo presentan y tratan de identificar como un comunicador, como un líder de opinión, como el creador de un programa al estilo de los ya mencionados antes. De ahí es que uno asumiría que a la hora de reaccionar ante el engaño del estudiante a Oxford, no sólo se riera, sino que actuara como los programas y personajes con los que deja abiertamente lo comparen, o a los que la agencia que lo promueve hace referencia al estar con potenciales clientes.

Y se vale. Pero si vas a entrar a esos terrenos. Si, le guste o no, su nueva chamba lo lleva a donde se practican las responsabilidades del periodismo hacia un público/audiencia al contar historias, que no le sorprenda que se señale cuando la tarea no es hecha.

Estamos tratando de hablar del bosque, de una idea amplia del periodismo y quienes sea que lo ejercen desde diferentes trincheras, de cómo intentar hacer lo que sea que hagas bien o lo mejor posible (eso es algo muy de nerds, y quizás Chumel ya lo olvidó), de cómo El Pulso de la República podría ser como los programas con los que dejan lo comparen.

No estamos hablando de UN árbol. A Chumel le tocó en este caso ser el ejemplo de un reportaje. Pero no es el bosque del que vale la pena hablar. Es el árbol que vemos en este caso para entender mejor el bosque. Y nada más.

Qué bueno que Chumel se ría de lo que le sucedió. Lo único que tendrá que hacer para que esto no le vuelva a pasar, para que no lo vuelvan a engañar, para que no se vuelva a enojar porque gente le señale el error, es hacer la tarea. Ser realmente nerd y no solo en una bio de twitter. Ese es el punto.

PD. Si él trata de descreditar una opinión que no le es favorable, a través del hecho de que yo sea colaborador de una revista que ataca por un texto que evidentemente no ha leído (en serio, si no han leído el artículo de Enrique Hernandez Alcázar sobre EPN y creen que por ser portada de una revista -claro que para provocar polémica y motivar un morbo por comprarla- no era un texto sumamente crítico y que tan solo en sus primeros párrafos señala muchos y diversos puntos polémicos de la carrera política y personal del ahora Presidente de México… no se quemen diciendo que eso era algún tipo de elogio o campaña de imagen como la portada de Time -la cual se comenta y critica en las primeras líneas de dicho artículo-. No sean tan torpes en hablar de algo con base en primeras impresiones y prejuicio y no en lo que realmente se haya publicado)… ¿debería yo caer en la infantil respuesta de apelar a un argumento como que él fue colaborador de Televisa hace poco para tratar de invalidar todos sus puntos de vista? No. Hay que saber separar las cosas. Eso hacemos los verdaderos nerds.

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