La independencia de Cataluña y la prohibición del divorcio

Aunque parece que nadie quiere recordarlo, muchos en este país nacimos en una dictadura fascista -o tal vez dicta-blanda- pero dictadura al fin y al cabo. Y muchos más aún nacieron en familias a las que divorciarse estaba, simplemente, prohibido.

Por eso, sin entrar en si Cataluña tiene derecho, puede o debe o no ser independiente, si que quiero remarcar el parecido que a mi me resulta entre algunos argumentos sobre la cuestión catalana y los argumentos que se daban en contra del divorcio que oía de pequeño:

Para divorciarse hace falta el consentimiento de los dos — que estos días oímos cuando se dice que sobre la independencia de Cataluña también deben decidir los españoles. En ese argumento subyace la idea de que hay algo superior a los cónyuges — la familia — , y por lo tanto no lo pueden romper si no están de acuerdo los dos, de la misma forma que no puedo tirar una casa cuya propiedad comparto con alguien. Pero “la familia” no es algo que exista per se, independiente. Describe más bien una conducta de una personas, y deja de existir cuando esa conducta ya no se da, o se puede dar de formas muy distintas.

Tú sin mi, no eres nada — o que si Cataluña se separa le espera un infierno de pobreza y miseria. Bueno, puede que si, o que no. Pero, es eso un obstáculo insalvable para la realización humana ?(piensen en Japón y Alemania después de la guerra). Es vender su alma a cambio de pan bueno ?Dónde está la dignidad. Recuérdese el refrán: bien esta Pedro en Roma, aunque no coma.

Hay que amarse y no separarse — o lo que se oye que separarse incita al odio, o que la desunión no se lleva. ¿ De verdad que si uno se separa acaba odiando al otro ? ¿Puede darse la situación contraria, que se acaben queriéndose más estando separados? Buenas vallas hacen buenos vecinos, que dice el refrán. Aquí lo que hay agazapado es una valoración moral, que considera bueno y superior un estado en el que una de las partes -la que quiere irse- está subyugada y dominada por la que quiere quedarse.