Under pressure​

“Los niños no tienen la finalidad de la victoria, quieren apenas divertirse. Por eso, cuando surgen excepciones, como Messi y Neymar, son, entonces ellos, para mí unos verdaderos milagros” E. Galeano (El fútbol a sol y sombra)

​”Pressure
pushing down on me
pressing down on you no man ask for.
Under pressure
that burns a building down
splits a family in two
puts people on streets.” (Queen)

A menudo escucho frases como: “trabajo en un ambiente de mucha presión” o “mi chamba es muy estresante”. A las 11 am estas oraciones cruzan por mi mente mientras veo los juegos olímpicos de Rio sentado en mi sillón con el desayuno dispuesto. No es que esté desempleado o no tenga cosas que hacer, sólo es una de las ventajas de ser dueño de mi tiempo. Pienso en la lejanía de mi situación con cualquiera de estos atletas y en la poca empatía que puedo sentir con ellos y ellas. “Empatía”, curiosa palabra que hace referencia a una habilidad tanto cognitiva como emocional del individuo, en la cual éste es capaz de ponerse en la situación emocional de otro. Mi cerebro en conjunto con mis sentimientos no logra comprender lo que se siente tener la mirada del mundo entero sobre tu persona, es difícil para mí procesar esta situación, acompañada por el hecho de que pocas cosas me emocionan hasta lo más profundo de mi ser como ver a un deportista llorar, no importando si es de frustración o alegría.​

Frecuentemente se hace el símil entre los atletas olímpicos y los dioses del Olimpo, de ser cierto, algunos de ellos serían el titán Atlas, Zeus le infligió el especial castigo de cargar con el arco del cielo sobre sus hombros. Así debió de sentirse Jesse Owens en Berlín de 1936, al correr mientras luchaba contra toda la propaganda nazi del tercer Reich, esas cuatro medallas de oro echaban por tierra las teorías de la supremacía aria. Esa misma presión es la que le rompió a Dereck Redmond el tendón de Aquiles, Dereck era considerado por muchos el gran favorito en la prueba de los 400m en Barcelona ‘92, pero la vida no siempre nos da lo que merecemos, y cuando quedaban 200 metros para alcanzar la línea de meta, paró y se arrodilló en el suelo, mostrando grandes gestos de dolor. Ese día terminó su carrera deportiva, convirtiéndose en el campeón que no pudo ganar.

Como ellos hay muchos que cargan con las expectativas, las ilusiones, los deseos y los sueños de un país entero, Carl Lewis, Mark Spitz, Michael Johnson, por nombrar algunos; en México tenemos el caso de Ana Gabriela Guevara, que corrió la prueba de los 400m planos con toda una nación a cuesta suya, recuerdo a todos faltando a clases, haciendo acomodos en sus oficinas para ver su participación en Atenas 2004, sólo para ser testigos de su derrota ante la bahameña Tonique Williams.

Sin ánimos de contradecir al maestro Galeano, si hay alguien en estos momentos que llegó a reemplazar a Atlas en su pesada tarea es Neymar Jr. La sociedad brasileña le exige el pago de la deuda que tiene con su país, justificada o no, no es el punto a debatir, sino el monto que se le imputa. El fracaso de la Copa del Mundo de 2014, los grandes costos y deudas económicas que han tenido estos dos eventos sobre la población brasileña, la falta de resultados anteriores con su selección como la copa América de 2015, Londres 2012, punto importante porque hay que resaltar que Brasil nunca ha ganado la medalla de oro en Fútbol, la presea que se le ha escapado a grandes jugadores como a Ronaldo, Romario, Bebeto, Ronaldinho, Cafú, etc.

Para pagar esta deuda no se aceptan títulos de goleo, balones de Oro, “Orejonas”, sólo se acepta la gloria olímpica que otorga la presea dorada, y ni así estoy tan seguro de que se llegue a cubrir el total, debido a que le está tocando pagar la deuda por la poca calidad de los futbolistas brasileños en los últimos años. Tal es el caso de Muhammad Ali, que sólo unos meses después de que el aún nombrado “Clay” ganara el oro en los Juegos Olímpicos de Roma, le negaron el servicio en una cafetería de su natal Louisville.

“O Rei del Siglo XXI” saltará a la cancha este sábado, por una revancha con la historia y con los fantasmas del uruguayo Ghiggia en Maracanazo y los siete goles de su ahora rival en el Mineirão. Con la presión de un pueblo que espera por una alegría después tantas decepciones.

Ney, en la redacción de Foodball Plus no te envidiamos nada en estos momentos, no cambiaríamos ni tus millones de dólares, espectaculares novias, títulos y glorias pasadas y por alcanzar por estar en tu lugar, pero sí podemos hacer por tí dos cosas: una, es no volver a quejarnos por la presión o el estrés que podamos tener en nuestras vidas, y la segunda, es acompañarte desde la comodidad de nuestros sillones durante el partido, con una refrescante Caipiroska que el chef Aarón preparó en tu honor:

La Caipiroska de Ney

Ingredientes

3/4 taza de puré de maracuyá (fruta de la pasión)

3/4 taza de azúcar

3/4 taza de jugo de limón fresco.

9 onzas de vodka

Hielo picado

  1. En una jarra, mezcle el puré de maracuyá, el azúcar y el limón hasta que el azúcar se disuelva.
  2. Agregue el vodka, sin escatimar. Llenar 6 vasos con hielo triturado a tope y servir la bebida sobre el hielo.