Carta

No le escribo a la mujer que me acaba de rechazar, no le escribo a mi primer amor fallido, no le escribo a la persona que más he amado, ni a ese amor imposible que he escrito su nombre mil veces, ni a ese amor que está por llegar y fallara como todos los pasados.

Te escribo a ti, a eso que sentimos en el estómago al recibir un mensaje de aquella persona. Al nervio de esperar la respuesta de una invitación a salir. Al sudor frio cuando por fin decides declarar tú sentir. La náusea de pensar en el rechazo de una historia que no tiene ni comienzo. Las lágrimas que se derraman noche tras noche soñando con ella. A eso que me tiene despierto a las 4 de la mañana un día entre semana. Si, te escribo a ti amor. Desgraciado, sinvergüenza, maleante, caprichoso, que tu principal diversión es andarme enamorando a diestra y siniestra sin compasión.

Te escribo porque estoy harto de ti, estoy harto de tus jaladas. De enamorarme de todo tipo de mujer, darme un gusto tan variado que ni siquiera yo sé que es lo que quiero. De ponerme enfrente a la mujer más bella para después arrebatármela. Juntarme con la mujer más inteligente para separarme en definitiva de ella. Ponerme en el camino de la mujer más valiente y esfumarla de un segundo a otro. Cruzarme con la mujer con la que sueño todos los días para que solo me quiera como amigo.

Chinga tu madre. Discúlpame pero… No, no me disculpes. Te lo tienes bien merecido y es poco a lo que he vivido. Eres un traidor sin honor, tus trucos son bajos, tus mañas son cobardes y cuando menos me lo espero me apuñalas por la espalda.

Sé que esto sonara demente pero no te odio y por más que quisiera no puedo alejarme de ti. Porque así como has pisoteado mi orgullo y tienes a mi dignidad pendida de un hilo, he pasado los mejores momentos de mi existencia junto a ti. Me he denigrado, llorado, disculpado, gritado, callado, enfadado, deprimido, vomitado, confundido, todo a tu nombre. Tienes el poder de hacerme volar y en un enunciado quemarme el alma letra por letra. Y así como me has dado mis momentos más amargos he experimentado la libertad a tu lado. Se lo que es amar y no ser correspondido, no amar y ser amado, y amar ser amado y ser abandonado. A pesar de que mi historia parece no tener un final feliz no puedo vivir sin ti.