Como un anillo te define socialmente parte 2

Hace unas semanas publiqué el cómo un anillo tiene el poder de definir a una mujer socialmente hablando, una importancia que nosotros mismos le hemos dado. Ayer leí un artículo muy bueno, por el cual estoy escribiendo la segunda parte de mi nota (una parte que no pensé hacer pero es algo que debo escribir).

Natalie Brooke, la persona que lo escribió, habla de como el tener un anillo y/o casarse son eventos de mayor celebración que acontecimientos verdaderamente trascendentes como una graduación, un buen puesto en el trabajo y me recordó mucho a lo que escribí de cómo un anillo tiene el poder tan grande (socialmente hablando) como para tener mayor importancia y hasta definirte socialmente.

Seamos sinceros, el saber que le propusieron matrimonio a alguien siempre va a ser un tema de emoción pero ¿hasta qué punto la felicidad supera a la conseguida por un título universitario, un buen trabajo, un asenso, un incremento en el sueldo, etc? Es ahí en donde nosotros como sociedad estamos mal.

En la nota de Brooke, habla de como en los años 50s, el casarse era algo importante, era casi creo el sueño y última meta en la vida de cualquier mujer y por ende, el comprometerse y casarse era un evento de suma alegría y felicidad, pero hoy en día, las mujeres somos más que eso; hay más cosas que nos definen y nos dan aun más poder.

Para mí, casarme ya no es una prioridad y digo “ya no” porque en un punto sí lo fue y lo confieso, era algo que deseaba y quería tener; pero hoy estoy en un punto muy diferente de mi vida, un punto en donde honestamente, me puedo ver sin alguien a mi lado y podría vivir igualmente feliz.

En la actualidad, la posición de una mujer va más allá de ser una simple ama de casa o ser una simple mamá que cocina y arregla la casa. Hoy en día las mujeres aspiramos a más. Tenemos puestos en el gobierno, somos CEOs, somos directoras, gerentes, empresarias, líderes, estudiantes y sí, a su vez, tenemos la maravillosa capacidad de ser mamás, amigas, hijas, novias y esposas y merecemos la misma felicidad y alegría que un anillo da a la sociedad en nuestros logros personales.

Incluso, si decidimos no casarnos, también debería de ser un motivo de alegría. Significa que esa persona es lo suficientemente independiente, estable, segura y fuerte como para estar sola y es válido. ¿Por qué esperar a qué te den un anillo? ¡Cómpralo tú! No dependas o esperes a que alguien lo haga, siéntete completa contigo misma. Tú eres suficiente. Y no te fijes en el “que dirán”, preocúpate más por el “cómo me siento”.

Ale Mg ❤