La gratitud que mueve el mundo

“En este momento no tengo otra actitud ante la vida sino la del profundo agradecimiento por los dones recibidos. Reconozco que enfermedades y enfermos hay muchos. Todos tenemos problemas, y para todos, esos problemas son grandes. Lejos de sentirme deprimido por la dificultad de mis retos, me siento lleno de paz y más feliz que nunca. Las bendiciones y los regalos de los que Dios me ha hecho objeto son mas que suficientes para sentirme así.”

Ferrara, P. Voluntad de acero.

Pablo Ferrara es un arquitecto regiomontano, orgulloso EXATEC, ex tri atleta que hace 5 años fue diagnosticado con ELA. Para quien no sabe, la ELA (esclerosis lateral amiotrófica) es una enfermedad degenerativa de tipo neuromuscular, que causa parálisis total en los pacientes, pero mantiene intactas su sensibilidad e inteligencia. El libro del que tomo la cita es un diario en el que Pablo nos relata sus vivencias día con día y la manera en que esta enfermedad entró por la puerta grande un día casual.

Pienso que todos en algún momento de la vida hemos pasado por situaciones dificiles. Es real. Es algo que pasa todos los días. Quien es cercano a mi, sabrá que hace dos años mi padre enfermó tan gravemente que incluso tuvimos un diagnostico de ELA en las manos antes de que resultara algo diferente. Recordar esos momentos me remite a noches sin dormir, tardes de preocupaciones, frustraciones y lamentos. Lagrimas derramadas por horas y muchas ganas de solo claudicar, de dejar el barco. Sin embargo, también me deja fe. Me deja esperanza y amor.

Con frecuencia, nos enfrentamos con situaciones muy grandes. Lo cierto es que de todas las cosas que nos pasan, la única constante es que no podemos controlarlas. Pero aprendí que podemos elegir como actuamos delante de ellas y con eso, logramos trascender. ¿Quién no ha tenido ese momento en que realmente se siente harto?. ¿Quién no ha tenido ganas de bajarse del tren y se ha sentido harto ante todas las situaciones de la vida?. ¿Te has sentido enojado con la vida?. Te lo dice alguien que ha llorado mientras va manejando. Alguien que siendo religioso, ha mirado un par de veces al cielo y ha dicho “Señor, yo no soy una mala persona. Intento hacer algo por los demás y lo único que pido es que me ayudes cuando lo necesito”. Te lo dice alguien que se ha sentido al borde de perderlo todo. Incluido a sí mismo. Pero no pasó.

No pasó que fuera el último instante. No pasó que no encontrara una respuesta y no pasó que la batalla fuera más grande que yo. No gané todas esas batallas pero tampoco perdí. Así entendí que no se necesitan ganar todas las batallas, porque una guerra no está definida por algo así. Aprendi que en estas aventuras importa el viaje, lo que aprendes, cómo lo aprendes y sobre todo, con quien lo aprendes. Alguien a quien aprecio mucho, recientemente me dijo algo que realmente creo: tienes más tesoros para resolver tus problemas que los que muchas personas tienen. Esa es la reflexión de hoy.

Mi vida hoy no sería posible si nadie me hubiera tendido su mano antes. Mi vida hoy es una victoria pronta compartida, que debo a todas las personas que estuvieron ahí conmigo. A mis padres, a mis amigos y a mi familia en general. A los que inspiraron el camino de mi vida. A los que me hicieron daño. A todos ellos que me enseñaron que la gratitud es la fuerza que mueve el mundo. Que lo transforma. Que lo cambia y lo llena de amor. Y me siento profundamente agradecido con todas esas personas que no me dejaron claudicar, porque en su inmensa sabiduría me demostraron que todo es posible si se hace con fe y amor. La fe es el instrumento que nos permite avanzar delante de cualquier situación, por buena o mala que sea. La fe es la DETERMINACIÓN que todo ser humano necesita tener para recordar que todo es posible.

Si estás pasando por una situación complicada, te pido que no claudiques. No la dejes vencer. Solemos pensar que estamos solos en el viaje y que nadie puede comprender nuestra situación. Tal vez, en cierta medida, esto es cierto. Nadie puede vivir por ti. Pero puedo asegurarte que si tu fe es grande, encontrarás la manera de resolverlo. Te lo dice alguien que se ha quebrado un millón de veces y las mismas veces, se ha levantado. Para seguir luchando. Para continuar. Para demostrar que todo es posible en esta vida. No estás solo o sola. Y si alguna vez puedo hacer algo por ti, solo dime.

Gracias si estás leyendo esto y eres parte de esta historia. A ti, que sabes lo mucho que has hecho en mi vida, te agradezco de corazón.

Abrazo

@inspirandoando