Venezuela después de la reconversión monetaria
Las opiniones varían dentro del contexto social sobre estos días tras la puesta en marcha de la reconversión monetaria y las medidas que se han tomado dentro del campo económico.
Desde el pasado 20 de agosto entró en vigencia la reconversión monetaria en Venezuela, un proceso que eliminó 5 ceros al Bolívar y lo llamó Soberano. Además devaluó su valor frente al dólar, ubicando la moneda extranjera en 60 Bs.S (6 millones anteriormente) por billete, antes de eso el sistema Dicom operaba entre 200 y 400 mil Bs. por $. Los aumentos de salarios ya entraron también en vigencia así como el subsidio directo a las familias con bonificaciones monetarias para compensar la carga de la inflación.
Pero muchos se preguntan sobre la posibilidad de la recuperación económica del país dentro de un marco que sigue ensombrecido por el tema de la hiperinflación que hasta al 05 de septiembre marcaba según estimaciones directas de la Asamblea Nacional venezolana un acumulado interanual de: 200.005%, calculando sólo en agosto una suba de 223%, casi 4% diario. En las calles los venezolanos siguen su transitar, acostumbrándose a los 5 ceros menos, sacando cuenta sobre su nuevo salario y el costo de los productos después de las regulaciones de las cadenas de producción y venta final. Aunque sólo 50 productos están siendo controlados y, los servicios médicos y públicos como el agua, la electricidad y gas quedaron exentos de pagar el impuesto al valor agregado (IVA).
La gasolina es otro tema, siendo la más barata en el mundo, pero con una caída en su producción local, se ha establecido que desde octubre regirá un subsidio más organizado de su venta exclusivamente a los venezolanos que posean el instrumento político: carnet de la patria; otras personas, quienes no hayan censado su vehículo ni estén inscrito en el sistema del carnet, o los extranjeros en suelo venezolano, deberán pagar a precio internacional el litro del hidrocarburo.
Los productos y servicios que dependen de la importación que no se enmarcan dentro de las prioridades de la población se han visto afectado por el aumento del IVA del 12 al 16% en los últimos días y la devaluación directa del Bs.S., un aspecto que genera una advertencia a la cadena comercial para mantener sus inventarios sin riesgo a pérdidas, pues, también afrontarán la cancelación salarial de 1800 Bs.S (180 millones de Bs. anteriores) como base mínima.
Los venezolanos aún en cada esquina muestran cierta suspicacia a los anuncios económicos, pero tratan de adaptarse en primera instancia al ajuste del cono monetario, que hasta el año 2019 deberá coexistir con el anterior. No es extraño ver en cualquier establecimiento comercial dudas sobre el costo real de los productos, lo que ha traído equivocaciones al momento de cancelar. Además, se comienzan a generar ciertos problemas con la reposición de inventarios principalmente en cadenas grandes de supermercados y farmacias, después que los consumidores antes de la entrada en vigencia de los reajustes generaran compras fuera de la normalidad con el objetivo –según la mayoría- de prever cualquier situación irregular.
Las opiniones varían dentro del contexto social sobre estos días tras la puesta en marcha de la reconversión monetaria y las medidas que se han tomado dentro del campo económico, por ejemplo, los ciudadanos dicen:
- María Uzcar, compradora habitual de un mercado periférico en la ciudad central de Maracay comentó que todavía no entiende mucho al momento de pagar, pero que lleva ejemplos escritos de reconversión de montos para no equivocarse al momento de hacerlo: “los últimos días ha estado todo en expectativa, hay productos que ya no se consiguen, pues, creo que llegarán con otro precio; todavía no me alcanza el sueldo, pero aún no cobro el aumento. Ya hay otros productos que subieron de precio y están regulados. Trato de no equivocarme cuando estoy pagando”.
- Luis Colmenares, otro cliente maracayero aseguró que ha encontrado los productos que estaba buscando y que son indispensables para él como: el queso y el pollo: “he podido comprar, no he tenido problemas hasta ahora. Me cuesta un poco entender los nuevos montos, pero creo que uno se va adaptando con el tiempo. Yo estoy confiado que algunas cosas mejorarán, no podemos seguir viviendo así”.
Por el lado de los comerciantes la principal preocupación es que puedan seguir funcionando después de la suba en las tarifas, impuestos, pago de nóminas y costos de inventarios.
- Miguel Alveolar, un vendedor de productos varios en Maracay no sabe cuándo volverá a surtir su pequeño negocio: “me preocupa que ya no haya despacho y, si lo hay sea poco y no pueda cumplir con mis obligaciones; lo que menos quiero es cerrar mi tienda; todavía seguimos trabajando con cierta normalidad, pero no hay certeza todavía”.
- Jesús Aguiar, otro colega comerciante expresó que confía en poder mantenerse activo aun cuando haya algunas pérdidas momentáneas mientras hay una adaptación real el nuevo esquema financiero: “espero que nos adaptemos rápido, pero nos costará. Yo deseo que todo vaya para mejor, aunque tengo mis reservas. La gente sigue confundida, y nuestros proveedores todavía no toman decisiones al caso; confío que podamos seguir adelante”.
Internamente en Venezuela la economía local parece jugar en diferentes tableros a la vez, pero cada día cobra mayor fuerza siempre diferenciar los precios entre Bolívares y Dólares, una especie de “menudeo callejero” local surgido con una organización espontánea, siempre buscando reflotar para conseguir mejores ganancias entre comerciantes y consumidores, aunque oficialmente se hable en otro lenguaje.
