#2 ¿Dónde está mi padre?
Transcurría el mes de octubre. Viernes por la tarde, después de mis clases vespertinas en la secundaria, llegué a casa. Al cruzar el portón, de manera sorpresiva, un pensamiento invadió mi mente, dirigí la mirada a mi madre [ella descansaba en la hamaca que colocamos entre los muros de la cochera] y…
Ausencia.
No te vallas Leonel, fueron las últimas palabras que articulaste para mi. Hoy no estás, hoy no estoy.
Davinia, querida… Tu ausencia intenta matarme y a la vez me mantiene vivo, por eso cuando te recuerdo; te escribo.