Primera y segunda etapa: Aléjate de las redes sociales y mantén tú mente ocupada
Mi última nota habló sobre mi proyecto de reparar mi alma y pues bueno, estás han sido mis primeras dos etapas y lo que he hecho.
Primera etapa: Aléjate de las redes sociales
Así es, aléjate de todo eso que te recuerda a la persona o suceso que te rompió.
Yo cerré mi Facebook, dejé de usar mi Twitter e Instagram. ¿Por qué? Bueno, es muy fácil enterarse de lo que no se quiere enterar uno por medio de las redes sociales, es por eso que como primer paso a mí reparación interna, decidí hacer esto.
Es muy fácil meterse a la cuenta de esa persona que nos lastimó y seguir poniéndole más sal a la herida “stalkeando”, enterándose qué si salió con alguien más, qué tantas amiguitas le firman o mil chismes que solo harán más larga nuestra recuperación, así que lo mejor es alejarse de todo eso, al menos por un rato. Esto nos dará el tiempo para reflexionar las cosas y tratar de comprender todo una manera más sencilla.
Segunda etapa: Mantén tú mente ocupada
Ésta etapa es la parte crucial para una reparación más rápida. Una mente ocupada, NO extraña a nadie, porque no tiene tiempo. Es un clásico para cualquier corazón o alma rota.
Si concentras todo ese espacio dentro de tu cabeza en cosas útiles como hacer ejercicio, leer, empezar algo nuevo, algún hobbie o algo por el estilo, el tiempo que tarde tu corazón y/o alma rota será más ameno.
Por ejemplo, yo empecé a bordar y es la cosa más relajante que se puedan imaginar. Me concentro solamente en eso y mi mente se apaga de todo lo demás que tiendo a sobre pensar. Y eso es justo lo que necesito en estos momentos, olvidar que estoy triste.
Estas han sido mis pequeñas dos etapas en este largo proceso de reparación. Y bueno, esto sigue y espero ir relatando cada una de estas etapas y la mejor forma para sobrellevarlas.
Ale Mg
