¿Qué significa la derrota de Evo Morales para Bolivia?
Por Tupac Saavedra


A pesar de haberse esforzado para extender su mandato, Evo Morales tendrá que dejar la presidencia de Bolivia el 2019. La semana pasada, el 51% de los bolivianos votó en contra del referéndum que permitiría a Morales ser candidato para la presidencia por cuarta vez. Cuando anunciaron los resultados oficiales, miles de personas salieron a festejar, pero prácticamente la otra mitad del país se sintió devastada.
Fue una dura batalla electoral por este referéndum que quizá marca el fin de la era de Morales en Bolivia. Por un lado, miles apoyaron al presidente que cambió la historia del país, pero la mayoría se opuso a que cualquier persona, incluyendo a Morales, tenga la posibilidad de estar en la presidencia por múltiples períodos. Pero quizá esta derrota sea una oportunidad para que una nueva generación de bolivianos asuma el liderazgo.


Recuerdo cuando conocí a Evo Morales tres años antes que fuera elegido presidente de Bolivia. Él era un humilde agricultor y líder de la federación de cocaleros de Bolivia. Me impactó más que nada su buen humor, a pesar de la violenta lucha en la que se encontraba con el Gobierno. Nunca imaginé ver a ese agricultor como presidente, y mucho menos llevar a cabo los cambios que trajo para Bolivia.
Tres años después trabajé como periodista cubriendo la campaña presidencial de Morales y pude ver de cerca cómo el pueblo indígena de Bolivia parecía enamorarse de él. Después de que Morales depositó su voto el 2005, caminé con él hasta la puerta de la avioneta que lo trasladó de su pueblo en el Chapare hasta la capital, La Paz, para esperar los resultados. Ese fue el comienzo de una década en la que vi a Morales, el agricultor, transformarse en un líder ícono de la izquierda latinoamericana, caminando hombro a hombro con José Mujica, Hugo Chávez y Fidel Castro.


Bolivia es un país indígena, más del 62% de la población se identifica con al menos una de las 36 etnias. A pesar de eso, que te digan “indio” es considerado todavía como un insulto. Con Morales en la presidencia, por primera vez la mayoría indígena sintió que había alguien en el poder que velara por sus intereses.
Como presidente, Morales claramente trabajó para los pobres. Según las cifras conservadoras del Banco Mundial, el índice de 57.3% de pobreza en Bolivia en 2008, bajó a 39% en 2013. Su partido MAS, Movimiento al Socialismo, nacionalizó muchos de los sectores más rentables del país, como el del petróleo y gas natural, y de telecomunicaciones. Ese proceso incrementó substancialmente las reservas del Gobierno y las ganancias fueron dirigidas hacia servicios sociales.
Después de Cuba, Bolivia se convirtió en el país con el más alto índice de alfabetismo en América Latina. Los niños que van a escuelas públicas reciben desayuno y almuerzo gratuito, y un bono por asistir a la escuela. Clínicas subsidiadas por el Gobierno se han abierto por todo el país, aún en los rincones más recónditos donde los médicos no llegaban, simplemente porque nadie tenía dinero para pagarles en esos lugares. La lista de servicios sociales y obras populares podría seguir por un sinnúmero de páginas, pero también es importante reconocer que su gobierno no ha estado libre de escándalos y corrupción.
Yo pienso que hasta una versión deteriorada del gobierno de Morales es una mejor opción para Bolivia, comparada con lo que ofrecen los líderes de derecha. Si los viejos partidos políticos vuelven al poder, privatizarán nuestras industrias y cortarán los servicios sociales nuevamente. Considero que eso sería un retroceso para todos los que lucharon por un país más justo y equitativo, inclusive antes de que Morales apareciera en el ámbito político.
Pero yo no estoy de acuerdo con la reelección de Morales o la reelección perpetua de ninguna otra persona, simplemente como principio personal. No creo que Evo Morales sea la única alternativa o única persona capaz de trabajar por los pobres en Bolivia. Veo esta derrota como una oportunidad para la izquierda boliviana de formar líderes jóvenes, capaces de seguir trabajando en la dirección propuesta por Morales.

