¿Qué pasa tras tu ventana?

Entender los libros o relatos que leemos al largo de nuestra vida, es fundamental. Pero saber sobre la persona quien lo escribió, es igual de importante. Puede llegar a ser entretenido el ir más allá; molestarse en rebuscar entre las letras; jugar a captar las diferentes intenciones del escritor; comprender la situación que, éste, te quiere transmitir. Mientras lo disfrutas. O mientras te disgusta.

Por lo que, en esta noche, quisiera hablar yo sobre mi ventana.

Al llegar en el mes de abril a Morelia, México, alquilé un departamento situado en la zona alta de la urbe, a lo que yo consideraría un híbrido entre pueblo y ciudad. Se necesitan tan solo diez minutos para andar en medio de la metrópoli, entre corrientes de automóviles, pero, las costumbres de sus habitantes son más parejas a los que dedican su vida al campo y mano de obra.

Las ventanas tienen dos cometidos esenciales en la mayoría de hogares, iluminar y ventilar. Aunque, existe la tercera función, mostrar. Vivir a toda prisa y entre pantallas de WhatsApp, nos priva a la mayoría de gozar de les coses petites, las cosas pequeñas, en mi lengua materna. Pero si estás leyendo esto, si andas paseando entre estas líneas, es que tampoco vamos tan mal aún. Así que, te invito a pensar sobre tu ventana, por ejemplo, la de la cocina. Ya la visualizaste... Ahora pregúntate ¿le estoy dedicando suficiente tiempo a mi ventana? ¿qué pasará al otro lado? Pues, como la mayoría, pasarán coches, motocicletas y personas andando impacientes. Aunque, si esta da al jardín, es más probable que de vez en cuando se te antoje sacar la cabeza por ahí, con una taza de café. Si la observas bien, en la noche, se camuflará entre la pared oscura, y en días lluviosos, se trasformará en un cuadro grisáceo.

Te dejo algunas fotografías de lo que mi ventana me muestra. Animando así, a que todos nosotros le dediquemos un par de minutos al día. Decir que el mundo ahí fuera es extraordinario, siempre sonó lejano, aunque yo opino que más bien se refiere a que, simplemente, veas por tu ventana, y disfrutes del espectáculo.

Ainna Orozco.

La lluvia que alcanzó al Señor. Por Ainna Orozco.
Escondida tras la cortina. Por Ainna Orozco.
Jóvenes yendo a trabajar. Por Ainna Orozco.
El antiguo Twitter. Por Ainna Orozco.
One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.