Todo sucede de nuevo, menos la muerte de mi padre

[último texto de la serie “mi papá se murió”]

No, I don’t really care after dark

Cuando alguien muere, los recuerdos de su persona nos inundan. En el funeral de mi padre sus amigos hablaron de él, de lo que hicieron juntos, hace 5, 10, 20, más de 40 años. Mi padre iba a cumplir 66. Para mí también hay recuerdos que se quedarán para siempre congelados en el tiempo, instantáneas animadas:

Mi padre en la cocina vieja de su madre a las dos de la madrugada hablándome de sus otros hijos.
Mi padre en una playa oaxaqueña diciéndome que se ha enamorado por primera vez.
Mi padre caminando hacia atrás mientras le tomo una foto frente al Louvre. Mi padre tocando Norwegian Wood en la guitarra.
…en los últimos años cargando a mis hijos, explicándole a Francisco cómo se usa una gubia.

Tengo también falsos recuerdos de él, escribiéndome en un tren en Italia, de él y mi madre peléandose en un zaguán y yo una bebé de meses, envuelta en una sabanita.


Parece que últimamente he estado tan ocupada con la vida que no me he sentado a pensar en él, a recordarlo (en el sentido más etimológico de la palabra). Por supuesto siempre hay cosas que me hacen pensar en él, pero hablo de recordarlo con la devoción que los muertos requieren. Hasta que comienzo a caer en la cuenta de que es de nuevo otoño, otra vez un Coloquio anual, otra vez un cumpleaños, vendrá de nuevo el 3 de noviembre, ahora todo comienza a suceder de nuevo y él no está. Y por un momento todo gira alrededor de su ausencia.

¿Qué momento es ese de dejar de tener un padre? un momento momentous

Mi hermano me decía que mi papá y él ponían juntos el altar en días de muertos. Que mientras ponía él solo el último, el año pasado, le dieron la noticia de que mi padre iba a morir.

No estoy segura de que mi padre creyera en un más allá. En realidad no estoy segura de cuál sería siquiera la idea cultural de la muerte con la que congeniaba mejor. Pero entendí que mi padre era algún tipo de animista. Yo habría declarado “somos polvo de estrellas” y él hubiera estado de acuerdo.

Así que tengo la impresión de que más o menos creía en que la materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma. ¿Y el espíritu? El espíritu habita en todo, o algo así.

Nunca a mí me volvió a hablar de su madre como si existiera, como si estuviera en otro lugar. Nunca habló del hijo muerto de mi madre.

Qué hacer con el recuerdo de mi padre-muerto sigue siendo para mi una interrogante.

El papá que tuve nunca me dijo algo que comenzara con “cuando yo muera…


This false-color image taken by Spitzer shows the “South Pillar” region of the star-forming region called the Carina Nebula. Image credit: NASA/JPL-Caltech/University of Colorado.
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