ENSAYO COMO LOS PROFESIONALES CONTRIBUYEN A UNA DICTADURA Y A UNA DEMOCRACIA
Partiendo del concepto que manejamos actualmente del término “profesionales”, como el grupo de personas o individuos que ejerce de manera grupal o individual, un oficio u ocupación, basados en el conocimiento técnico, o especializado de un arte, su formación académica o pericia artesanal. Podemos inferir la influencia que poseen estos grupos de individuos en el ámbito político nacional e internacional de cualquier país, independientemente del régimen político que se practique en dicho lugar.
Los profesionales, son la materia prima más importante con que pueda contar cualquier sociedad organizada. Más allá de sus riquezas físicas, sean minerales, geográficas o de cualquier otra índole, está ese grado de conocimiento del medio que los rodea, que al fin y al cabo es el único capaz de optimizar cualquier recurso que se encuentre al alcance de la comunidad, convirtiéndolo en fuente segura de progreso, ingresos y sustento para dicha sociedad.
Es por tanto, de vital importancia la incidencia que puedan aportar los grupos profesionales en general como complemento social y como desarrolladores de una sociedad, enfocados en suplir de manera cabal y efectiva todas y cada una de las carencias y necesidades que poseen las distintas sociedades a nivel global, teniendo en cuenta que dichas carencias vienen dadas como características propias de las zonas de localización geográfica en las que se encuentren enmarcadas.
Evidentemente estas necesidades son susceptibles desde sus inicios a ser manipuladas por los intereses de distintos grupos políticos, que pretenden beneficiarse o sienten la inquietud de manipularlos inescrupulosamente para su propio beneficio ideológico y personal, de manera que se desvirtúan derechos tan fundamentales como los enmarcados dentro de los derechos humanos, y se llega a negociar con necesidades tan sagradas y básicas como lo son, el derecho a la educación, a la alimentación, a la salud y en algunos casos mas extremos, hasta el derecho a la vida.
Siendo entonces, los grupos de profesionales, los encargados de llevar beneficio y prosperidad a las sociedades y a las naciones, es cuestión de valores y principios, el ser profesionales éticos e incorruptibles, mas no mercenarios que se venden al mejor postor, poniendo de lado la conciencia, la moral y cualquier otro valor que se interponga al logro de un proyecto político, anteponiendo este último al bienestar de la sociedad.