Ailen Pedrotti
Sep 5, 2018 · 6 min read

¡Vivas, libres y desendeudadas!

Este año el 3 de junio se tiñó de verde y pidió por el aborto legal, seguro y gratuito, se negó al acuerdo con el FMI y mantuvo, como todos los años, su grito colectivo contra la violencia machista.

“Abajo el patriarcado que va a caer, que va a caer. Arriba el feminismo que va a vencer, que va a vencer”. Escuchaba el ritmo y mis pies caminaban cada vez más rápido, aunque no sabía muy bien si era por el frío o porque estaba dándome cuenta que iba un poco tarde. Los carteles publicitarios intervenidos en. la calle San Juan me decían, de alguna manera, que me estaba acercando. Eran las tres menos diez pero hoy. todos habían llegado temprano.

Piso la esquina de San Juan y San Martín, me encuentro con la feria del libro y sus preparativos para el cierre del evento, pero eso no era mi destino, miro un poco más adelante y puedo ver a la multitud. La intersección de San luis y San Martín, punto de encuentro pactado en las redes sociales días previos a la movilización, se encontraba colmada de personas. Canciones, pidiendo por la legalización del Aborto, la caída del patriarcado y la separación de la iglesia del estado, eran entonadas por todos los presentes.

A las cuatro y media la plaza Montenegro ya estaba repleta. Mujeres de diferentes generaciones, agrupaciones políticas, centros de estudiantes de universidades o. secundarios y algunos hombres, acompañando la lucha, daban el presente. Las banderas y carteles caseros se robaron la atención de todo el que pasara. Algunas con glitter en la cara, otras llevaba pintado el símbolo feminista, remeras de agrupaciones o con frases sobre el movimiento, pero la insignia por excelencia era el pañuelo verdes que. también actuaba como protagonista del encuentro.

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3 de Junio: #NiUnaMenos

“Ni una Menos” empezó a resonar. el 3 de junio tras las muertes de Daiana García y Chiara Páez. Desde ese día se unieron multitudes de voces, identidades y. banderas a gritar por un fin a los femicidios. Un grupo. de activistas, periodistas, artistas y. estudiante hicieron que la consigna. fuera abrazada por. la sociedad. hasta el punto de hacerla una de las luchas colectivas más importantes de nuestro país, en donde hoy el tópico. ocupa uno de los principales lugares de la agenda pública y política de la Argentina.

Días previos a la movilización las redes explotaron. #NiUnaMenos se encontraba entre los hashtag más citados. La lucha no solo era en las calles, sino que también se vivía en los perfiles de todos los afines al movimiento. Tweets a favor del aborto, denuncias, otros ofreciendo ayuda a las que estuvieran viviendo una situación de violencia, hilos dando información útil sobre cómo sobrellevar ciertas situaciones inundaban los inicios de todas y. todos.

Los porcentajes hacían (y hacen) que cada día se sumen más personas al reclamo.Según los datos de ni una menos en 2008 mataron una mujer cada 40 horas; en 2014, cada 30 y así el número de femicidios se va incrementando.

Todos estos datos los veía reflejados en cada cartel, en cada rostro. Algunas mujeres se sentían. empoderadas, otras enojadas y otras dejaban caer alguna que otra lágrima por una compañera perdida o por indignación.

La caminata hacia el monumento comenzó alrededor de las cuatro de la tarde y cada paso que se daba era en reclamo, cada grito que se escuchaba era por justicia y cada canción tenía un trasfondo sumamente político.

Coparon el parque a la Bandera

Un festival nos esperaba a las orillas del río Paraná, que estaba siendo montado desde las dos de la tarde de ese mismo domingo. El frío se hacía presente, pero no detenía a nadie.

El sol iluminaba cada tanto los gazebos que se habían preparado para la venta de comida, libros, pins, remeras y para llevar a cabo juegos estilo kermes. Algunos puestos brindaban información sobre la campaña por el aborto legal, ayuda para víctimas de violencia de género e información. general sobre el movimiento.

Siempre presente, el puesto de pañuelos de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito se encontraba a un lado del escenario, vendiendo los característicos distintivos de la campaña y como es de costumbre, muchas se quedaron sin poder retirar su pañuelo por la gran demanda que había.

