Diálogos #4
La balanza que son él y ella se perdió.
El equilibrio que nunca existió
y el soporte dijo “ya”…
Las estrellas se hicieron a un lado.
Las palancas se trabaron
y el diálogo alguna vez entablado desapareció.
Qué le iba a importar a él
que lo azulado de su franela
se ahogase otra vez.
Que el amarillo del rostro dejase de brillar
y la sangre sí rodase por la piel
y por él otra vez.