¿Qué hay detrás de las protestas en contra del glifosato de Monsanto?

Glifosato, esa palabra con la que crecimos en los noticieros y nunca entendimos bien, está de vuelta. El 16 de mayo, el gobierno colombiano suspendió su polémico programa de fumigación de cultivos de coca con este herbicida. Miles de personas a lo largo de América Latina y en todo el mundo se manifestarán en contra del gigante de los agroquímicos Monsanto, inventor de este producto. Pero, ¿qué es el glifosato? ¿Por qué tantos piden su prohibición?
¿Qué es el glifosato y qué tiene que ver con Monsanto?
El glifosato es el herbicida más usado en todo el mundo. Monsanto lo inventó en 1970 y empezó a venderlo bajo el nombre de Roundup. Su patente caducó en 2000 y ahora se vende bajo varios nombres: Rango, Cosmoflux, Baundap, Glyphogan, Panzer, Potenza. En algunos países, muchos campesinos lo conocen como “randal.”
Monsanto también creó las semillas “Roundup Ready,” genéticamente modificadas (GM) específicamente para tolerar el glifosato. Eso significa que un campesino puede deshacerse de las malas hierbas sin dañar sus cultivos, lo que hace de las semillas Roundup Ready una invención muy popular.

Y eso significa MUCHA plata para Monsanto…
Un tercio de las ganancias de la compañía en 2014, unos $5.100 millones de dólares, provino de productos agrícolas, en su mayoría basados en el glifosato. La compañía ganó casi el doble en semillas, la mayoría de las cuales son Roundup Ready.

Y eso, ¿qué tiene que ver con América Latina?
Mucho. Según el reporte de 2014 de Monsanto, fuera de los Estados Unidos, los países con los mercados más grandes para sus productos derivados del glifosato y sus semillas Roundup Ready son Argentina, México y Brasil. Argentina es actualmente uno de los principales productores mundiales de soya GM, su principal producto de exportación.

El glifosato ha sido también una herramienta importante — y polémica — en la guerra contra las drogas en Colombia: por casi dos décadas, el gobierno ha usado el glifosato para fumigar los cultivos de coca, lo que ha sido denunciado por muchos agricultores ya que la estrategia destruyó campos enteros de café y otros productos legales. El programa fue suspendido el pasado 16 de mayo.
Pero, estos químicos son super útiles, ¿cuál es el problema?

Nada ha sido definitivamente comprobado, pero varios estudios muestran correlaciones aparentes entre el contacto con el glifosato y problemas de salud y ambientales:
Cáncer
En marzo, la Organización Mundial de la Salud incluyó el glifosato en una lista de sustancias “probablemente” carcinogénicas. Monsanto exigió que la OMS se retractara, pero este organismo ha defendido su clasificación.
Un estudio de 2010 comisionado por el gobierno de la provincia del Chaco en Argentina, una region en la que se cultiva mucha soya GM, confirmó que los casos de cáncer infantil se triplicaron en una década en la provincia, lo que se correlacionó con el aumento del uso de productos agroquímicos en el mismo periodo, incluyendo el glifosato.

Anomalías congénitas
En 2010, un estudio hecho por un un equipo de la Universidad de Buenos Aires descubrió que el glifosato puede causar anomalías congénitas en los embriones de pollos y ranas, lo que plantea preocupaciones sobre el efecto del glifosato en los embriones humanos.
Andrés Carrasco, destacado embriólogo argentino y uno de los autores del estudio, comentó:
“Los resultados del laboratorio concuerdan con las observaciones efectuadas sobre las malformaciones que sufren los humanos expuestos al glifosato durante el embarazo.”
La desaparición de las mariposas monarcas

Las poblaciones de mariposas monarcas, que migran entre México y Canadá, han disminuido drásticamente en los últimos años — 59% solo en 2013, segundo un estudio — y muchos expertos señalan que el glifosato y los cultivos Roundup Ready tienen la culpa.
¿Cómo? Según Orley R. “Chip” Taylor, ecologista de insectos en la Universidad de Kansas, el cultivo de maíz y soya GM y la fumigación con glifosato han diezmado la planta de algondoncillo, una fuente de alimentación muy importante para las monarcas.
¿La respuesta de Monsanto?

Ha negado todos estos reclamos. Y tú, ¿qué opinas?