El mate, las lonas en el pasto, las risas, la música y los encuentros era lo que veía. Debates por las declaraciones de un político o de una figura de la farándula y el típico “¿Quien vino?”, los fotógrafos capturando estas charlas. Algunas posaban, con el escenario y las banderas a sus espadas, orgullosas con sus pañuelos.

Las bandas ambientaban el lugar, nos daban de qué hablar, pero también. nos recordaban. en cada una de sus letras porque estábamos ahí. Aproximadamente a las cinco se terminó con la primera presentación musical para comenzar a escuchar algunas voces de denuncia.

El documento

“Ni una mujer menos, ni una muerta más” comenzó a leer Loreley Flores, intercalando secciones con Sofía Arias y Laura Vilche. Las agrupaciones comenzaron a correr sus banderas hacia los costados del escenario y cada vez más personas se acercaron. para escuchar el documento redactado a lo largo de las asambleas feministas, llevadas a cabo en nuestra ciudad todos los martes del último mes.

Tras cada pedido las mujeres gritaban, cantaban, la piel de gallina de muchas se notaba a kilómetros, las distintas voces se sentían representadas y apoyadas.

Me desconcentro por un minuto de lo que. estaba leyendo y visualizo a una chica de unos 20/22 años, levanta un cartel sumamente emocionada, enojada, con una euforia incomparable. Afine el oído y escuche lo que todas querían escuchar “Le exigimos al congreso la aprobación del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo!”.

Una ola de gritos, pañuelos verdes siendo agitados inundaron la cuna de la bandera y seguido de esto otra frase que generó mucho más revuelo ”¡La ilegalidad y clandestinidad del aborto constituye femicidio perpetrado por el estado!” y. todas y todos los presentes. se volvieron una sola voz al decir “!Sin aborto legal, no hay ni una menos!”

Luego de la sección en la que se hicieron reclamos al presidente Mauricio Macri y al. gobernador Miguel Lifschitz; referidos a la implementación real del sistema de “educación sexual integral”(ESI), cupo laboral trans y el acuerdo con el FMI, entre otros temas; Carla Soccani, artista y activista de la ciudad, se adueñó de los micrófonos y relató un poema de su autoría, que empoderó a más de una mujer:

“Eva, diosa por fin,

se abraza con la Virgen María y la libera:

Hija mía,

ya no parirás a la fuerza y con dolor,

ya no te embarazará jamás

ningún ángel psicópata

sin que te hayas enterado,

ya nunca más,

sin haber gozado”

Entonó frases con pasión, con odio, otras con. gracia, pero dejó en cada estrofa todo lo que. llevaba adentro para retirarse con una sonrisa, de sororidad y orgullo, hacia las miles de almas que la escucharon y volver a unirse a sus compañeras, las cuales la esperaban con los brazos abiertos y sus pañuelos en mano.

Pañuelos en lo alto

Las oradoras animaban las ansias de lucha. Pedían que se levanten los pañuelos, que las banderas de las agrupaciones se hicieran a un costado para que los protagonistas verdes puedan ser enfocados en pleno grito feminista por el derecho al aborto.

Miraba hacias mis costado y solo podía ver pañuelos en el aire, un humo verde ¿Que es eso? bengalas verdes, pañuelos hasta arriba de mi cabeza, volvieron a entonar canciones. Loreley comenzó a darle lugar a los fotógrafos y un dron comenzó a volar sobre esa marea verde. Se sentía como estar en una alfombra roja, que nos dirigía a un premio, pero que sabíamos que todavia no habiamos ganado.

Las elegidas para guiar el evento desde el escenario no paraban de cantar, de ponerle. la piel de gallinas a los que llevan la lucha en el hombro, de hacernos sentir mediante sus palabras lo que ellas sentían al ver ese paisaje verde abortero.

Cerca de 30 fotógrafos capturaron el momento y llevaron esa marea verde a las redes, las cuales hasta el dia de hoy siguen con todos sus focos en los pañuelos , la militancia y en el 13 de junio, día en el que se votará si la despenalización seguirá vigente o no, si el aborto seguirá siendo clandestino o legal, seguro y gratuito.

Ailén Pedrotti

    Ailen Pedrotti

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    Hace 20 años le busco la quinta pata al gato.