Gobierno electrónico y Gobierno Abierto
La dinámica entre las personas a través de las redes sociales no es el único resultado de la Internet 2.0. Esta tecnología, como toda innovación socio-técnica, tiene un impacto que trasciende a la persona. La interacción entre gobiernos y sus ciudadanos a través de la Internet va en ascenso y promete modificar la vida política de las grandes ciudades.

Se habla por lo general de dos estrategia: Gobierno Electrónico y Gobierno Abierto. Si bien están íntimamente relacionadas, no son lo mismo. El gobierno electrónico se refiere a la capacidad de un gobierno de extender su funcionalidad en la Web. Esto quiere decir que, a medida que pasa el tiempo, todo lo que hacíamos en el mundo físico se va ejecutando a través de tecnologías disponibles en la Internet. Por ejemplo hacer denuncias sobre problemas, cosas que no andan, baches, o trámites como obtener un registro de conducir. Esto facilita la vida del ciudadano ya que acorta la burocracia al mínimo, evitando largas pérdidas de tiempo.
Los intentos de gobierno electrónico presentan una gran desafío para los que lo quieren implementar ya que la digitalización de la burocracia conlleva a adaptación de procesos administrativos, validación de datos y, por sobre todas las cosas, una acción más directa del ciudadano. Esto último se refiere a que si antes se recibían diez denuncias diarias por problemas de bacheo, si se le da al ciudadano una manera rápida de realizar la denuncia se recibirán cien. Este crecimiento exponencial de denuncias presenta dos problemas para cualquier gobierno: por un lado deberá dar solución a muchísimos más casos, pues si no lo hace la gente no denunciará más y la iniciativa habrá fracasado; por otro lado es de esperarse que las métricas de gobierno empeoren notablemente por el nivel de acceso otorgado a través del cambio tecnológico.
Por otro lado, las iniciativas de Gobierno Abierto, relacionadas sobre todo a datos abiertos (open data en inglés), se refieren a la capacidad de los gobiernos de exponer de manera electrónica la ejecución de su administración. Esto se realiza mediante exposición de información con formatos estándar (Excel, PDFs, TXT, CVS, etc.) de manera que los ciudadanos puedan acceder a través de la red para ver cómo marchan las gestiones. Esta información normalmente está orientada a dos tipos de usuario: programadores y ciudadanos.
Al exponer la información de manera abierta en formatos estándar, los que se dan un poco de maña programando pueden realizar aplicaciones para poder explotar la información para distintos fines, como por ejemplo difundir información, mejorar la participación ciudadana o, inclusive, realizar investigaciones abiertas sobre el gobierno a través de búsqueda de patrones de corrupción. Desde la vista del ciudadano, el desafío más grande de los gobiernos es que esa información sea legible. Muchos gobiernos hacen bandera de sus capacidades de gobierno abierto y no pasan de dar archivos PDF de quinientas páginas, con números y cuadros ilegibles inclusive para expertos.
En resumen, estas dos visiones suman compromiso por parte del gobierno, participación ciudadana y, por lo tanto, transparencia a los gobierno generando un círculo virtuoso.
Comentario del autor: Espero sus comentarios, dudas y sugerencias al respecto. En este momento me encuentro trabajando en el tema y el feedback me será de gran utilidad. Gracias.
Alejandro Repetto
@ajmrepetto
Originally published at alejandrorepetto.blogspot.com.ar on August 7, 2012.