El juego de la vida

Todo fue tan simple como un día, en mi cama, viendo mi feed de Instagram, apareció una frase que decía: “acepta la responsabilidad de hacer tus sueños realidad”. Esa frase la tenía un amigo, acompañada de una foto en la que se estaba aventando de un paracaídas; era feliz, realmente feliz, de esa felicidad que pocas veces manifiesta el rostro, esa felicidad que sale desde lo más profundo del alma.
Me tomó segundos darme cuenta de que tenía 2 opciones:
1. Seguir en mi cama esperando a que nada pasara, más que tiempo perdido.
2. Ir tras aquello que tanto deseaba y no desviar la vista del objetivo. Porque tardara lo que tardara e implicara lo que implicara, era momento de empezar.
Así que, si, la segunda fue mi opción. Me levanté con VERDADERO motivo, sabía el sentido, sabía la meta, el camino era cuestión de crearlo.
La vida es así, o te levantas y decides acompañarla a donde quiera que vaya, con los planes que tenga y con las personas que deseen unirse; o seguirá sin ti, hagas lo que hagas. Pero una cosa si te digo, la vida es tiempo y el tiempo fluye y no vuelve.
Así que escucha esto: ES TU DEBER CREAR UNA VIDA DE LA QUE TE SIENTAS ORGULLOSO, cuando lleguen tus últimos días y realices tu evaluación de la vida en los años, responderás las siguientes preguntas: ¿te enamoraste? ¿viajaste? ¿obtuviste el empleo de tus sueños? ¿tuviste hijos? ¿cumpliste tus metas? ¿fuiste feliz? ¿soñaste lo suficiente? ¿HICISTE lo necesario para cumplir tus sueños?
Espero que puedas sonreír y decir “Sí, hice todo lo que desee y fui feliz porque cumplí mis sueños”. Espero que tengas verdaderos motivos para sentirte satisfecho con todo lo que hiciste en el mundo y que dejes huellas imborrables en corazones ajenos, espero que tus seres queridos puedan recordarte como aquella persona imparable que hizo todo lo que estaba en sus manos para cumplir sus metas.
Este es el momento, o empiezas ahora o te quedas fuera del juego de la vida. Tú decides.
Así que… hagan sus apuestas.
