El dragón.
Que nadie te diga que no sos lo suficientemente bueno. Que no te digan que cambies tu profesión. Que no te conformen. Pedí más. No te conformes. Que no te prohíban hacer lo que te gusta. Que no te hagan sentir menos. Sos más.
No te acostumbres. No tomes por normal lo que sabes bien que no lo es. Mereces más. Hay cosas mejores.
Que no te encierren en la torre más alta vigilada por un dragón. No tenes que ser la princesa del dragón, vos tenes que ser la princesa del principe.
Da miedo perder al dragón que por mucho tiempo te cuidó y no dejó que nadie se acerque a vos. Pero ¿cuánto amor te dió ese dragón? No confundas amor con obsesión. El dragón esta tan obsesionado con cuidarte y tratando de hacer que los malos se alejen…que se olvida de lo más importante. Se olvida de tu valor, de quién sos vos. Pero a veces el dragón no se olvida, simplemente no lo sabe.
Que no te digan que no podes. Que no te roben tu libertad. Que no te corten tus alas. Que no te digan que no tenes nada bueno. Que no te digan que sos fea. Que las palabras no te derriben. Que no te digan que no servis.
No busques la perfección. Somos perfectos en nosotros mismos. Si no fueramos así, no seriamos nosotros ¡No le creas! Vos si podes. Mereces más que un tonto dragón.