El lado B de Juan Carlos Osorio

¿Tendrá una doble personalidad Juan Carlos Osorio?, sí. El director colombiano, que no es excéntrico ni llama la atención — o eso quiere dar a conocer — pone en jaque al tricolor ante una posible bipolaridad de su parte, y es que los errores que cometió en el pasado, los está reflejando en la Copa Confederaciones.

El técnico de la selección mexicana está exponiendo las equivocaciones de la pasada Copa América, ya que México cayó terriblemente ante el 7–0 contra Chile, donde realizó demasiadas rotaciones y no tuvo un equipo capaz para salvar ese desastre.

En la actualidad, México no ha definido un estilo de juego que le permita ser constante, el nivel se intensifica ante selecciones grandes; no obstante, no se les gana, y con las selecciones menores se sufre demasiado. ¿Realmente ese es el nivel del tricolor?, sí.

La Federación Mexicana de Futbol (FMF), nos ha engañado en contratar a técnicos que por su estilo o su “historial” en el futbol, creen que son la mejor opción para la escuadra verde, sin tener en cuenta que no han experimentado en la Liga MX. ¿Juan Carlos Osorio podría ser uno de esos errores?, posiblemente.

Lo que sí sabemos, es que la selección mexicana vive con altibajos y será muy difícil que gane la Copa Confederaciones por los errores del esquema del colombiano, donde los defectos fueron expuestos con una selección menor, como Nueva Zelanda. El equipo no fue nada brillante y eso preocupa para Rusia 2018.

¿Como es posible que los jugadores no se comprometan? solo se preocupan por quien va a jugar primero, antes de ponerse a pensar como equipo. Los jugadores no están al 100%. La responsabilidad del rumbo tanto de la selección de la Copa Oro como de la Confederaciones, es de Osorio.

Lo que hizo Juan Carlos, de gritarle “motherfucker” al asistente de Nueva Zelanda y perder la cordura y la cabeza, demuestra su falta de profesionalismo que deberá ser sancionado, y, asoma el fracaso que vive el tricolor. La FMF tiene que tomar cartas en el asunto, porque ya ningún aficionado, ni periodistas, creen el cuento del proyecto a futuro de la selección mexicana. Pero aquí todo es negocio, las preferencias de jugadores siempre marcarán al tricolor.

Para Rusia 2018 no falta mucho, pero se necesita aprender de los errores y no cometer los mismos que en la Copa América. La credibilidad de Juan Carlos Osorio seguirá en duda, pero tiene tiempo suficiente para cambiar ese rumbo gris de la “verde”.

Las rotaciones han sido un problema para el técnico azteca que se deben eliminar, porque no han servido de nada y solo generan más dudas. La selección mexicana tendrá que cambiar su mentalidad de juego, de otra forma seguirán cometiendo los mismos errores que en los procesos pasados. Ojalá así sea.