#001 BRC-JFK

Dejó su valija donde correspondía, aunque con algún que otro golpe de más. Pidió permiso, pasó y se sentó. Apoyó una campera sobre la butaca desocupada, se relajó y cerró los ojos; no los abrió durante ningún momento del despegue. Cuando la alerta dejó de indicar el uso obligatorio del cinturón, abrió los ojos y con ellos un libro titulado Nueva York; viajará a fin de año. En su cabeza flotan itinerarios posibles, cronogramas varios, horarios de avión y días de excursiones. Pero hoy no es el día de NY, a las 21:50 aterrizará -si todo sale bien- en San Carlos de Bariloche, provincia de Río Negro, Argentina.

Tiene su bufanda roja preparada, revisó el tiempo allá y vió que 6°C la esperan al bajar. Viaja sola, por trabajo, allá nadie la espera. Está pensando en tomarse un remis, ya que el trabajo cubrirá los gastos. Tiene 2 gatos esperando en su departamento de 2 ambientes en Villa Urquiza, CABA, Argentina. Humberto y Greta sus nombres, le recuerdan a familiares que hoy no están presentes en su vida. Alimento balanceado de pescado, el preferido de los dos.

Mañana viernes la espera un largo día, su rol es administración comercial de uno de esos cerros conocidos en la patagonia. Trabaja en esa empresa hace 3 años, tiene base en Buenos Aires pero una vez por mes viaja 4 días al cerro para realizar capacitaciones. No cree en el destino, ama el té, nunca elige café. Su color preferido es el verde musgo.

Corta su lectura.
No recuerda exactamente si le dejó suficiente agua a sus amigos felinos para que sobrevivan hasta mañana, día en el cual irá su -no tan- amiga a cuidarlos.
Se preocupa. Revisa unos mensajes de WhatsApp e intenta enviar uno, pero sin éxito, ya que no hay señal durante el vuelo. Escribe uno y queda en bandeja de salida.

Al rato vuelve al libro.
Su velocidad de lectura es admirable, pasa por minuto unas 3 hojas; el libro tiene una letra muy pequeña.

Hora de aterrizar, el avión comienza su descenso.
El libro sigue abierto, no lo cerrará hasta que sea momento de pararse. Por suerte no despachó valija así que se ahorra unos minutos en el aeropuerto.

Esta noche verá una película en su celular, ya la descargó anteanoche por si el internet en el hotel no era de lo mejor. No le gusta ver películas sola, suele perder hilo, aburrirse y sacarlas. Hoy intentará que ese no sea el caso. Tiene que despejar su mente. Debe olvidar el asesinato que cometió.